<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615</id><updated>2012-02-01T23:52:18.422+01:00</updated><category term='Pequeñas historias'/><category term='Sociedad'/><category term='Medicina'/><category term='Asturias y Oviedo'/><category term='Todos los artículos'/><category term='Palabras que vienen y van'/><category term='Romances de nuestros días'/><title type='text'>Artículos de Prensa</title><subtitle type='html'>Artículos de Prensa de José Mª Izquierdo Rojo</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>100</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-7760444117594593417</id><published>2011-08-08T10:46:00.005+01:00</published><updated>2011-08-08T11:00:07.512+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Asturias y Oviedo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>La nueva “caseta del criminal” de Llanes</title><content type='html'>No comprendo cómo tardan tanto en abrir al público el nuevo puticlú de Llanes, ese que han hecho hace poco en el puerto. Es un edificio curioso en forma de cubo, situado en la banda de babor según se sale hacia el mar abierto, cerca de la Marina y enfrente de San Antón, más o menos donde antes estaba la llamada “caseta del criminal”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me sorprende que tarden en abrirlo, pues se están gastando una pasta en la iluminación, que es la típica de estos establecimientos, con luces sugerentes, tornasoladas y cambiantes, que viran del azul al verde, para ir después al violeta pasando por un rojo inconfundible. No comprendo cómo lo mantienen así, todas las noches y durante toda la noche, cuando aún no presta servicio. Además, ahora no hay nadie por esa zona, de modo que ni por publicidad. Debe de sobrarles el dinero. Será a los únicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer noche, dos jóvenes que estaban en San Antón vieron los colorines que adornan el extraño edificio y comentaron en alta voz que iban a ir a tomar una copa al dicho establecimiento. Buscaron el modo de pasar a la otra orilla, pero no encontraban cómo. Uno decía:&lt;br /&gt;- Te aseguro que tiene que haber un puente. Pasé por él veinte veces.&lt;br /&gt;- Te sentó mal la sidra, chico, por aquí no hay ningún puente.&lt;br /&gt;- Te juro que lo había. Y no hace mucho. Era pequeño, pero hacía mucho servicio…&lt;br /&gt;- A lo mejor lo robaron. Ahora en Navidad lo cogería alguien para el Nacimiento…&lt;br /&gt;- No digas tonterías, ¿cómo van a quitar un puente así como así; sin avisar, sin hacer otro, sin consultar a la gente?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dieron toda la vuelta y se acercaron a la cúbica caseta, pero aquello estaba cerrado a cal y canto. Se quedaron doblemente frustrados, primero por no encontrar el puente y después por no poder tomarse las copas en compañía. Miraban los colores tornasolados, sugerentes, cuando pasó cerca un paisano al que preguntaron:&lt;br /&gt;- ¿Sabe a qué hora abre el establecimiento?&lt;br /&gt;- Aquí no hay ningún establecimiento.&lt;br /&gt;- ¿Y qué es esto, entonces?&lt;br /&gt;- Pues no lo sé. Antes había una cabaña. La caseta del criminal.&lt;br /&gt;- ¿Del criminal? ¿Es que era un asesino?&lt;br /&gt;- No exactamente. Les puedo contar lo que sé de esa historia.&lt;br /&gt;- Por favor. Se lo agradeceríamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pues según creo es la siguiente: durante ciertas obras exteriores (no interiores) del puerto de Llanes (1928) se construyó una caseta triangular de hormigón con un añadido superior, semejante a un palomar. La caseta se utilizaba para guardar herramientas. &lt;br /&gt;El foráneo capataz de las obras (no recuerdo su nombre) era hombre muy hábil en su oficio y de talante dictatorial. En una ocasión fue a buscar a tres obreros, pero sufrió un accidente de automóvil, siendo el único superviviente. A los tres obreros los escondió en una cuneta sin informar a nadie del suceso, que poco después fue conocido, por lo que empezaron a llamar al capataz “el criminal”. Durante la Guerra Civil, debido a sus ideas fascistas, teme sufrir represalias y se suicida tirándose contra la roca llamada La Osa, en la barra portuaria. Le sucede, como encargado, Alfonso Meré, de aquí que algunos conozcan la caseta como “la de Alfonso”. &lt;br /&gt;Conocí la caseta que, creo, fue derribada hace unos treinta años. A lado estaba la fábrica de baldosas de Leandro, de la fonda La Guía, que después se convierte en bar y más tarde la vende a Tomás el sastre (hijo de Chucha), denominándose La Marina, restaurante que persiste en la actualidad”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los jóvenes le dieron las gracias y yo, que lo había oído todo, me quedé pensando en las vicisitudes del puerto, que no son pocas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy está una máquina, tan infernal como eficaz, derribando lo que construyeron hace poco, creo que unos diez o doce años. Me refiero a la nueva compuerta y aledaños. La antigua, construida hace más de un siglo, también fue derribada hace unos veinte años. Después hicieron la que ahora derriban, a los diez años, como digo, de ser construida, con mucho ruido, molestias e inconvenientes para los vecinos, y mucho dinero gastado. Parece lógico pensar –pues es lo que vienen haciendo- que pronto destruirán lo que ahora van a construir. Si la primera duró cien años, la segunda diez o doce aproximadamente ¿Cuánto durará lo que ahora construyan? Teniendo en cuenta que la vida cada día se vive más velozmente, lo suyo sería que dentro de tres o cuatro años destruyan lo que ahora construyen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si no, al tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya se sabe que “tiran con pólvora del rey”, el problema es que en nuestra constitucional monarquía la “pólvora del rey” es nuestra porque la pagamos nosotros. Los políticos solo la gastan y a veces la derrochan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Publicado en "El Oriente de Asturias" el 23 de Abril de 2010&lt;/i&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-7760444117594593417?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/7760444117594593417/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2011/08/la-nueva-caseta-del-criminal-de-llanes.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/7760444117594593417'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/7760444117594593417'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2011/08/la-nueva-caseta-del-criminal-de-llanes.html' title='La nueva “caseta del criminal” de Llanes'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-4631158974887406309</id><published>2010-07-24T00:01:00.004+01:00</published><updated>2011-08-08T10:53:09.862+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Asturias y Oviedo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Nota necrológica sobre José Mª Martínez Cachero</title><content type='html'>&lt;br&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Cachero, Josefina y yo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Me refiero a José Mª Martínez Cachero, hombre singular, recientemente fallecido, y a su esposa, Josefina Rojo, que murió hace pocos años. &lt;br /&gt; José María, para muchas personas, era un hombre hermético, en cuya intimidad era difícil o imposible entrar. Por eso quisiera desgranar una serie de anécdotas y sucedidos que tal vez nos permitan conocerle algo mejor, paradójicamente, ahora que ya no está con nosotros. &lt;br /&gt; El primer recuerdo lo ubico en el Oviedo de los primeros cincuenta. Cachero es un joven muy próximo a la treintena que lleva varios años de novio con mi tía Josefina, la dueña de la librería "Gráficas Summa" y una de las mujeres más inteligentes que he conocido. Él da clase de Literatura en el colegio de los maristas, el Auseva, en la calle de Santa Susana. Según creo captar a mis siete u ocho años, el noviazgo va despacio, como era entonces frecuente. Un día  invitaron a José María a comer a mi casa y le presenté a mi perro, llamado "Dionisio". El recién llegado estuvo muy afable con Dionisio y conmigo, por lo que me cayó muy bien. Meses después comentaban en casa que era calvo, pero  estudioso, inteligente, muy culto y erudito.&lt;br /&gt;- ¿Qué es erudito?, - pregunté.&lt;br /&gt;- Pues que sabe mucho de muchas cosas.&lt;br /&gt;- Seguramente por eso es calvo.&lt;br /&gt;- ¿Qué tiene que ver?&lt;br /&gt;- Pues porque la sangre que sube del corazón se queda toda en el cerebro y no llega nada a las raíces del pelo, que se mueren por falta de alimento.&lt;br /&gt; La hipótesis, aunque expresada con toda seriedad y rigor, no pareció convencer a nadie. Me explicaron que eso era poco probable. Más tarde se la contaron al interesado, que la recibió con una franca sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    *********&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Poco después, o quizá por la misma época, hubo una especie de cisma en la familia de su novia, -que era la propietaria de la imprenta "Gráficas Summa"-, a cuenta de la propuesta de Cachero de editar los "Cuentos" de Clarín. Era sólo una sugerencia, pues no era entonces fácil hacer una edición por cuenta propia y menos de Clarín. Su novia sabía que empleando tiempos muertos de la imprenta y papel sobrante y de mediana calidad, el coste podría ser mínimo. Hicieron pues la propuesta, pero las opiniones en la familia fueron dispares, ya que Clarín era entonces un autor casi proscrito, mal visto por las autoridades del momento, poco menos que uno de sus enemigos. Puedo decir a este respecto que en el libro de Historia de la Literatura Española que estudié en sexto de Bachiller, no se mencionaba a Leopoldo Alas ni a la Regenta. &lt;br /&gt; Por otra parte, se daba la circunstancia de que el padre de Josefina, el dueño de la imprenta y responsable de la posible impresión, había estado preso con los nacionales dos o tres años durante la guerra e inmediata posguerra. Un encontronazo con la censura podría ser arriesgado para el impresor. &lt;br /&gt; Entonces las opiniones se dividieron; los más reacios argumentaban que ese libro sólo traería problemas (era obvio que no iba a dar ganancias), que Gráficas Summa era sólo una imprenta, no una editorial, y que por tanto no podía editar, y -para colmo- que nos iba a enemistar con las autoridades y con la censura, lo que no interesa a ninguna imprenta. Los más favorables, especialmente Cachero y Josefina, argumentaban que Clarín era un gran escritor y que había que correr el riesgo de rehabilitarlo. El país no debía olvidar a uno de sus hijos más preclaros. Al final triunfaron estas tesis; la familia se portó valientemente y se publicaron los cuentos, que fueron -según creo- la primera publicación de una obra de Clarín después de la guerra.&lt;br /&gt; Para valorar el gesto, conviene recordar que la estatua de Leopoldo Alas en el Campo de San Francisco llevaba años y años derribada y retirada, y que sólo lustros después se rehabilitó. Igualmente, aunque de esto no tengo certeza, que su hijo, rector de la Universidad de Oviedo, había sido fusilado por el bando vencedor durante la guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    **************&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El siguiente recuerdo data de cuatro o cinco años más tarde.  Se acababa de morir mi padre y una tarde de invierno José María y Josefina, aún novios, me propusieron dar un paseo con ellos. Acepté, pues me encontraba a gusto con ambos. Me preguntaron que dónde podríamos ir, y contesté que al cementerio. La respuesta pareció desconcertarles, pero enseguida mi tía dijo: "Bien, bien, es un buen paseo; la bajada es muy bonita, se ve toda la ciudad, la catedral, el Naranco..." &lt;br /&gt; El día era desapacible; cuando bajábamos apareció un viento helador y un molesto "orbayu". En la cuesta de San Esteban de las Cruces vimos el anuncio de un chigre: "Casa Pachu el Juez". Entramos para reponernos, más por librarnos del frío y de la lluvia durante unos minutos que por ganas de beber algo. Se acercó un señor, -supongo que Pachu el Juez- y preguntó qué íbamos a tomar. Josefina miró a su alrededor y vio que los escasos parroquianos -quizá por lo crudo del clima- tomaban todos coñac. Preguntó a su novio: &lt;br /&gt;- ¿Pedimos también coñac?&lt;br /&gt;- Como quieras, pero quizá nos siente mal; no estamos acostumbrados...&lt;br /&gt; Pero mi tía era muy amante del pueblo llano, de las que piensan que la cerámica puede ser -en ocasiones- más bella que la porcelana, y dijo:&lt;br /&gt;- Donde quiera que fueres haz lo que vieres, - y acto seguido pidió a Pachu dos copas de coñac.&lt;br /&gt; Minutos después llegábamos a San Lázaro. Los novios comentaban -de absoluto acuerdo- lo bien que les había sentado el licor que -efectivamente- parecía haberlos animado casi hasta la euforia. Ya no les molestaba el frío ni la lluvia. Iban encantados.&lt;br /&gt; Años más tarde, ya casados, estaban en Madrid en las oposiciones a cátedra. José María se lo jugaba todo. Pasar de ser profesor de un colegio privado a catedrático. Eso significaba multiplicar el sueldo, la categoría, la estima de las gentes, etc. Entonces había que superar seis exámenes antes de las votaciones y él ya había pasado tres o cuatro. Pero, inopinadamente, antes de entrar al siguiente, le dijo a su mujer que se retiraba, que no podía soportar aquella inhumana tensión.&lt;br /&gt;- Hasta aquí hemos llegado, Josefina. No puedo más. Lo siento pero no puedo. Es superior a mis fuerzas. Estoy agotado.&lt;br /&gt;- José María, llevas, llevamos, años y años preparando estos ejercicios. Sabes más que nadie. Simplemente entra y si no te gusta el texto que os den, te retiras, pero entra, por favor.&lt;br /&gt;- No puedo; me encantaría complacerte pero es imposible. Esto me sobrepasa.     &lt;br /&gt;- Sabes lo que hemos esperado este momento...&lt;br /&gt;- Sí, claro que lo sé, pero no puedo...&lt;br /&gt; Josefina, como ya he dicho, era lista y debió de acordarse del episodio de casa Pachu el Juez, por lo que dijo:&lt;br /&gt;- Bueno, como quieras. Vamos a esa cafetería a tomar algo.&lt;br /&gt; Nada más acercarse al mostrador, dijo enérgica:&lt;br /&gt;- Dos copas de coñac.&lt;br /&gt; Al cabo de un rato, insistió:&lt;br /&gt;- Preséntate, José María; sólo por ver el texto que os ponen. ¿No tienes curiosidad? Imagínate que es de La Regenta...&lt;br /&gt;- Bueno, bueno, si quieres entro, pero sólo a verlo ¿eh? Saldré en unos minutos, espérame por aquí.&lt;br /&gt; El texto no fue de la Regenta sino del Quijote. Cachero escribió un comentario de textos brillante y al entregar el ejercicio, venciendo su natural y profunda timidez, se atrevió a decirle al tribunal:&lt;br /&gt;- Debe de haber un error en el texto que nos han dado, quizá un cambio de palabras al mecanografiarlo; Cervantes nunca hubiera escrito el segundo párrafo tal como figura en la hoja de examen...&lt;br /&gt; El tribunal comparó el referido texto con la novela original y Cachero tenía razón. Eso le animó a seguir y a ganar, finalmente, la oposición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    ***************&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Retrocedamos de nuevo a los años cincuenta. En aquella época yo iba algunas tardes a la librería de Josefina, "Gráficas Summa", a hacer recados y a leer los libros que los novios me aconsejaban. Después de cerrar, a las siete, empezaban a llegar contertulios. Recuerdo a Gamallo Fierros, a Villa Pastur, a Cela con motivo de una estancia en Oviedo y a otros. Cachero venía un poco más tarde. Después, ya pasadas las nueve, se acababa la tertulia y Josefina desempaquetaba los libros que llegaban por correo enviados por las distintas editoriales. José María ayudaba a quitar los gruesos cartones que protegían los libros. En una ocasión dijo:&lt;br /&gt;- Josefina, aquí hay un error. En el cartón figura "Obras completas de Santa Teresa de Jesús" y dentro vienen ejemplares de "El laberinto español" de Gerald Brenan.&lt;br /&gt;- No, no es error. Lo hacemos así porque ese libro está prohibido en España, pero me lo han encargado algunos clientes y quiero servírselo. Lo hago con frecuencia. Ya sabes que tengo amigos en editoriales francesas y argentinas... Si abres el que dice "Subida al monte Carmelo", de San Juan de la Cruz, encontrarás la Historia de la Guerra Civil Española de Hugh Thomas... Así hay varios...&lt;br /&gt; José María se quedó estupefacto, pero nada dijo. En el fondo creo que admiraba la valentía de su entonces novia.&lt;br /&gt;   &lt;br /&gt;    ***************&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Después estuve muchos años fuera de Oviedo y apenas nos veíamos. Pero un día el matrimonio tuvo necesidad de ir a las Lagunas de Ruidera, donde les estaban construyendo una pequeña casa de campo a la vera del agua. Había que entregar fondos al constructor y ver lo que había hecho. Desde Oviedo el viaje es bastante largo. A él no le gustaba conducir y su miopía le dificultaba hacerlo. A su mujer le ocurría lo mismo y además tenía que atender la librería. Era por Semana Santa y yo tenía unos días de vacaciones. También tenía fama, entre la familia, de conductor prudente y templado. Quizá por eso me pidieron que llevase a Cachero, acompañado de su hija María, que tendría diez o doce años, a Ruidera. Debo decir que nunca vi un padre más solícito, más amable, más dispuesto a enseñar a una hija sus muchos y profundos saberes. Yo, naturalmente, me beneficiaba de ello. Cada pueblo de la Mancha, cada palabra desconocida, cada paisaje singular, era motivo para una explicación sabia, un comentario ameno, una observación erudita... Inolvidable    &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;    *************&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; José María no era amigo de pedir favores. Sin duda detestaba molestar y prefería privarse de algo o pasar algún apurillo antes de importunar a alguien, aunque ese alguien fuera de toda confianza. Sólo recuerdo una ocasión en la que me pidió que hiciera algo para él (lo del ir a Ruidera me lo había pedido Josefina). &lt;br /&gt; Buscaba información para un libro que tenía "in mente" sobre la literatura en los años de guerra, creo recordar. En nuestra conversación surgió la figura de Ramón Serrano Súñer, hombre muy culto que sabía mucho sobre los entresijos de la guerra, por haber sido ministro de asuntos exteriores de Franco aquellos años bélicos. Ambos sabíamos que el "cuñadísimo" vivía en Madrid, pero que estaba apartado de toda actividad política y social, y no concedía entrevistas, o bien con cuentagotas y a según qué medios. Cuando dijo que sería interesantísimo poder hablar con él de aquella época, para confirmar o descartar algunos datos dudosos, le dije:&lt;br /&gt;- Quizá podría conseguirte una entrevista.&lt;br /&gt; Cachero no ocultó su ilusión; se le iluminó la mirada y me dijo:&lt;br /&gt;- Te lo agradecería infinito.&lt;br /&gt; A través de un amigo común y para mi propia sorpresa, don Ramón accedió a charlar largo y tendido con Cachero. Es superfluo decir que no hablaron ni una palabra de política, sino sólo de historia, literatura y anécdotas relacionadas. José María volvió encantado, tanto de la entrevista como de la lucidez de Serrano, ya octogenario, y sobre todo por haber obtenido información exacta y de primera mano, ya que su meticulosidad en la recogida de datos era infinita. &lt;br /&gt; Para reforzar la imagen antes esbozada de padre amantísimo, debo decir que Cachero fue acompañado de su entonces jovencísima hija María, para no privarla de conocer en persona a un protagonista de la historia y también -aunque en menor medida- de la literatura de la época.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    ********&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   José María tuvo dos grandes amores: su familia y su trabajo. La primera estaba formada, fundamentalmente por su mujer, Josefina Rojo, -de quien ya he dicho que era una de las personas más inteligentes e ilustradas que he conocido-, y por sus hijos, José y María, a los que pronto se añadió su nuera Isabel, que le dio dos robustos nietos. &lt;br /&gt; José María sencillamente adoraba a su familia. Esto puede sonar extraño referido a un hombre serio, tímido, con frecuencia encerrado en sí mismo o en su despacho -lo que viene a ser parecido-, poco expresivo, de apariencia hermética, introvertido... Pero sé lo que digo; sencillamente los adoraba, aunque no lo expresara como la mayoría de las personas por la sencilla razón de que José María no era como la mayoría de las personas.&lt;br /&gt; Respecto al  trabajo, era un investigador concienzudo, serio, capaz y muy meticuloso. Leía a diario La Nueva España y el ABC tan minuciosamente que no se le escapaba ni un suelto de tres líneas por escondido que estuviera. Estudiaba los suplementos literarios de varios periódicos y -por supuesto- libros y revistas de literatura y crítica literaria. Después de la lectura, con toda aplicación, recortaba los artículos o noticias que pudieran interesarle y hacía extractos y fichas de libros y trabajos para agregarlos a su inmenso fichero, que guardaba en su propia alcoba. Tenía tantísimas fichas y era tan mirado y esmerado para con ellas, que algunos de sus amigos - Andrés Amorós, Víctor García de la Concha- en vez de José María Martínez Cachero le llamaban cariñosamente José María Martínez Fichero.  &lt;br /&gt; Sus aficiones fueron sencillas: leer, pasear y conversar. Disfrutaba mucho en las tertulias, que se fueron acabando con el correr de los años. También en Salinas, en su bonito piso sobre el mar, donde trabajaba por el verano. A pesar de ser más bien lacónico y poco expresivo, era muy afectivo, aunque le costaba demostrarlo; creo que pensaba que los sentimientos deben ser íntimos y que es preferible guardarlos a exhibirlos. Tuvimos amigos comunes, médicos casi todos, por los que sentía respeto y admiración. Quería y admiraba mucho a José Luis Mediavilla, quien -con todo éxito- le sacó de varios apuros que amenazaron su salud. Le consideraba, además, con toda justicia, un gran escritor.&lt;br /&gt; Habría que glosar su dedicación única y exclusiva a la Universidad de Oviedo, a la que amó profundamente; su recuperación de "Clarín" como escritor, sus estudios sobre La Regenta, su inmensa erudición literaria, etc. Materia hay para más profundos biógrafos. &lt;br /&gt; Quizá la mejor definición de José María la dio su querida esposa en tres palabras: un hombre íntegro y un sabio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-4631158974887406309?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/4631158974887406309/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2010/07/nota-necrologica-sobre-jose-m-martinez.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/4631158974887406309'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/4631158974887406309'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2010/07/nota-necrologica-sobre-jose-m-martinez.html' title='Nota necrológica sobre José Mª Martínez Cachero'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-2088211137358928789</id><published>2009-04-29T00:01:00.000+01:00</published><updated>2009-04-30T08:14:01.119+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Asturias y Oviedo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>No sólo pasión y patadas</title><content type='html'>En una de las pequeñas historias que preceden a la que cuenta las aventuras de «Don Camilo», Giovanni Guareschi dice: «Los muchachos de hoy hacen reír cuando van en bicicleta: guardabarros, campanillas, frenos, faroles eléctricos, cambios de velocidad, ¿y después? Yo tenía una Frera cubierta de herrumbre, pero para bajar los dieciséis peldaños de la plaza jamás desmontaba: tomaba el manubrio a lo Gerbi y volaba hacia abajo como un rayo».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuento esto porque hace unos días me vino el párrafo a la cabeza cuando vi a unos niños, de 10 años más o menos, jugando animadamente al fútbol. Lo hacían en un campo bien marcado, con porterías de madera y hasta algo de yerba en el suelo. Iban bien equipados: botas con tacos, medias, camisetas del mismo color en cada equipo y pantalones a juego. Cada «porterín» usaba guantes y rodilleras. Había un entrenador por bando, árbitro vestido de negro y muchos padres en los márgenes del campo animando a sus chicos. El balón, de reglamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nosotros, cuando salíamos del Instituto Alfonso II, cogíamos una piedra pequeña y plana que hacía de balón, buscábamos dos alcantarillas opuestas en la calle de Santa Susana (pues la de este periódico, Calvo Sotelo, estaba entonces sin asfaltar y no tenía alcantarillas) y allí echábamos grandes partidos. Cuando empezó a haber demasiados coches y nos veíamos forzados a interrumpir el juego con frecuencia, jugábamos en el Bombé, cambiamos las alcantarillas por bancos enfrentados, y con una pequeña pelota de goma disfrutábamos como verderones. También jugábamos en la Herradura, aunque ahí no había «porterías naturales» y las marcábamos con pequeños montones de carteras de libros, gabardinas o ambos. Algún árbol ayudaba. Por supuesto que usábamos zapatos o botas de calle y la misma ropa de siempre. La carencia de árbitro favorecía las discusiones, los insultos y hasta las pequeñas peleas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con todo, sea de la precaria forma de antaño o de la lujosa de hogaño, estoy muy a favor de que los muchachos jueguen al fútbol (o a deportes semejantes) y voy a explicar por qué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En primer lugar, el fútbol va creando en los chicos la idea de que hay unas normas que es preciso respetar, y que si no las respetan, el resultado de la acción -aunque fuera aparentemente bueno- no sirve de nada porque es anulado, e incluso puede ocurrir que el que hace dicha acción no reglamentaria sea castigado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sencillo es tomar el balón con la mano y meterlo en la portería contraria, pero de nada sirve. La trampa es inútil y, con toda probabilidad, tendrá su castigo. Las normas que nos hemos dado, y hemos aceptado (al menos por mayoría) hay que cumplirlas, tal como sucede en la vida real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En segundo lugar, y relacionado con lo anterior, el fútbol hace ver a los muchachos que hay una autoridad que es preciso respetar: la del árbitro en este caso, que tiene potestad incluso para expulsarnos del campo sin apelación posible ni argucia dilatoria. Esto creo que es importante en esta época, en la que la autoridad de los padres está perdida o no se ejerce, y la de los educadores está limitada precisamente por no existir la parental. Más autoridad tiene un árbitro para expulsar a un jugador del campo que un profesor para echar a un gamberro de la clase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra idea que intenta transmitir este deporte es que el exceso puede ser nocivo. Bien está que un jugador busque la victoria de su equipo y se emplee a fondo, pero si se pasa en ardor y usa la violencia, tiene muchas posibilidades de ser expulsado, con lo que causará un grave perjuicio al equipo que quería que fuese vencedor a toda costa. No es mala enseñanza ésta de que la moderación es superior al exceso, y lo justo a lo demasiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último, entiendo que el fútbol, al ser jugado por once personas, favorece la noción de trabajo en equipo. No es tan importante hacer una buena jugada individual como triunfar y llevarse la victoria y los puntos. Esto es interesante y puede ser hasta formativo en un país tan individualista como el nuestro. Quizá no sea casualidad que -hasta hace poco- hayamos destacado más en deportes practicados por una sola persona (ciclismo, tenis, piragüismo, atletismo, etcétera) que en los de equipo. Esto, afortunadamente, está cambiando con las nuevas generaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por todo lo expuesto, creo que el fútbol no es sólo pasión, patadas y griterío, o al menos no tendría que serlo. Hay también, como en la mayoría de los deportes, un aspecto educativo, que quizá -entre todos- debamos favorecer. No es malo que los chicos jueguen al fútbol y a deportes similares, y me alegro mucho de que ahora lo puedan hacer con portería y balón «de verdad», y no con la penuria de la piedra y las alcantarillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2009042900_52_750980__Opinion-solo-pasion-patadas"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 29 de Abril de 2009&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-2088211137358928789?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/2088211137358928789/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2009/04/no-solo-pasion-y-patadas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/2088211137358928789'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/2088211137358928789'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2009/04/no-solo-pasion-y-patadas.html' title='No sólo pasión y patadas'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-1445259259995118279</id><published>2008-12-22T00:01:00.002+01:00</published><updated>2009-01-01T14:26:39.087+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Asturias y Oviedo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pequeñas historias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Del Oviedín de antaño: Ernesto y Blas</title><content type='html'>Hace unos sesenta años Ernesto se ganaba la vida haciendo recados por Oviedo con su carrito ligero tirado por un burro. Lo mismo llevaba un par de lecheras grandes que un cajón de libros; o un sofá que iba al tapicero como un odre lleno de vino que venía de la taberna. Un día, siendo yo niño, mi madre se empeñó en llevar a arreglar un enorme reloj de pared, el doble de alto que yo, que había dejado de funcionar. Vino Ernesto y lo cargó con mi ayuda y la del portero de la finca, y cuando se disponía a marchar con el voluminoso reloj, yo, que me moría de ganas de subir al carro, le pregunté que si me dejaba ir con él. Ernesto, que era muy mirado, le preguntó antes a mi madre, que autorizó el pequeño viaje urbano, con lo que -encantado de la vida- me subí al carro, al lado de Ernesto, sin dejar de preguntar todo lo que se me ocurría, que era mucho. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo había leído algunas historias de carreteros que blasfemaban y pegaban mucho a las caballerías y quería saber si era cierto, pero como no me atrevía a preguntarle a Ernesto si blasfemaba y castigaba al animal, dije prudentemente: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Hay que pegarle mucho a este burro para que ande? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Pegarle? No, a «Blas» no hay que pegarle. Le dices lo que hay que hacer y lo hace. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Se llama «Blas»? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, atiende por «Blas». Es muy inteligente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Pero no es un burro? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, pero un burro listo. O sea, un asno, un pollino, dijo todo serio Ernesto. Mira, a ver qué te parece lo que vas a ver. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajábamos por la calle Gil de Jaz, a punto de entrar en Uría y teníamos que ir a Doctor Casal. Ernesto soltó las riendas y un poco después dijo enérgicamente en alta voz: «¡A la derecha!», y «Blas», obediente, giró hacia ese lado. Ya enfilaba Uría adelante, cuando el transportista dijo con grito estentóreo: «¡A la izquierda!». Y el jumento tomó hacia abajo por Doctor Casal. Naturalmente yo estaba asombrado y pregunté si también me obedecería a mí. Ernesto, cauto, dijo: «No sé, este "Blas" es muy suyo, a lo mejor extraña la voz, pero prueba a ver». &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasamos Melquíades Álvarez y en el siguiente cruce de nuestro trayecto teníamos que girar de nuevo a la izquierda, para entrar por Campoamor. Las riendas estaban sueltas, colgando dentro del carro, y yo dije con mi vocecita infantil: «¡A la izquierda!». «Blas» pareció desconcertado. Ernesto me dijo por lo bajo: «Repítelo más fuerte, grítale con ganas». Así lo hice y esta vez «Blas» hizo el giro ordenado con toda naturalidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo hubiera repetido las órdenes con gusto, y varias veces más, pero Ernesto, otra vez muy serio, dijo: «Voy a coger las riendas. No se debe abusar de la inteligencia de los demás...».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008122200_31_709341__Oviedo-Oviedin-Ernesto-Blas"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 22 de Diciembre de 2008&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-1445259259995118279?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/1445259259995118279/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2008/12/del-oviedn-de-antao-ernesto-y-blas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/1445259259995118279'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/1445259259995118279'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2008/12/del-oviedn-de-antao-ernesto-y-blas.html' title='Del Oviedín de antaño: Ernesto y Blas'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-7523987367500535211</id><published>2008-09-12T00:01:00.002+01:00</published><updated>2008-09-12T09:33:04.952+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Asturias y Oviedo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Recuerdo de un compañero</title><content type='html'>Supongo que es lo normal permanecer un buen rato con la hoja en blanco delante, mirando inexpresivamente el papel, cuando uno se propone escribir algo sobre un amigo muerto inesperadamente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y por qué hacerlo?, me pregunto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No lo sé, me contesto. Pero siento cierta necesidad; una especie de deseo más o menos consciente, nebuloso, inconcreto. Parece como si me fuera a producir cierta tranquilidad o alguna satisfacción que los demás sepan lo que pensaba de él, que se enteren de que siempre lo tuve por un gran muchacho, que lo apreciaba, que admiraba lo poco que de él conocía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad nuestras conversaciones fueron escasas y no muy largas. Él era parco en palabras y yo no soy locuaz. ¿De dónde viene pues la silenciosa camaradería, la casi tácita amistad, el lacónico respeto mutuo? Pues viene de la primera hilera de la derecha en la formación de la Compañía que nos dio común albergue en el campamento de Montelarreina, en la milicia universitaria. Allí fuimos compañeros durante dos veranos. Compañeros de hilera, pero no de fila, porque él ara algo más alto que yo y, por tanto, estaba en la fila de delante. Día a día desfilábamos juntos y no debíamos de hacerlo mal porque a ambos nos habían colocado en la primera hilera de la derecha, que es la que más se ve. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él iba inmediatamente delante de mí, en la primera o segunda fila, de modo que en los frecuentes descansos y sobre todo en las largas esperas que teníamos que soportar formados, no era raro que se diese la vuelta y que charláramos algunos minutos, no muchos, pues ya digo que era poco hablador. Nuestra común y orgullosa asturianía reforzaba la curiosa y escueta relación «posicional» que tuvimos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era, entonces, Ernesto un muchachote sano y fuerte. Era la viva estampa de la salud y de la fortaleza. Callado, noble, sonriente, amigo de todos y enemigo de nadie, se hacía querer tanto por los mandos como por los compañeros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después lo vi muy poco, apenas tres o cuatro encuentros fortuitos en más de cuarenta años, alguno en Celorio, donde pasaba algunos fines de semana trabajando en su jardín. Pero nuestra amistad de la hilera de la derecha se mantenía, quizá más en el recuerdo que en la realidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre lo tuve por un corredor de fondo; tenaz, constante, tesonero, poco amigo de los triunfos fáciles o rápidos. Era hombre discreto, sencillo, nada alambicado. No sé lo que él pensaba de mí, pero nada malo podía ser, pues creo que la maldad le era desconocida, como les ocurre a muchos amantes de la montaña. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde nuestra sobria amistad, fraguada en la primera hilera de la derecha de la formación en la común compañía de Montelarreina, lleno la hoja en blanco con estos desgranados recuerdos de un hombre de bien, un noble deportista y un médico amigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008091200_31_674474__Oviedo-Recuerdo"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 12 de Septiembre de 2008&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-7523987367500535211?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/7523987367500535211/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2008/09/recuerdo-de-un-compaero.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/7523987367500535211'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/7523987367500535211'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2008/09/recuerdo-de-un-compaero.html' title='Recuerdo de un compañero'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-1769227989552065695</id><published>2008-06-03T00:01:00.001+01:00</published><updated>2008-06-03T16:32:25.560+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pequeñas historias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>La primera infusión de té</title><content type='html'>Se dice, probablemente con razón, que el té es originario de China. Es un arbusto, casi un pequeño árbol, que llega a medir entre tres y cuatro metros, con cuyas hojas, ligeramente tostadas, se hace la infusión que todos conocemos, que se bebe en los cinco continentes desde hace años y que es muy apreciada, sobre todo en algunos países, como el Reino Unido, China, Japón, Holanda y países árabes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que no está muy claro es el porqué y el cómo del comienzo del uso de la infusión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un antiguo relato oriental se dice que hace más de mil años, un emperador chino había ido a comer al campo. Como es natural, le acompañaban algunos sirvientes que hicieron un fuego y prepararon el condumio. Tras la abundante pitanza, un cocinero -sin que sepamos la razón- puso a hervir agua en un recipiente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como la comida había sido excelente y nada escasa, y había estado acompañada de bebidas espirituosas, el emperador se quedó profundamente dormido en una plácida siesta. Probablemente los sirvientes también dormitasen, tranquilizados por el acompasado y bien audible ronquido de su amo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tradición dice que una hoja del árbol del té, que estaba encima del recipiente, se desprendió de la rama y fue a parar al agua hirviendo, y de ahí surgió la infusión. Al despertarse el emperador, sediento por lo copioso del almuerzo, vio el agradable color que había tomado el agua, y decidió probarla. Parece ser que le gustó, y ordenó recoger algunas hojas para repetir la operación en las cocinas del palacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia puede ser verosímil, aunque yo creo que se olvidan de un elemento que creo esencial: el viento. Estoy convencido de que tuvo que haber una ráfaga de viento que hiciera caer no una, sino varias hojas del árbol en el agua hirviendo. Esa misma ráfaga habría apagado el fuego, con lo que se producían las condiciones más favorables para que naciese una infusión de té verde (que no debe apenas hervir).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cabe incluso pensar que alguno de los cocineros que acompañaban al emperador lo probase también, y que su intuición culinaria de profesional le hiciera decir:&lt;br /&gt;-Quizá mejorase con unas gotas de miel.&lt;br /&gt;-Pues añádaselas, pudo tal vez responder el emperador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así nació una bebida universal, cuyo comercio llegó a provocar competiciones entre los veleros más rápidos del mundo, que deseaban ser los primeros en llegar a Europa con la reciente cosecha de té oriental, para conseguir el mejor precio de venta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La deseada y aromática hoja desempeñó también su papel en la independencia de los Estados Unidos, cuando Inglaterra gravó el té de la colonia con impuestos y los patriotas norteamericanos se rebelaron y tiraron al mar varios cargamentos de ese producto (Boston Tea Party), lo que enfureció al rey británico. Ésta fue una de las causas de la guerra que condujo a la emancipación de los EE UU.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá algunos de los aficionados al té ignorasen que su bebida predilecta tuvo origen en la afortunada conjunción de tres circunstancias: una comida campestre, una plácida siesta y -según creo- una oportuna ráfaga de viento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008060300_52_642875__Opinion-primera-infusion"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 3 de Junio de 2008&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-1769227989552065695?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/1769227989552065695/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2008/06/la-primera-infusin-de-t.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/1769227989552065695'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/1769227989552065695'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2008/06/la-primera-infusin-de-t.html' title='La primera infusión de té'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-8256521282261767731</id><published>2008-05-21T00:01:00.000+01:00</published><updated>2008-05-21T16:37:19.678+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>La ley de Igualdad</title><content type='html'>Nicolás era el voluntarioso alcalde de Grisalvo, un gran pueblo o pequeña ciudad del Levante español que había crecido mucho en los últimos años. Entre el turismo, las empresas de zapatos y las fábricas de juguetes, el número de habitantes se había triplicado y Nicolás gobernaba ya a más de sesenta mil almas, lo que le traía no pocos disgustos y quebraderos de cabeza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de ellos llegó cuando la ministra de Igualdad anunció su visita a la floreciente población. Iba a inaugurar una residencia para ancianos y ancianas (así se lo comunicaron, sic), y Nicolás, hombre que venía del campo y poco acostumbrado al protocolo y a los convencionalismos sociales, empezó a inquietarse profundamente y a ponerse nervioso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué podríamos hacer para agradar a la Ministra?, preguntaba a sus concejales más próximos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lo mejor será hacerle una recepción en el Ayuntamiento, dijo uno. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Seguramente querrá decir unas palabras al pueblo para que vean los vecinos que se preocupa de nuestros mayores, dijo otro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues eso haremos, dijo Nicolás aliviado. La recibiremos y saludaremos aquí en el Consistorio, le ofrecemos un café o un refresco y le pedimos que salude al pueblo desde el balcón. Así les dirá a lo que viene y se quedará contenta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un concejal expresó una objeción sensata: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pudiera ser que apenas viniera gente a la plaza para oír a la Ministra. Es nueva en el cargo y poco conocida por estos pagos? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eso lo arreglamos organizando una monumental paella, como hacemos en la fiesta del verano. Después de la charla de la Ministra se hace el reparto de raciones. Así seguro que se llena. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro concejal expresó también su opinión: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sin duda, le agradaría mucho ver que en este pueblo se cumple la igualdad, al menos la de sexos. Tendremos que procurar que en todo lo que vea estén representados hombres y mujeres a la par. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso les pareció a todos muy razonable, especialmente a Nicolás, que como hombre de campo iba más al fondo que a la forma. Para él estaba muy claro que «obras son amores, y no buenas razones». Si la Ministra veía igualdad por doquier se iría más satisfecha que si le daban una lujosa recepción. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Consiguientemente, Nicolás procuró que hubiera amplia representación femenina en todos los estamentos que la Ministra pudiera ver. Habló con el jefe de los municipales para que desplegara ese día a todas las mujeres guardias que hubiera (que eran pocas), y lo mismo le pidió al sargento de la Guardia Civil. En la banda de música, las escasas féminas que tocaban instrumentos debían estar bien visibles, al igual que las concejalas durante la recepción. También se ocupó personalmente de que hubiera, entre los cocineros de la paella, un número similar de varones y de mujeres, lo que era importante porque desde el balcón se distinguía todo con mucha nitidez. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respecto al público en general no habría problema, pues acudirían personas de ambos sexos. Todo parecía arreglado. La Ministra se iría con una gratísima impresión. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente, una idea inquietante empezó a corroerle las meninges. Era la que se refería a los pordioseros. En el pueblo había muchos. Quizá por la benignidad del clima y por la riqueza que proporcionaban el turismo y la industria, no menos de treinta vagabundos pululaban por la próspera ciudad, y al enterarse de que habría paella gratis en la plaza, seguro que todos acudirían en masa, se harían notar por su aspecto y la Ministra los distinguiría perfectamente desde el balcón. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bien es verdad que los pordioseros de Grisalvo no hacían daño a nadie y que la mayoría era incluso tratable, pero Nicolás empezó a preocuparse gravemente, y no por la impresión que pudieran dar de suciedad y desaliño, sino porque no había entre ellos ninguna mujer. Por más que se devanaba los sesos, Nicolás no recordaba haber visto nunca pordiosera alguna. Había dos o tres mendigas que pedían en la puerta de la iglesia o en una esquina de la plaza, pero eran mujeres con domicilio fijo, que tenían su casa, o al menos su habitación, y que no estaban muy sucias ni desaliñadas. Pordioseras vagabundas, lo que se dice errabundas de greñas y mochila al hombro, de ésas no había ninguna. Si no veía vagabundas, no ya en proporción similar a la de varones, sino simplemente dos o tres de muestra, ¿lo consideraría la Ministra un desacato a la ley de Igualdad? ¿Le parecería una burla a la importancia de su flamante Ministerio? ¿Iría diciendo a Madrid que en Grisalvo no se tenían en cuenta las geniales ideas del Presidente? ¿Lo tomaría éste a mal? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nicolás estaba desconcertado. Habló con los concejales, pero ninguno sabía dónde podría haber un buen puñado de pordioseras para la ocasión. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de mucho pensar, se le ocurrió que dos de sus hijas ya mozas y alguna de sus amigas podrían disfrazarse de indigentes y así equilibrar la balanza. La Ministra vería pordioseros y pordioseras, mendigos y mendigas, vagabundos y vagabundas, menesterosos y menesterosas, etcétera, y se marcharía encantada de la vida y de la eficacia de su Ministerio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así lo hizo el ingenioso alcalde, y el día de la gala, en la plaza Mayor, escuchando a la señora Ministra y esperando el reparto de la gigantesca paella, se podía ver a unos veinte vagabundos agrupados en una esquina de la plaza y a siete u ocho vagabundas en otra. Nicolás estaba radiante y feliz por el buen término de su brillante idea. Nadie podría decir que en su ciudad se discriminaba a los pordioseros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No todo acabó tan bien, pues cuando terminaron los vagabundos de comer la paella, bien regada con el vino que abundaba, vieron que las vagabundas eran jóvenes y guapas, con lo que se acercaron a ellas y las abordaron. Quizá por eso de la fraternidad gremial, algunos quisieron propasarse y tuvieron que intervenir los municipales. Pero eso ya fue después de que la Ministra se hubiera marchado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008052100_52_638562__Opinion-Igualdad"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 21 de Mayo de 2008&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-8256521282261767731?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/8256521282261767731/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2008/05/la-ley-de-igualdad.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/8256521282261767731'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/8256521282261767731'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2008/05/la-ley-de-igualdad.html' title='La ley de Igualdad'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-5846752264154157839</id><published>2008-04-20T00:01:00.003+01:00</published><updated>2008-05-14T15:21:50.846+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>¿Es progreso cerrar hospitales psiquiátricos?</title><content type='html'>Eso de la asistencia psiquiátrica pasa por fases, como tantas otras cosas. En unas se tiende a encerrar a los lunáticos, y en otras a dejarles que hagan lo que les plazca. Va por épocas y por gobiernos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los que se llaman progresistas tienden a pensar que no se debe encerrar a nadie, que lo de internar en manicomios es una antigualla que puede prestarse a abusos y a incapacitaciones dolosas e indebidas. En consecuencia, abogan por cerrar los psiquiátricos y reconvertirlos para otros fines. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los de tendencia conservadora buscan la seguridad del público en general, y son partidarios del control hospitalario de los enfermos mentales, y si llega el caso, de internarlos por una temporada. Claro está que para el control hospitalario y para ingresarlos algún tiempo se precisa un hospital psiquiátrico. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace ya años algunos psiquiatras italianos, seguidos de no pocos españoles, llegaron a decir que la culpa de la existencia de las enfermedades psiquiátricas la tenía la sociedad, que era «alienante». Curiosamente esa actitud se consideró (a sí misma y por sus secuaces) «progresista», y los gobiernos del mismo signo, o sea, los sedicentes progresistas, empezaron a desmantelar los manicomios oficiales y, por tanto, la asistencia psiquiátrica hospitalaria, dejando a los orates en la calle, desprotegidos ellos y desprotegida la sociedad de los posibles desmanes de los alienados. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto es muy curioso, pues los progresos científicos van todos en la dirección contraria: las enfermedades mentales tienen, en su inmensa mayoría, una causa orgánica: sea un trastorno del metabolismo cerebral, sea un virus neurotropo, sea una degeneración celular o tisular, etcétera, y muy especialmente la esquizofrenia, que es la causante de la mayoría de los desaguisados cometidos por dementes. Lo que ocurre es que no siempre conocemos la etiología exacta, pero sí sabemos de su organicidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece, por tanto, lógico pensar que lo moderno, lo actual, lo «progresista», es considerar al enfermo psiquiátrico como a otro cualquiera -dada la indudable organicidad de su mal-, y, en cambio lo antiguo, lo trasnochado, lo «reaccionario», es buscar «culpas» de la enfermedad. Atribuir la esquizofrenia a la presión de la sociedad «alienante» se parece mucho a atribuirla al castigo por el pecado o a la actividad del demonio, y en el terreno científico resulta hoy día una actitud enormemente «reaccionaria», además de profundamente ignorante. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si las enfermedades psíquicas son, en su mayoría, exactamente iguales que las demás en lo que a sus causas se refiere, cerrar los hospitales psiquiátricos equivale a eliminar los hospitales generales, o al menos una parte de ellos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabemos que extensas áreas del cerebro expresan su enfermar con síntomas psiquiátricos. Suprimir la asistencia a esos pacientes sería como eliminar los servicios de digestivo o de ginecología de un hospital general. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso es lo que se ha hecho en España. Se han desmantelado los hospitales psiquiátricos estatales y no se ha creado una red de asistencia psiquiátrica hospitalaria que los sustituya. Bien sé que en algunos casos, hace muchos años, ciertos manicomios no eran sino «almacenes de razones perdidas», pero a lo que eso obliga es a mejorarlos, no a eliminarlos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El control hospitalario, en cualquier enfermedad, es más profundo y eficaz que el control ambulatorio del dispensario, pues permite los ingresos en las fases agudas, tan frecuentes en las enfermedades psiquiátricas, como ocurre con los brotes en la esquizofrenia o las fases extremas de la psicosis maniaco-depresiva, por ejemplo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los tristes resultados de esta moderna actitud «reaccionaria» disfrazada de progresista los tenemos desgraciadamente a la vista. Recientemente ha habido varios casos de esquizofrénicos descontrolados que han provocado no pocas desgracias. ¿Hubieran podido evitarse algunas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008042000_52_628702__Opinion-progreso-cerrar-hospitales-psiquiatricos"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 20 de Abril de 2008&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-5846752264154157839?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/5846752264154157839/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2008/04/es-progreso-cerrar-hospitales.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/5846752264154157839'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/5846752264154157839'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2008/04/es-progreso-cerrar-hospitales.html' title='¿Es progreso cerrar hospitales psiquiátricos?'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-2075397218198164754</id><published>2008-04-18T00:01:00.002+01:00</published><updated>2008-04-19T13:16:20.415+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Deportistas pasivos</title><content type='html'>Cada día hay más y cada vez más variados. Ahora, en primavera y verano, los ciclistas empiezan a alcanzar a futbolistas y baloncestistas, llegando incluso a igualarlos y sobrepasarlos. Ha aumentado exponencialmente el número de los pilotos de Fórmula 1, y siguen creciendo los golfistas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El objeto necesario para poder practicar el deporte pasivo no es la bicicleta, ni el balón adecuado, ni los palos de golf. Menos aún el coche de carreras. El objeto imprescindible es el televisor, seguido de cerca por el sillón o el sofá, y a cierta distancia por la mesita auxiliar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El deportista pasivo, al que algunos enfáticamente llaman «receptivo», puede practicar su deporte favorito solo o acompañado. En cualquier caso, suele hacer buen acopio de cerveza fría, sangría, tinto de verano o bebida similar, y en ocasiones -según las circunstancias- café o cubalibre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encenderá el televisor y ahí empezará a practicar su deporte favorito, que -sea el que sea- le permitirá disfrutar del increíble placer que se obtiene viendo sudar a los demás mientras uno permanece fresquito y descansado. Es tremendamente gratificante ver a los deportistas activos echando el bofe sobre la bicicleta cuando escalan las más empinadas rampas, a los que corren afanosamente el extenso campo de fútbol perseguidos por contrarios, o a los que toman curvas a doscientos por hora, mientras el deportista pasivo devora cómodamente pinchos de tortilla, se refresca con la cervecita, cambia de postura en el sofá y se emociona con los goles que marca su ídolo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se decía de algunos patricios romanos que cuando estaban en sus palacios de invierno y nevaba abundantemente, hacían que sus esclavos encendieran las estufas y chimeneas y, acto seguido, les ordenaban pasear por la nieve que rodeaba el palacio. Disfrutaban así del placer de sentirse abrigados y calentitos en su casa viendo cómo otros pasaban frío a la intemperie. Recuerdo haber leído que algunos patricios -obviamente crueles- ordenaban a los esclavos pasear descalzos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongo que esto tendrá algo que ver con esa afición tan española que consiste en ver trabajar a los demás mientras nosotros estamos ociosos. Fíjense en una obra cualquiera próxima a un paseo o a una calle peatonal. Probablemente verán a docenas de desocupados que miran atentamente cómo cuatro o cinco obreros hacen el trabajo. Muestran tanto interés los supervisores que parecen los capataces encargados de la vigilancia de la obra. El espectáculo está servido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En verano suele aumentar el número de desocupados, por lo que la proporción mirones/trabajadores puede llegar a ser de cinco a uno. El sudor que resbala por la piel de los obreros -que al mediodía ya tienen el torso desnudo por el calor- añade atractivo a la carpetovetónica distracción. &lt;br /&gt;Si hay tiempo suficiente, pronto empiezan a oírse las observaciones de los espectadores: «Ese muro no está bien alineado». «Tampoco está bien cargado». «Queda débil». «Ahora ya no se trabaja como antes». «Sin máquinas quisiera yo ver a ésos…» «Ahora aprenden el oficio por correspondencia…» «Luego pasa lo que pasa…» &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal parece que todos y cada uno de ellos fueran ingenieros, arquitectos o expertos directores de empresas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo mismo le ocurre al deportista pasivo. Opinará de los lances del juego, de las intenciones de los entrenadores y de las decisiones de los árbitros. Y lo hará con tal convicción, denuedo y vehemencia que puede resultar arriesgado, incluso peligroso, contradecirle. No pocos divorcios empezaron por frases tan inocentes como: «Pues a mí no me pareció penalti», «Hay que reconocer que los otros jugaron mejor» o «Los árbitros también son humanos». &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gran diferencia entre el deportista pasivo y el activo es que el primero gana kilos mientras que el segundo los pierde. Pero, claro, eso del metabolismo ya es harina de otro costal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008041800_52_628050__Opinion-Deportistas-pasivos"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 18 de Abril de 2008&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-2075397218198164754?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/2075397218198164754/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2008/04/deportistas-pasivos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/2075397218198164754'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/2075397218198164754'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2008/04/deportistas-pasivos.html' title='Deportistas pasivos'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-6497435602736820827</id><published>2008-04-03T00:01:00.002+01:00</published><updated>2008-04-05T16:05:57.925+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Marcelo el sereno</title><content type='html'>Eso de los serenos es otra de las buenas cosas peculiares de España que, por igualarnos con el extranjero, nos fueron quitando nuestras autoridades, que suelen ser muy esnob, además de incompetentes e ignorantes, por lo general. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace un par de siglos, mal contados, cuando muchos españoles emigraron temporalmente al Reino Unido por mor del absolutismo real, se establecieron en un determinado barrio londinense. Ya saben ustedes lo que sucede en esos casos, que iban llegando españoles exiliados al extranjero y buscaban la compañía y ayuda de sus compatriotas, con lo que al cabo de un tiempo en el barrio se oía más español que inglés. Esas personas, emigrantes en país lejano, estaban acostumbradas a la seguridad y comodidad que proporcionan los serenos durante la noche, por lo que, pasado algún tiempo, solicitaron y consiguieron que el Ayuntamiento de Londres les permitiera tener serenos en su barrio. Ése es un ejemplo de flexibilidad, comprensión y tolerancia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí, en cambio, nos cargamos tan eficaz y entrañable oficio, a pesar de que en muchas ciudades, como Madrid y Valladolid, eran toda una institución. Cuando vivía y trabajaba en la capital, el sereno de mi calle se llamaba Marcelo, y obviamente era asturiano, de Cangas del Narcea. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marcelo era un buen paisano, siempre sonriente, que me abría la puerta, educadamente me dejaba pasar primero y a continuación daba la luz de la escalera y las buenas noches. Yo subía a casa con un regusto amargo al pensar que a Marcelo le esperaba una noche en vela en medio de un frío casi polar, mientras yo leía primero y dormía después bien calentito en mi cama. Cuando tuve más confianza aprovechaba el paisanaje común y le preguntaba: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Marcelo, ¿no se le hacen largas las noches ahí en la calle, tan solo? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Vaya, no crea que tanto. Ahora, hasta las doce, más o menos, estoy entretenido con los portales y después apago las luces de unos cuantos escaparates. De seguido, y justo antes de que cierre, me tomo un café en el bar de Cirilo, ya sabe cuál es, ahí un poco para abajo, que cierra muy tarde, cerca de la una; doy más tarde unas cuantas vueltas para asegurarme que está todo en orden y después, ya tranquilo, me tomo una copa de coñac, de este que traigo en la petaca, que me entona mucho. Así voy pasando… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero ahora en invierno hará un frío atroz, ¿no se mete en algún portal calentito? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No señor, en un portal no, pues no vería la calle y seguramente no oiría si me necesitan. Algún día, a eso de las cinco que es cuando más aprieta, me tengo metido en un coche. Desde dentro se vigila bien la calle y si bajo un poco la ventanilla puedo oír las palmas si las tocan. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Pero hay coches abiertos? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Siempre hay alguno. Entre tantos que aparcan por aquí no es raro que a alguien se le olvide cerrarlo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si usted quiere, Marcelo, yo puedo dejar el mío abierto estas noches de más frío. Estando usted cerca, el coche estará seguro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Quiá, no se moleste en eso. Como digo, siempre hay alguno que se queda abierto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A muchos españoles nos pareció un error lo de suprimir los serenos, pero las autoridades no suelen molestarse en intentar saber lo que quieren los ciudadanos. Hacen lo que se les pone en los huevos y ya está. Véase lo de ir a Irak o los acuerdos con ETA. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Menos mal que hay excepciones, como Gijón o Chamberí. Las estadísticas, al menos las que he manejado, mostraban que la mayoría de los españoles estaba a favor de los serenos. Esperemos que vuelvan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008040300_52_623368__Opinion-M"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 3 de Abril de 2008&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-6497435602736820827?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/6497435602736820827/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2008/04/marcelo-el-sereno.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/6497435602736820827'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/6497435602736820827'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2008/04/marcelo-el-sereno.html' title='Marcelo el sereno'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-5885446581412618088</id><published>2008-03-19T00:01:00.000+01:00</published><updated>2008-03-20T10:54:32.833+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Mitos y mareas</title><content type='html'>Los mitos, como los cuentos y las leyendas, siempre han sido del agrado de los humanos. Ahora vivimos tiempos de desmitificación, quizá porque la ciencia progresa, y al avanzar nos va explicando el porqué de muchos de los sucesos que antes parecían mágicos, míticos, inexplicables. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguramente todo empezó por el amanecer. Para nuestros antepasados, la diaria salida del sol tuvo que ser un misterio lleno de belleza, como la que encierran tantos otros mitos. Después llegaron Copérnico, Galileo, Newton y otros, que nos explicaron científicamente el cómo y el porqué del fenómeno. Del carro del sol conducido por Apolo, pasamos a las fuerzas de la gravitación universal y al movimiento de rotación de la Tierra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la fisiología ocurrió algo parecido. Quizá fue el corazón una de las vísceras más desmitificadas. Considerada antaño cuna del amor, de los afectos y de las pasiones, ha pasado hoy día a desempeñar un prosaico papel de bomba inyectora, cuyos devaneos no influyen en los sentimientos, sino más bien en el electrocardiograma. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el cerebro el asunto ha pasado a mayores. El entendimiento, la memoria, la confianza, etcétera, tienen sus áreas peculiares, sus circuitos preferentes, y su funcionamiento se desvela día a día. Una de las «potencias del alma» que decía San Agustín, la memoria, la tienen infinidad de aparatos electrónicos, y hasta muchos ascensores de las casas y asientos de los automóviles. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incluso el amor, que parecía el último reducto del misterio, del mito y de la leyenda, está siendo minado por la ciencia. Sabemos que la serotonina influye en el sentimiento amoroso. Recientemente se ha visto que una hormona segregada por la neurohipófisis, la oxitocina, puede tener algunas acciones en este sentido. En una determinada raza de ratones existen dos variedades de individuos: los que habitan en las praderas, que son monógamos, comparten la cueva en la que habitan con su pareja, colaboran en la alimentación de las crías, se enfadan y deprimen si se les separa y son fieles de por vida. Puede decirse que habitualmente forman parejas estables. Incluso si enviudan, pocas veces se aparean de nuevo. Los ratones de la variedad de las montañas, por el contrario, son promiscuos, no forman parejas, o sólo con la madre cuando son jóvenes. Según ciertas investigaciones, los primeros tienen niveles de oxitocina más altos que los segundos. Si a las hembras de la variedad de las montañas se les inyecta oxitocina, hacen parejas con más facilidad, incluso sin apareamiento previo, y estables. Los antagonistas de la oxitocina invierten estos comportamientos. Parece ser que ambas variedades tienen receptores de oxitocina en el cerebro, aunque en lugares diferentes. &lt;br /&gt;La oxitocina es una hormona segregada por la neurohipófisis que interviene en el mecanismo del parto. Se segrega en el parto, en la lactancia y durante el coito. Favorece la contracción del músculo uterino y la expulsión de leche. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra sustancia que -como decíamos anteriormente- parece intervenir es la serotonina. Son interesantes las experiencias de Donatella Marazzitti, que observó niveles bajos de serotonina en las plaquetas, tanto en los pacientes afectados de trastorno obsesivo-compulsivo como en los enamorados recientes («amor de enamoramiento»). Al año se habían normalizado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El conocimiento científico no es sino una progresiva desmitificación. Mi esperanza son las mareas. Ese silencioso fluir y refluir de la mar, que mueve millones de litros de agua, que facilita la vida en la costa, que muda continuamente nuestro paisaje. Ya sé que hay varias explicaciones científicas en las que interviene la atracción causada por el Sol y la Luna, pero -según creo- hay aún algunos detalles que permanecen oscuros. No todo se sabe en lo relativo a las mareas. Por eso me gusta ver la invasión de las aguas y su posterior retirada cada seis horas y cuarto. Puntualmente. Inexorablemente. Y celebro saber que no hay todavía explicación cabal, completa, absoluta; que aún nos queda una pizca de mito en el eterno devenir de las mareas. Benditas sean.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008031900_52_618860__Opinion-Mitos-mareas"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 19 de Marzo de 2008&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-5885446581412618088?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/5885446581412618088/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2008/03/mitos-y-mareas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/5885446581412618088'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/5885446581412618088'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2008/03/mitos-y-mareas.html' title='Mitos y mareas'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-3310570744040982049</id><published>2008-03-09T00:01:00.001+01:00</published><updated>2008-03-09T15:08:12.459+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Respeto a los tribunales</title><content type='html'>En el mundo en que vivimos parece que fuera obligado tener respeto innato y reverencial a los tribunales. Me refiero a los de justicia, que tanto dan que hablar. Yo supongo que los tribunales, como el resto de las personas e instituciones, tendrán que ganarse ese respeto. Una persona, para ser respetada por sus vecinos, tiene que comportarse dignamente, lo que suele incluir no hacer mal a nadie, mantener la palabra dada y cumplir con su deber. Supongo que, «mutatis mutandis», algo parecido ocurrirá con las instituciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si partimos de esos supuestos, resulta muy difícil respetar al Tribunal Constitucional. No sólo está dilatando decisiones importantes -hay quien dice que por motivos políticos-, sino que emite sentencias que dañan la imagen que los ciudadanos tenemos de la justicia. En el famoso caso de «los Albertos», dicho tribunal asegura que hubo estafa, que esos señores (?) se quedaron con el dinero de pequeños ahorradores mediante engaño, pero no impone a los estafadores ninguna sanción, y -lo que es más grave- los tales individuos no tienen que devolver lo robado, a pesar de que son más ricos que Creso y los estafados, comparativamente, más pobres que las ratas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Naturalmente que eso hiere de muerte al más elemental sentido de la justicia. Resulta imposible explicarse que sesudos varones especialistas en leyes hayan perdido el norte y piensen que una artimaña jurídica, por sutil que sea, pueda primar e imponerse al «sentido común de la justicia». Supongo que esas personas están metidas hasta las cejas, y enredadas, en normas, excepciones, otrosíes y considerandos. Supongo que saben tanto y viven con tanta intensidad los detalles y entresijos de la jurisprudencia que no pueden salir de ella. En sus enfotadas cabecitas, la juridicidad manda sobre la justicia. Los árboles no les dejan ver el bosque. Es la única ¿explicación? que se me ocurre. Hay otra, aunque prefiero no pensar en ella, a pesar de que en este mundo «todo cabe», como decía Sancho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resultado de esta agresión al sentido común de la justicia no es otro que el desprestigio del mentado tribunal. Aun suponiendo que hubiera algún resquicio legal que permitiera la exoneración de «los Albertos» después de quedarse con el dinero de probos ciudadanos, cualquier tribunal de justicia que respetase el espíritu de Astrea debería procurar que los estafadores tuvieran su castigo y, por supuesto, que los inocentes estafados recuperasen su dinero. Consecuentemente, debería huir de cuantos resquicios legales permitieran una prescripción del delito, que el propio tribunal en cuestión dice que existió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí lo tiene fácil el Constitucional, pues el Supremo y el fiscal general apoyan esa opción justa. Hubiera sido una buena ocasión para que ambos tribunales caminasen en direcciones parecidas. El Constitucional podría matar dos pájaros de un tiro: cumplir con el sentido común de la justicia y acercarse al Supremo aceptando las sugerencias de éste último, aunque más bien parece que está empeñado en que su opinión prive, aun a sabiendas de que perderá el respeto de muchos ciudadanos y de que se enfrentará a otras instituciones jurídicas de peso. La única explicación es que la prepotencia, el engreimiento y la soberbia superen al «sentido común de la justicia» y al deseo de concordia entre grandes tribunales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay otra explicación, aunque prefiero no pensar en ella, aunque en este mundo «todo cabe» como decía Sancho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008030900_52_615433__Opinion-Respeto-tribunales"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 9 de Marzo de 2008&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-3310570744040982049?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/3310570744040982049/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2008/03/respeto-los-tribunales.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/3310570744040982049'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/3310570744040982049'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2008/03/respeto-los-tribunales.html' title='Respeto a los tribunales'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-3114321406280690431</id><published>2008-02-04T00:01:00.001+01:00</published><updated>2008-03-01T20:56:07.964+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pequeñas historias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>La estatua del racista</title><content type='html'>Generoso Álvarez Urruti, más conocido como «General Urruti», seguramente por las apócopes, seguidas de la síntesis, de nombre y primer apellido, era un político profesional provinciano, natural y vecino de Bilbao, que lo mismo servía para un roto que para un descosido. Quiero decir que no tenía ideas, sino que simplemente seguía las directrices del nacionalismo vasco, o sea, las de Sabino Arana, ese carlista que escribió, a propósito de los vascos: «Vuestra raza, singular por sus bellas cualidades, pero más singular aún por no tener ningún punto de contacto o fraternidad ni con la raza española ni con la francesa, que son sus vecinas, ni con raza alguna del mundo, era la que constituía a vuestra patria Bizkaya; y vosotros, sin pizca de dignidad y sin respeto a vuestros padres, habéis mezclado vuestra sangre con la española o maketa, os habéis hermanado y confundido con la raza más vil y despreciable de Europa, y estáis procurando que esta raza envilecida sustituya a la vuestra en el territorio de vuestra patria». &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El General Urruti, allá en el fondo, estaba bastante de acuerdo con esas palabras, y por eso había contribuido a que se le hiciera una estatua a racista tan destacado como el tal Arana en lugar preferente de Bilbao. Al igual que su mentor, que había aprendido el eusquera ya bien crecidito, Urruti decidió recibir -pasados los 30- clases de la lengua que, según Arana, venía directamente de Dios, llegando, tras mucho esfuerzo, a entenderse con ella. En resumen, Generoso se consideraba un buen vasco, a fuer de nacionalista. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con veneración leía las agudas frases de su admirado prócer: «La fisonomía del bizkaino es inteligente y noble; la del español, inexpresiva y adusta. El bizkaino es nervudo y ágil; el español es flojo y torpe. El bizkaino es inteligente y hábil para toda clase de trabajos; el español es corto de inteligencia y carece de maña para los trabajos más sencillos». &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando, en algún momento de lucidez, Generoso no veía esas diferencias tan marcadas como aseguraba su líder, otros de los escritos le daban la cumplida explicación: «El roce de nuestro pueblo con el español causa inmediata y necesariamente en nuestra raza ignorancia y extravío de inteligencia, debilidad y corrupción de corazón». &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En resumen, que el General vivía en una nube nacionalista cuya ideología no era ni de izquierdas ni de derechas, sino que estaba fundamentalmente basada en el racismo y en el odio a España. Ésos eran sus ideales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El General Urruti apenas si había salido del País Vasco. Allí se encontraba bien, y no era extraño que así fuera, pues ganaba un sueldo excelente, el trabajo no le mataba y vivía con su madre en piso propio, de modo que todos los meses le sobraba algo para el gato, que ya estaba bien repleto. Asistía a comilonas con frecuencia, era socio del Athletic y tenía abono para las corridas de feria. Se sentía satisfecho, aunque lo de los toros no lo cacareaba mucho, pues -aunque le apasionaba- podía sonar demasiado «español». &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la vida da muchas vueltas y el pobre General vio, en el mismo año, cómo se moría su madre y cómo su partido perdía las elecciones. Los nacionalistas estaban asombrados; casi tanto como cuando ETA asesinó a uno de los suyos, asombro que no podía sino significar colaboración, amistad y simpatía mutuas. El caso es que Urruti se quedó solo y sin empleo. El gato ahora bajaba, y los amigos, proporcionalmente. Casi nadie le llamaba General. La vida empezaba a ser aburrida y el recuerdo de su madre la teñía de tristeza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El nacionalista en paro decidió viajar. Pensaba que podría encontrar otras gentes en situación parecida. Le hubiera gustado ir a Londres, pero no sabía más lenguas que el castellano y algo de eusquera, por lo que empezó por ir a Madrid. Allí cayó con buen pie en una peña taurina, donde hizo buenos amigos. En su compañía visitaba museos, bares y restaurantes. Acudía al teatro y hasta se echó una novia de Plasencia, Chelo, que era un bombón y a la que no le importaba que Generoso fuera vasco, o sea, que no seguía las doctrinas de Arana. Al poco tiempo el General estaba encantado. Todo el mundo le recibía bien y en Madrid, a pesar de los esporádicos asesinatos de las bombas de ETA, parecía que sobraba alegría de vivir. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día, a causa de su conocimiento del ambiente taurino, le ofrecieron un trabajo en Las Ventas. Era un buen asunto y Generoso aceptó. Decidió entonces vender su piso de Bilbao, al que ya no iba casi nunca. En cuanto tuvo ocasión, para allá se fue a gestionar la venta, acompañado por Chelo, que se interesaba mucho por todo lo que veía en la capital vizcaína. Un día que pasaban al lado de la estatua de Sabino Arana, Chelo preguntó: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Quién era ese señor? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Era… fue… pues era un hombre que no había viajado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y por eso le hicieron una estatua? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es que los que se la hicieron tampoco habían viajado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque las respuestas no le parecieron geniales, Chelo, que le tenía bastante respeto a su novio, ya no se atrevió a seguir preguntando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=1901_52_603533__Opinion-estatua-racista"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 4 de Febrero de 2008&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-3114321406280690431?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/3114321406280690431/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2008/02/la-estatua-del-racista.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/3114321406280690431'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/3114321406280690431'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2008/02/la-estatua-del-racista.html' title='La estatua del racista'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-3314838568723921108</id><published>2008-01-28T00:01:00.000+01:00</published><updated>2008-01-28T14:20:36.510+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pequeñas historias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Cirilo</title><content type='html'>Cirilo Quintes Arredondo estaba de camarero en una lujosa cafetería del paseo marítimo de Gijón. En el trabajo, Cirilo llevaba chaqueta de paño, camisa blanca y corbata de seda, lo que le daba cierto aire serio, burgués y elegante, como si fuera un hombre tranquilo, pacífico y hogareño; pero en realidad su vida había sido la de un aventurero anarquista y vivalavirgen, al menos hasta que había sentado la cabeza, ya cuarentón, cuando conoció primero y se enamoró después de Paquita, una pescadera muy aparente que trabajaba en el mercado central. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El padre de Cirilo, que tenía fama de haber sido uno de los mejores pescadores de marisco de la zona, transmitió a su vástago, antes de morir en accidente, casi todos sus saberes, que no eran pocos. El chico, bien enseñado, destacó pronto en el arte, y no dejaba escapar una bajamar sin sacarle algún provecho, bien cogiendo unos kilos de percebes si la mar se dejaba, bien removiendo piedras para pescar a mano la andarica, bien usando el esparavel para la esguila. Tampoco era manco con las nasas, y entre unas y otras artes se ganaba la vida muy arregladamente, y además disfrutaba de la pesca, especialmente en el verano. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante el invierno, cuando las olas limpiaban el muelle, su querencia marítima le llevaba a vagabundear por puerto. Un día, después de beberse unas botellas de sidra con el capitán de un mercante, se enroló en un buque que hacía portes variados bajo bandera panameña. Allí pasó más de quince años recorriendo el mundo, al menos el costero, lo que le dio experiencia, serenidad y una razonable dosis de escepticismo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una mañana lluviosa de febrero Cirilo se había refugiado del orbayu en un pub del puerto de Aberdeen, en Escocia. El tiempo estaba desapacible, frío y húmedo, pero el ambiente del pub era acogedor, atopadizo, amistoso. Mientras tomaba una pinta de cerveza, oyó a dos clientes hablar en bable. Nada dijo, pero toda su infancia gijonesa le llegó a las mientes. Aquel mismo día decidió regresar a la villa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque traía ahorros, en Gijón siguió pescando marisco. Tenía buenos clientes, más o menos fijos, y entre ellos una pescadería del mercado central. Así conoció a Paquita, que le cayó bien de inmediato y le fue gustando a medida que la trataba, a pesar de que siempre olía a pescado por mucho que se lavase. Pero a Cirilo el olor a pescado fresco no le molestaba, con lo que pronto se hicieron novios y después se casaron. Como puede suponerse, en la boda abundaron el marisco y el buen pescado, todo muy fresco. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después, con los años, lo de andar siempre metido en el agua se le hizo cuesta arriba, y empezó a verles el peligro a los percebes. Cuando un amigo le propuso empezar de camarero en una cafetería de su propiedad, Cirilo aceptó complacido. Tenía buen porte, maneras finas, honradez y la necesaria seriedad, sólo la necesaria, ni más ni menos. Allí sigue, razonablemente feliz. A veces Paquita le pide algún favor especial: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ciri, tengo un compromiso con un buen cliente, ¿no podrías sacar un par de kilos de percebes este fin de semana? La bajamar es a las once, no hará falta que madrugues…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=1894_52_601148__Opinion-Cirilo"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 28 de Enero de 2008&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-3314838568723921108?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/3314838568723921108/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2008/01/cirilo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/3314838568723921108'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/3314838568723921108'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2008/01/cirilo.html' title='Cirilo'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-4632537729149988031</id><published>2008-01-13T00:01:00.000+01:00</published><updated>2008-01-15T09:28:15.117+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pequeñas historias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Una cena moderna</title><content type='html'>El padre de Bonifacio Lampreave Carrasco era funcionario retirado, que vivía en la calle Ezcurdia de Gijón. Lo que más le gustaba era leer el periódico, jugar al mus y que ganara el Sporting. La madre se entretenía con las novelas y los concursos de la tele, con lo que no molestaba demasiado. El chico, quizá por la tranquilidad que reinaba en la casa, estudiaba bastante bien e iba sacando los cursos año por año. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando le faltaba poco para terminar el Bachiller, sus padres tuvieron que pasar por el dentista para hacerse algunos arreglos de importancia. El presupuesto casi les hizo desistir, pero, como a ambos les gustaban los bocadillos, las chuletas y los picatostes, al final se decidieron por el apaño dental, a pesar de que la subsiguiente factura obligó al recorte de pequeños lujos durante varios meses. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Joder con los dentistas, decía el padre. Ahora entiendo eso de que vale más un diente que un diamante. Ya sabes, Boni, ahí tienes una profesión con futuro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El chico escuchó el consejo y no lo echó en saco roto. Como entonces había que ser médico antes de poder hacerse dentista, Bonifacio se pasó seis cursos en Valladolid y luego otros dos en Madrid hasta conseguir el título. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La capital le gustó mucho. El cielo tan azul y el sol casi diario hacían que su carácter fuera más alegre y optimista. Para su propia sorpresa, se encontraba a veces hasta simpático y ocurrente, opinión bastante compartida entre sus compañeros de curso, con lo que hizo muchos amigos e incluso alguna amiga. Cuando terminó los estudios de dentista y proyectaba establecerse en Gijón, su padre se murió de repente. Eso lo entristeció mucho y le hizo reflexionar y darle vueltas a casi todo. Al final se volvió a Madrid, donde, como digo, tenía varios amigos y alguna amiga. Quizá por la sutil atracción de la gran ciudad, finalmente decidió abrir allí la consulta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de sus mejores amistades era Pepito Zarzalejo, madrileño de nación, a quien Bonifacio ya conocía de los veranos gijoneses. Pepito estudiaba Económicas, pero con mucha desgana y sin ninguna vocación. Aun con todo, más por perseverancia que por conocimientos, iba sacando los cursos y terminó por ser licenciado en Económicas. Tonto no era, pero sí un poco apático. Bonifacio siempre lo tuvo por un buen amigo, aunque le daba la impresión de que tenía tendencias homosexuales, cosa que entonces no estaba muy bien vista. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El joven dentista se estableció en la calle de Orense, y su amigo economista se empleó en un Banco próximo, con lo que se veían con cierta frecuencia por las cafeterías y los restaurantes de la zona. Algún día quedaban para tomar una copa y reverdecían la antigua amistad, fundamentalmente veraniega, antigua y gijonesa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bonifacio se enrolló con Chelo, una enfermera que trabajaba en un hospital madrileño. Ella vivía con sus padres, pero pasaba días y noches en el apartamento del dentista. Eran jóvenes y se divertían, especialmente en la cama, aunque también les gustaba viajar juntos los fines de semana y conocer pueblos próximos. A veces consideraban la posibilidad de casarse, pero al final siempre terminaban diciendo que estaban muy bien como estaban. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pepito se echó un amigo, un registrador de la propiedad adinerado. Hace poco, cuando la ley lo permitió, se casaron. Viven juntos, pero no han adoptado, al menos de momento. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un viernes que Pepito y Boni se encontraron tomando el café del mediodía acordaron cenar juntos y con sus respectivas parejas. Cuando los cuatro se encontraron en el restaurante, Boni y Chelo se quedaron bastante sorprendidos, pero pronto se acostumbraron. Al final el registrador, aunque era serio y muy mirado, les cayó la mar de bien, y hasta quedaron en repetir otro día. Pepito estaba más simpático y ocurrente que de costumbre, y se le veía contento y animado. Entre los cuatro, quizá porque había tres varones, bebieron con la cena dos botellas de rioja, y aun se quedaron un poco cortos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=1879_52_596041__Opinion-cena-moderna"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 13 de Enero de 2008&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-4632537729149988031?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/4632537729149988031/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2008/01/una-cena-moderna.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/4632537729149988031'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/4632537729149988031'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2008/01/una-cena-moderna.html' title='Una cena moderna'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-2781711506859879458</id><published>2007-12-30T00:01:00.000+01:00</published><updated>2007-12-30T23:44:56.996+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pequeñas historias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Los últimos bocados de rata</title><content type='html'>Julito Cortines García era de los pocos hombres del pueblo que, de vez en vez, aún se comían alguna rata guisada cuando las había en la taberna del Croadio. Y lo hacía con mucho gusto, cierta ansiedad y no poca satisfacción. El inusitado placer se reforzaba con la obligada compañía del blanquísimo pan candeal de Castilla la Vieja y del cuartillo de clarete de la bodega del Olegario. Un día, teniendo yo 11 años, todavía le oí decir que de siempre le gustaban, que ya las tomaba de chico y que estaba hecho a ellas; y también le oí ponderar las que hacía la Felisa, la mujer del Croadio, que iban sofritas primero, guisadas después y llevadas a la mesa con abundancia de salsa picante. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Julito debía de tener experiencia en el asunto, pues afirmaba todo serio que -para la cazuela- los machos eran mucho mejores que las hembras. Después de decir esto, esperaba unos segundos, sonreía socarronamente enseñando unos dientes negros y desiguales, y remataba: «Como para casi todo». &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la vieja taberna, para que nadie pusiera el grito en el cielo cuando hablaban entre ellos de ese peculiar plato, los parroquianos más asiduos le decían «faisán» al guiso de rata de agua, de modo que el Julito, a veces, entraba sudoroso después de la faena y preguntaba a gritos y sin el menor reparo: «Croadio ¿tienes hoy faisán?» y todos se entendían divinamente y nadie se rasgaba las vestiduras. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que ya no hacía el Croadio era escribirlo en la pizarra, porque años atrás, al poco de ocurrírseles lo de «faisán», lo solía anunciar con ese nombre junto con otras ofertas culinarias de la taberna, (entre la «ensalada mixta» y el «hígado encebollado», porque el Croadio era muy respetuoso con el orden del abc), y un día llegó un forastero con su mujer, ambos con la intención de comer algo, y el hombre, con toda lógica y no menos seriedad, tras mirar la pizarra, pidió un par de raciones de faisán, pájaro que jamás había sido visto por la zona y del que el Croadio no sabía absolutamente nada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tabernero se vio en un aprieto. Le sabía mal decirle que en realidad se trataba de ratas del arroyo, cazadas artesanalmente, bien limpias y mejor guisadas, pero ratas al fin; aunque peor le sabía engañarle y darle gato por liebre, o -en este caso- rata por faisán. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puede decirse que el Croadio fuera un lince, pero destellos sí que tenía; de modo que con la misma seriedad que el forastero, casi de inmediato y sin pestañear, respondió con tono lastimero: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Lo siento mucho, señores, pero acabamos de servir la última ración. No he tenido ni tiempo de borrarlo de la pizarra. Ya disculparán ustedes... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde entonces, lo de «faisán» quedó sólo para hablarlo o, como decía Félix el sacristán, que era un poco redicho, «era un asunto exclusivamente verbal». Y como a todo hay quien gane, Higinio, el practicante, que además de redicho estaba influenciado por su profesión, apostillaba: «Esto del faisán es sólo para uso oral», o sea, como los comprimidos o las cápsulas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el tiempo, el Sátur, el primo del Croadio por parte de madre, que era quien cazaba las ratas, enfermó de cuidado y dejó de suministrar la materia prima a la taberna, que tuvo así que reducir su oferta de carnes finas. Nadie quiso sustituir al Sátur en su antiguo pero poco lucrativo oficio, de modo que la viuda vendió las artes de caza que usaba, o sea, el pincho y la red, a un cazador de conejos con «bicho», que es como llaman en Castilla al hurón. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Julito, que para entonces ya era viejo, (aunque en el pueblo le seguían llamando Julito), pedía una ración de conejo, mientras decía por lo bajo, recordando el «faisán»: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-A falta de pan, buenas son tortas. Es lo que más se le parece. Todos los oficios se van perdiendo; no sé adónde iremos a parar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=1866_52_592378__Opinion-ultimos-bocados-rata"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 30 de Diciembre de 2007&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-2781711506859879458?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/2781711506859879458/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/12/los-ltimos-bocados-de-rata.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/2781711506859879458'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/2781711506859879458'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/12/los-ltimos-bocados-de-rata.html' title='Los últimos bocados de rata'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-1811842632269162916</id><published>2007-12-23T00:01:00.000+01:00</published><updated>2007-12-29T11:40:53.566+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pequeñas historias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Ursicinio</title><content type='html'>A Ursicinio lo conocí siendo yo niño, de diez o doce años, más o menos. Todo empezó una mañana cuando mi madre dijo que habría que buscar un pequeño transportista para llevar una habitación, o sea cama, armario y cómoda, a casa de mis abuelos. Después añadió dirigiéndose a mí: “podrías preguntar al portero, ¿verdad?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;         Eso hice. El portero miró en una libreta, pero no  me dio un teléfono, como sucedería ahora, sino una dirección. Había pocos teléfonos entonces en Oviedo, que solíamos recordar con facilidad, pues ellos tenían sólo cuatro cifras y nosotros mejor memoria. Fui al sitio indicado, llamé a la puerta y me abrió una señora mayor:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ursicinio no está, pero viene enseguida ¿dónde tiene que ir? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Le di nuestra dirección, en Santa Susana y volví a casa. Al poco tiempo llamaron a la puerta. Abrí yo mismo, seguido de la criada que se llamaba Zulima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-  “Soy Ursicinio, el carretonero, ¿qué hay que llevar?”  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;         Los dos miramos al hombrón que estaba en el dintel. Tendría treinta y pocos años y era alto y robusto, con un tórax como el de un gorila. Un aspecto muy apropiado para su oficio. Pero inmediatamente, tanto Zulima como yo nos fijamos en que la manga derecha de su camisa colgaba suelta, sin nada dentro. Nos quedamos sobrecogidos por la sorpresa. Creo que ninguno de los dos, yo por mi niñez y Zulima porque acababa de llegar de un pueblo de Zamora y era muy joven, habíamos visto eso jamás. El hombre, quizá por desequilibrio, adoptaba una actitud como de cierta inclinación de su tronco hacia el lado sano, que resaltaba más la ausencia del miembro. Yo me repuse enseguida y contesté: “Es una cama, un armario y otro mueble”, pero Zulima no podía apartar la vista de la manga larga y vacía que pendía inerte, vertical, ostentosa, del hombro derecho de Ursicinio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Puedo pasar a verlo?&lt;br /&gt;- Claro &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ursicinio examinó muy profesionalmente los muebles. Zulima tenía la vista tan fija en la manquedad del transportista y transparentaba tal desconcierto en su cara que el hombre le preguntó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué? Te llama la atención, ¿eh? ¿Nunca viste un manco tan manco, verdad?&lt;br /&gt;- Bueno…creo que no&lt;br /&gt;- Pero me arreglo bien, ¿no te parece?&lt;br /&gt;- Sí, sí señor, sí muy… muy bien… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Efectivamente, el fornido operario ya estaba desarmando la cama y el armario con bastante soltura, aunque dada su carencia, era muy obvio que, para trabajar cómodamente, necesitaba que le sujetasen algunas de las piezas, por lo que enseguida me ofrecí voluntario:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Puedo ayudarle?&lt;br /&gt;- Claro, chico, no faltaba más. Agradecido, ¿Cómo te llamas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí empezó nuestra breve amistad. Le ayudé en lo que pude y me sentí importante, pues al faltarle al hombre una mano le resultaba muy útil la que yo le echaba. No era como otras veces, que simplemente me decían “tráeme el martillo” o “alcánzame la cajetilla”. Ese día veía claramente que mi contribución era fundamental.&lt;br /&gt;Zulima no se marchaba. Miraba cómo se desenvolvía el proceso con una curiosidad incontenible, rayana en el descaro, que creo me molestaba más a mí que al propio Ursicinio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez que estuvieron los muebles desarmados el carretonero empezó a bajarlos. Ahí sí que demostró toda la fortaleza que aparentaba. Con su brazo sano cargaba medio armario, ante la sorpresa y la ya impertinente mirada de Zulima, que tan pronto se fijaba en la manga colgante como en la buena planta y la gallardía del operario. Estaba tan pendiente de él y de la ausencia de su brazo, que de nuevo Ursicinio la miró de frente y le dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Creías que iba a echar la mañana para cargar, ¿eh? Pero ya ves que tengo yo más fuerza en este brazo que la mayoría de la gente en los dos. ¿No te parece?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta vez la chica sonrió mientras asentía. Ursicinio se sintió ufano. Zulima era monilla y no había duda de que estaba muy impresionada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante el resto del tiempo, mientras duró la carga, hablaron como cotorras. La chica cambió su asombro inicial por un refrenado interés y una expresa simpatía hacia el fuerte manco, y a su modo le contó parte de su vida. El hombre, correspondiendo, dio detalles acerca de cómo había perdido el brazo, mientras bajaba los muebles y los metía en el carretón: “yo era sólo un muchacho, pero en la guerra estuve en el frente, en Teruel. Aquello sí que era frío. Una noche estuvimos a treinta grados bajo cero”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Tú sabes qué significa eso?&lt;br /&gt;- No, no lo sé&lt;br /&gt;- ¿Y tú?&lt;br /&gt;- Sí, creo que sí, dije yo&lt;br /&gt;- Claro, ahora los chicos estudian. No es como antes, que nos metían a trabajar ya de niños… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Bueno, pues una noche, con ese frío, después de cuatro horas de combate en la trinchera, hubo muchas congelaciones, sobre todo de manos y pies. Yo tenía en la izquierda un guante, pero en la derecha, para cargar, amartillar y apretar el gatillo no podía poner el otro. Además el brazo izquierdo lo tenía pegado al cuerpo, entre el pecho y el saco de tierra, pero el derecho estaba algo separado, para poder apuntar y disparar, ya sabes. Si no disparas, llega el enemigo y te liquida, de modo que estábamos entre la espada y la pared.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Zulima estaba pasmada, estupefacta, escuchaba con los ojos como platos y la boca entreabierta. Ursicinio la tenía verdaderamente impresionada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            “Por la mañana casi todos teníamos algo congelado. Yo la mano derecha. Un listo me arrimó un cigarrillo para calentarme, pero como no sentía nada, me quemó por varios sitios. Por ahí me entró la gangrena, por las quemaduras. En las trincheras ya se sabe… El brazo se hinchó y se puso negro como una morcilla. Me llevaron al hospitalillo de campaña con el brazo gangrenado. Me veía morir. Hubo que cortar por lo sano, y menos mal que encontré quien lo hiciera. Un amigo, Lisardo, que estaba como yo, se murió en la cola para entrar al quirófano cuando ya sólo tenía a tres por delante. En el fondo tuve suerte, aunque me quedé sin brazo.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Llevó Ursicinio la carga a casa de mis abuelos y después volvió para cobrar. Mi madre solía dar buenas propinas a los trabajadores manuales que respondían, y esta vez también lo hizo. Ursicinio, con cara de satisfacción, me alargó un duro:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Esto por todo lo que me ayudaste&lt;br /&gt;Yo miré para mi madre sin saber que hacer; ella hizo un leve gesto de asentimiento casi imperceptible y entonces cogí el billete de cinco pesetas.&lt;br /&gt;  -     Muchas gracias&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            No volví a ver a Ursicinio hasta que se casó con Zulima. Me invitaron a la boda y para allá me fui con un buen regalo. Me sorprendió mucho ver que mi antiguo amigo tenía un brazo nuevo que le hacía mucho servicio: cuando avanzaba ligeramente el hombro se doblaba el antebrazo, lo que le permitía sostener objetos; y la mano, que también se movía algo, parecía talmente de verdad. Un invitado, amigo del novio, cuando se lo hice notar, me informó de que el brazo había llegado de Alemania un par de días antes, justo para la boda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en "La Nueva España" el 23 de Diciembre de 2007.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-1811842632269162916?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/1811842632269162916/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/12/ursicinio.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/1811842632269162916'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/1811842632269162916'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/12/ursicinio.html' title='Ursicinio'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-6117274388165222365</id><published>2007-11-15T00:01:00.000+01:00</published><updated>2007-11-21T05:21:58.220+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>El bando del señor alcalde y el «de» dubitativo</title><content type='html'>No serán pocos los españoles que aún se acuerden de «La Codorniz» y de su famosa «Cárcel de papel», así como de la menos severa «Comisaría de papel». Ante ambas instituciones hubiera yo denunciado al señor alcalde de Oviedo por el bando que publicó en la portada del periódico el pasado lunes, pues al utilizar el «de» dubitativo creo que incorrectamente, puede llevar al ánimo del lector una idea distinta y aún opuesta a la que -pienso- quiere expresar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi denuncia ante la cárcel de papel se basa en que no es lo mismo «deber» que «deber de», pues ese «de» que sigue al verbo le da un sentido de duda, de incertidumbre, de probabilidad, por lo que algunos lo llaman «de» dubitativo. Cuando no existe ese «de», el verbo tiene el sentido de obligatoriedad, de tener que cumplir con el deber. Si estamos en la estación esperando a Juan, nos informan de que un tren está al llegar y afirmamos: «Juan debe llegar en ese tren», estamos significando que el deber de Juan, su obligación, es haber tomado ese tren, y que si no viene en él está faltando a su deber. Pero si por el contrario decimos: «Juan debe de llegar en ese tren» lo que intentamos transmitir es que posiblemente venga en él, pero que puede venir en otro, o incluso es posible que viaje en automóvil o en otro medio de locomoción. Si decimos «debe bañarse» sugerimos que tiene que hacerlo, porque está sucio o sudoroso, pero en cambio «debe de bañarse» indica duda, porque puede gustarle más la ducha. «Deber» indica obligación, y «deber de» posibilidad, duda, incertidumbre. Hay matices y excepciones pero no hacen al caso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, el bando del señor Alcalde puede malinterpretarse. Cuando dice «Juan Carlos I ha actuado como debe de hacerlo el Jefe del Estado», está afirmando que el Rey actuó como quizá lo haga un Jefe del Estado, como posiblemente lo pueda hacer, de esa manera o de otra, lo que no creo que fuera su intención. Una supresión de ese «de» pondría las cosas en su sitio indicando claramente que actuó como era su deber. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respecto a la comisaría, se han recibido tres denuncias anónimas. Una indica que el señor Alcalde debió emplear el indefinido y decir «actuó» en vez del perfecto «ha actuado», al haberse terminado el período de tiempo en el que transcurre la acción, que se supone fue el día de la reunión. Otra hace notar que la historia de España es «su» historia y no siempre y necesariamente «nuestra» historia, y la última, no sé si con mucho fundamento o no, señala que cuando uno se dirige al Rey directamente, como hace al final el señor Alcalde para agradecer el gesto regio, debe emplear el tratamiento de «Señor» en vez del de «Majestad». &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de que se dictó una sentencia de varias horas en la cárcel de papel, inmediatamente y por los organismos competentes se procedió al indulto del acusado, al tratarse de asuntos de menor cuantía, y no siendo los cargos dignos de castigo sino de mera llamada de atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=1822_52_577540__Opinion-bando-alcalde-dubitativo"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 15 de Noviembre de 2007&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-6117274388165222365?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/6117274388165222365/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/11/el-bando-del-seor-alcalde-y-el-de.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/6117274388165222365'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/6117274388165222365'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/11/el-bando-del-seor-alcalde-y-el-de.html' title='El bando del señor alcalde y el «de» dubitativo'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-5615989780345673609</id><published>2007-11-04T00:01:00.000+01:00</published><updated>2007-11-04T19:49:57.939+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Palabras que vienen y van'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Enfrentar, confrontar y afrontar</title><content type='html'>Hace ya más de una década que el señor Lázaro Carreter se ocupó de estos tres verbos en un interesante y extenso artículo. De forma mucho más limitada y simple querría yo hoy hacer alguna otra consideración sobre estas palabras semejantes, que comparten muchas letras y también bastante significado, especialmente la primera y la última. La segunda, en cambio, tiene un matiz distinto, que se está diluyendo y hasta perdiendo quizá porque los vocablos «confrontar» y «confrontación» se han puesto de moda entre los políticos, que los usan -según creo- en demasía y no siempre de acuerdo con su recto significado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Confrontar (al contrario de enfrentar) siempre ha tenido la acepción de cotejar, de comparar una cosa con otra. Ciertamente, para examinar dos objetos, dos escritos o dos rostros, en ocasiones (no siempre) hay que colocarlos uno frente a otro, para mejor percibir los distintos matices o peculiaridades de cada uno, pero no se ponen frente a frente para que luchen o se peleen entre ellos, sino para cotejarlos, para ver sus similitudes y sus diferencias si las hubiera. Podría así decirse, creo que con toda propiedad: «Hacienda nos ha enviado una declaración paralela. Vamos a confrontarla con la nuestra para ver en qué se diferencia». &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También tiene el significado de carear, es decir, el de cotejar las versiones distintas que dos personas ofrecen sobre el mismo hecho, para poder así comparar tales versiones y ver en qué coinciden y en qué difieren. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No son, por tanto, completamente sinónimos enfrentar y confrontar. Mientras el primer verbo transmite oposición frontal, discusión y enfrentamiento, el segundo sugiere comparación, cotejo, examen. Incluso este último tiene dos acepciones antiguas, la de convenir o parecerse dos situaciones y la de congeniar dos personas, que serían ambas inversas a la que les suelen dar los políticos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, como quizás hayan observado los lectores, recientemente y con frecuencia se usa confrontar y confrontación no tanto en el sentido de comparación o cotejo como en el sentido de enfrentamiento, de lucha, de abierta oposición. Creo que al hacer a las palabras sinónimas, como suelen hacer muchos políticos, perdemos los matices que tenía cada una y empobrecemos el lenguaje. De ahí esta mínima llamada de atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=1811_52_574088__Opinion-Enfrentar-confrontar-afrontar"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 4 de Noviembre de 2007&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-5615989780345673609?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/5615989780345673609/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/11/enfrentar-confrontar-y-afrontar.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/5615989780345673609'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/5615989780345673609'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/11/enfrentar-confrontar-y-afrontar.html' title='Enfrentar, confrontar y afrontar'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-6768910605269979677</id><published>2007-10-29T00:01:00.000+01:00</published><updated>2007-10-30T09:36:08.926+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pequeñas historias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Remigio</title><content type='html'>Remigio era un tipo bajito, delgado y renegrido que había venido de un pueblo de la provincia de Valladolid a trabajar a Asturias en los años de escasez de la posguerra. Venía huyendo del hambre, y cayó en el negocio de mi abuelo, donde empezó como recadero pues no sabía hacer nada en especial. Yo era entonces un niño, y me lo encontraba a menudo por la calle, siempre sonriente, amable y conduciendo con enorme habilidad un carretillo de mano, habitualmente bien cargado de mercancía. Andaría por los sesenta, pero era cenceño, fibroso y enjuto, por lo que tenía más fuerza de la que aparentaba y era capaz de llevar enormes y pesados paquetes en su carretillo, cargándolos y descargándolos con sorprendente soltura, pues algunos eran de más peso y volumen que él mismo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida de Remigio tenía algunos aspectos curiosos, extraños, enigmáticos, que nadie se explicaba fácilmente. Por ejemplo su domicilio. Ni sus compañeros de trabajo, ni siquiera mi abuelo -por el que sentía mucho respeto por haberle dado trabajo-, tenían la menor idea de dónde vivía. Nadie sabía el lugar en el que Remigio pasaba las noches. Él llegaba todas las mañanas puntual, a las ocho de la mañana. Se ponía el mono azul, que quizás en algún tiempo estuvo limpio, cogía el carretillo y empezaba la faena. Cuando alguien le preguntaba dónde pasaba las noches, respondía con sonrisa pícara: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Unos días con una, otros con otra, ya sabes… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La curiosidad era tanta que algunos compañeros jóvenes decidieron seguirle y espiarle. Sólo supieron que al menos alguna noche paraba en una casa de la calle Salsipuedes, en un local antiguo y ruinoso que tenían alquilado varios semivagabundos. Allí disponía de un catre para dormir y de un armario para guardar su raída ropa y sus escasas pertenencias. Otras noches parecía esfumarse, pero a las ocho de la mañana no fallaba nunca a la puerta de la empresa. Era tan asiduo y tan puntual que mi abuelo le dio unas llaves para que fuera Remigio quien abriera si él se retrasaba, estaba de viaje o no podía ir a trabajar por cualquier otro motivo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solía comer y cenar en la Cocina Económica, que era donde se le podía encontrar, o dejar recados, si se le necesitaba fuera del horario de trabajo. Se decía que andaba enamoriscado de una de las monjas que allí atendían. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enigma eran también sus apellidos, que decía desconocer. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Con Remigio ya me vale. No necesito más. Si me llamara Juan, como tú, necesitaría apellidos, pero con este nombre no me hacen falta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo de los apellidos debía de ser cierto, pues cuando la empresa creció y contrataron a un contable para hacer las nóminas, Remigio seguía en sus trece. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cómo se apellida Vd. Remigio? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-De eso no gasto. No lo necesito. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero yo sí que necesito los apellidos y el número del carné de identidad para poder pagarle. Hay que ponerlo en nómina, hacerle la cartilla de la Seguridad Social, etcétera. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hasta ahora el patrón siempre me ha pagado puntualmente sin nada de eso. No tengo ni apellidos ni carné. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pues tiene Vd. que sacarlo. Tendrá que ir al Registro Civil de su pueblo y… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-En mi pueblo no había nada de eso que Vd. dice, eran cuatro casas, y lo poco que había en otro cercano se quemó cuando la guerra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El asunto del pago tuvo que arreglarlo directamente mi abuelo. Remigio siguió cobrando cada semana, pero también siguió sin carné, sin apellidos y sin partida de nacimiento. Oficialmente no existía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el desarrollo económico de los sesenta la empresa se trasladó a las afueras de la ciudad, creció mucho en todos los sentidos y el carretillo fue sustituido por una furgoneta y dos motocarros. Remigio era ya muy mayor para aprender a manejarlos, el tráfico le agobiaba y además no podía sacar el carné de conducir por carecer del de identidad. Pero no por eso disminuyó su responsabilidad en la empresa, pues al haber sido durante años la persona que entregaba las mercancías por el centro de Oviedo, solía ser también la que iba a cobrar las facturas y asimismo la que frecuentaba los bancos para sacar el dinero de las nóminas, que se pagaban semanalmente en efectivo. Durante muchos lustros Remigio había transportado grandes sumas de dinero en su grasiento mono, que un día fue azul, tanto provenientes del cobro de facturas, a veces millonarias, como las destinadas a las nóminas, de igual o mayor cuantía, y jamás de los jamases había faltado una sola peseta, ni por extravío, ni por error ni por ningún otro motivo. Remigio tenía pues toda la confianza de mi abuelo, por lo que, siendo el recadero ya viejo, seguía yendo -ahora sin carretillo- a hacer las gestiones en los bancos y muy especialmente a cobrar las facturas difíciles, tarea en la que había mostrado una tenacidad y una eficacia admirables. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero mi abuelo enfermó y después se murió, y Remigio, que tenía más de setenta años, perdió a su patrono. El contable, cumpliendo las normas vigentes, quiso jubilarle de inmediato, pero le resultó imposible. Remigio oficialmente no existía. No había nada que hacer. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Menos mal que el nuevo patrono, también de la familia, seguía pagándole el sueldo, que ya era elevado, pues mi abuelo le había ido añadiendo trienios y complementos como a los demás, o sea como si hubiera tenido apellidos y carné; lo mismo que si existiera oficialmente. Remigio correspondía acudiendo a diario a la empresa, y haciendo, a pesar del reuma, los recados de confianza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por entonces el importe de la nómina, que ya era mensual y de gran montante, llegaba siempre en la furgoneta, y un día unos ladrones la atracaron y se llevaron todos los cuartos. Remigio estaba apenado por el nuevo patrón y por la empresa, que habían perdido el dinero, pero en el fondo sentía un regusto de orgullo, pues muchos compañeros le dijeron: «Remigio, esto contigo no pasaba, ¿verdad?». Y ciertamente nunca había ocurrido en más de cuarenta años. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una lluviosa y fría mañana de invierno nadie vio a Remigio a las ocho de la mañana en la puerta de la empresa. No hizo falta averiguar nada. Todos sabíamos que había muerto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que no sabíamos era dónde. Después nos llegaron noticias de que había sido en su catre de la calle Salsipuedes. En su armario, en el viejo mono azul que había usado antaño, apareció una cartilla de ahorro con varios millones de pesetas y una nota en la que decía que se lo dejaba todo a la Cocina Económica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=1805_52_571921__Opinion-Remigio"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 29 de Octubre de 2007&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-6768910605269979677?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/6768910605269979677/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/10/remigio.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/6768910605269979677'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/6768910605269979677'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/10/remigio.html' title='Remigio'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-6612071774871085910</id><published>2007-10-21T00:01:00.000+01:00</published><updated>2007-10-21T20:02:31.266+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pequeñas historias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Don René</title><content type='html'>Don René paseaba siempre cabizbajo por las calles de Oviedo. Caminaba despacio, mirando para el suelo, como si le costase mucho trabajo andar, como si fuera siempre subiendo una empinada cuesta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, no era viejo; andaría por los 60 largos, y gastaba sombrero, bastón y un gran bigote rubio que podía hacer sospechar su origen extranjero. En efecto, don René había nacido en Francia y había sido empleado de oficina y concejal de su pueblo, allá por la Borgoña, una tierra excepcionalmente rica en viñedos, cereales y vacas. En la II Guerra Mundial, cuando la ocupación alemana, René, que no era hombre luchador, sino más bien acomodaticio, se fue plegando progresivamente, y casi sin darse cuenta, a las sutiles pero firmes exigencias nazis, con lo que al poco tiempo se encontró ocupando el lujoso sillón de alcalde del pueblo, obviamente gracias al apoyo de los invasores, que eran los que mandaban. Aunque procuró ayudar a sus vecinos y hacer más llevadera la ocupación templando gaitas, para la resistencia no era sino un colaboracionista traidor al que habría que ajustar las cuentas a su debido tiempo. Ese momento llegó poco después, con la victoria de los aliados, el derrumbe del Ejército nazi y la triunfal entrada en Francia del general De Gaulle. Entonces, René se vio perdido. En algunos pueblos y ciudades la pena que se imponía a los que habían colaborado con los invasores y con el régimen de Vichy era la capital. Los patriotas que habían sufrido atropellos durante la ocupación, que eran muchos, estaban engrasando y afilando la guillotina, y algunos parecían sentir más deseos de venganza hacia sus vecinos franceses colaboracionistas que hacia los propios ocupantes alemanes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por todo ello, René cruzó apresuradamente los Pirineos en compañía de su mujer, Odile, que tenía una abuela ovetense. Con ella había Odile aprendido el castellano de niña, lengua que después había enseñado a sus dos hijos. Incluso, sabía algunas frases en bable que sonaban curiosas con el ligero acento francés de la señora. Cuando llegaron de Francia, Oviedo les pareció una ciudad tranquila y muy alejada de la política internacional. Franco, que había sido gran amigo de Petain, toleraba esas esporádicas inmigraciones francesas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero René no se recuperaba anímicamente. Había salvado el pellejo, pero se encontraba desterrado. Así como su mujer y sus hijos enseguida se integraron y comenzaron a dar clases de francés para ganarse la vida, René era incapaz de dar un palo al agua. No parecía tener interés en aprender la lengua de su nuevo país, quizá porque no tenía fuerzas. Estaba débil y triste. Se sabía despreciado por sus compatriotas y eso le deprimía. Se sentía incluso acomplejado ante su propia familia, que hablaba perfectamente el castellano y hacía, por tanto, amigos y ganaba el dinero que necesitaban para vivir. Para colmo, René enfermó. Se fatigaba excesivamente al subir escaleras y el médico le diagnosticó una insuficiencia cardiaca. Su corazón estaba también desanimado, flojo, débil. A René no le extrañó nada el diagnóstico. Tenía que tomar a diario unas gotas y también le aconsejaron perder peso y caminar. Por eso René salía todas las mañanas a vagabundear por Oviedo. La parte vieja, la Catedral, el Campo San Francisco, los Pilares… Le gustaban también las estaciones. Iba primero a la del Vasco y cuando se cansaba pasaba a Económicos, aunque su preferida era la del Norte. Allí escuchaba los ininteligibles avisos de los altavoces, observaba a los viajeros y se hacía la ilusión de que cogía el tren y viajaba a su amado país. Paseaba por los andenes con la secreta esperanza de encontrar a algún compatriota que llegase a Vetusta desorientado; así tendría la ocasión de charlar con él, acompañarle y servirle de guía si lo precisase. Pasado algún tiempo, quizás empujado por la nostalgia, René quiso volver a Francia, aunque fuera sólo unas semanas como turista, pero su familia no se lo permitía. Temía que le detuviesen y encarcelasen, lo que hubiera sido su muerte segura. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;René, cuando llevaba ya dos años en Oviedo, empezó a notar una tristura insuperable, al tiempo que un irracional miedo al futuro. De nada servía que sus hijos estuviesen bien considerados como profesores de francés, que su esposa se sintiera a gusto en España y que la economía de la familia mejorase lenta pero progresivamente. René sólo sentía ganas de llorar, sin saber muy bien por qué. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una mañana, paseando por las afueras de la ciudad, René vio un árbol robusto, de ramas bajas, no muy grande, al que parecía fácil subirse. Incomprensiblemente sintió deseos de trepar por él, de sentirse por encima de los demás, de ganar altura. Lo intentó y vio que sin dificultad podía acceder a una gruesa rama apta para sentarse. Eso hizo, y allí, a dos o tres metros sobre el suelo, permaneció un buen rato sentado en la rama, dudando entre tirarse de cabeza y acabar con todo o bajar con cuidado y seguir viviendo. Recordar por un instante su mocedad, verse un momento a cierta altura por encima de la gente y haber conseguido trepar hasta la rama, por inútil que pudiera parecer la minúscula hazaña, le había dado una mínima dosis de confianza en sí mismo, una pizca de alegría y hasta un escrúpulo de euforia. Poco pero suficiente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Mañana volveré a subir», dijo para sus adentros, mientras, ya en tierra firme, se sacudía suavemente la culera del pantalón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=1797_52_569524__Opinion-Rene"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 21 de Octubre de 2007&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-6612071774871085910?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/6612071774871085910/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/10/don-ren.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/6612071774871085910'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/6612071774871085910'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/10/don-ren.html' title='Don René'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-2932587648406282912</id><published>2007-10-19T00:01:00.000+01:00</published><updated>2007-10-22T08:42:04.230+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Medicina'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Neuroeconomía</title><content type='html'>Aunque el nombre suena raro, el asunto está de moda. En el fondo, es justo lo que me parece que está Vd. pensando, una especie de aplicación de la neurología a la economía clásica o, quizá mejor, a las decisiones económicas. Esta ciencia trata de aplicar muchos conocimientos psicológicos y algunos neurológicos para saber por qué se toma una decisión y no otra, e incluso para saber en qué parte del cerebro se gestó la mencionada decisión. En la nueva disciplina pueden estar implicados economistas, ingenieros, neurólogos, psicólogos, neurorradiólogos, etcétera. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como tantas veces ocurre en el costoso camino del conocimiento humano, el punto de partida fue una observación empírica: las decisiones que tomamos en relación a nuestra economía, tanto si afectan a un bolsillo escaso, particular y pobre, como a uno financiero e industrial millonario, no siempre las adoptamos conforme a la lógica, a la razón, a la teoría económica ortodoxa, sino que, en ocasiones, difieren de ellas y parecen estar influidas por otros factores no siempre fáciles de descubrir ni sencillos de interpretar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo el asunto se ve más claro con algunos ejemplos ya clásicos en la teoría de juegos, como el siguiente: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un primer jugador A debe hacer una propuesta a un segundo B sobre cómo podrían repartirse 10 euros entre ellos (por ejemplo, 7 euros para el primero y 3 para el segundo). El papel del segundo jugador se limita a aceptar o rechazar la propuesta. Si la acepta, cada uno de los jugadores recibe la cantidad acordada, pero, si la rechaza, los dos jugadores se quedan sin nada. Con otras palabras, para que A reciba los diez euros, una parte, la que sea, ha de ir a parar a B. En resumen, B ha de aceptar algo de A, aunque sea poco, para que A reciba los diez euros y puedan repartírselos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En pura teoría económica y racional, el jugador B debería aceptar cualquier cantidad antes de negarse en redondo. Por ejemplo, podría pensar que un euro es mejor que nada, y alguna parte de su cerebro racional y organizativo (con toda probabilidad las áreas prefrontales, típicamente humanas) le estarán diciendo: «coge un euro, no lo pienses más, y lárgate a tomar gratis un café». Pero también es posible que las mismas áreas le digan: «No aceptes menos de dos euros, que no sería mal reparto; él aún tendría ocho y tú podrías tomar el café con un buen bollo». &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, claro, el cerebro no consta sólo de áreas prefrontales lógicas, racionales y previsoras. La evolución le ha dotado también de un cerebro profundo, filogenéticamente antiguo, similar al de los animales superiores, donde anidan los instintos, las pulsiones, los sentimientos primitivos, las tendencias, los afectos, el humor, las pasiones, etcétera. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y estas áreas primitivas también tienen voz y voto, y pueden susurrar al oído de algunos: ¿por qué ese tío va a ganar más que tú, si tenéis el mismo derecho? Si tú quieres, él no gana nada, de modo que lo correcto sería repartirse los diez euros a partes iguales. Tienes exactamente el mismo poder que él tiene, de modo que cinco euros para cada uno sería lo correcto. Cualquier otro arreglo es injusto, ¿qué se habrá creído ese tipo? No aceptes en ningún caso menos de cinco euros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece claro que al introducir el concepto de justicia sobre el de mero interés, la cosa se complica, pero probablemente ése es el meollo de la cuestión, pues el interés es cuantificable («más vale un euro que nada»), en tanto que la justicia personal no lo es, o lo es difícilmente. &lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;br /&gt;O rompemos la baraja&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;El caso es que mientras la teoría económica racional indicaría que lo ideal es cualquier acuerdo, si Vds. hacen la prueba con sus hijos, o con sus compañeros de oficina, encontrarán a muchos que, utilizando preferentemente el cerebro profundo antes que la corteza prefrontal, les responderán: hombre, mira qué bien, nueve para ti y uno para mí, ¿por qué no lo hacemos al revés? En esas condiciones no quiero trato. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede ocurrir que un jugador B, al escuchar una oferta baja, en vez de pensar que va a recibir algo sin ningún esfuerzo, se sienta, por el contrario, «poco valorado» o incluso «humillado». Y entonces es cuando soltará ese dicho tan español y (yo creo que) tan estúpido: aquí o jugamos todos o se rompe la baraja. Digo estúpido porque la baraja no tiene culpa ninguna, y destruirla equivale a quedarse sin ella y no poder jugar ya nunca más a nada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;España debe de ser el paraíso de los jugadores B, quizá por el carácter envidioso que se nos atribuye. Me viene a la memoria el antiguo y conocido cuento en el que un rey le dice a uno de sus cortesanos que le daría lo que le pidiese, con la condición de que a otro de sus nobles caballeros, envidiado por el anterior, le daría el doble. Pidió entonces el primero que le sacasen un ojo, con lo que el otro caballero se quedaría ciego. Hay una variante aún más negra, en la que pide que le saquen un ojo y le corten una pierna. Así el otro queda ciego y sin piernas. ¡Verdaderamente aleccionador! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Menos mal que uno de los proverbios de don Sem Tob (nacido en Castilla, pero de estirpe judía) nos redime: &lt;br /&gt;«Qué venganza pudiste &lt;br /&gt;haber del envidioso &lt;br /&gt;mayor que estar él triste &lt;br /&gt;mientras tú estás gozoso». &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, volviendo a nuestro tema, ésta es la realidad: en muchas decisiones económicas no sólo influye lo racional, sino otros factores, quizá más próximos a las ciencias neurológicas y psicológicas que a la matemática o a la lógica. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece probable que sentimientos como los de justicia, igualdad, venganza, etcétera, puedan limitar y hasta cambiar las decisiones racionales lógicamente esperadas. Quizá las ofertas muy bajas del jugador A despierten en el jugador B reacciones de enfado, tal vez por «sentirse humillado», aunque -bien mirado- lo único que se le ofrece es la posibilidad de recibir algún dinero sin contrapartida alguna, por lo que, en buena lógica, debería sentirse antes agradecido que molesto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no siempre es así, lo que se comprueba haciendo que los mismos jugadores «B» tengan que ponerse de acuerdo con un ordenador, que actúa como jugador «A». En este caso, el índice de aceptaciones de ofertas bajas es mucho más alto que si el jugador A es una persona, probablemente porque no vale la pena enfadarse con una máquina, que carece de «malas intenciones». Nadie va a «sentirse humillado» por una computadora. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos de estos juegos se han desarrollado al tiempo que se practicaba una resonancia magnética funcional sobre el cerebro del jugador, lo que permite ver las áreas cerebrales implicadas y activas en estos procesos de confianza, desconfianza, disgusto, satisfacción, etcétera, lo que ha permitido localizar esas áreas. También se ha practicado a los jugadores análisis de oxitocina, una hormona hipotalámica que parece implicada en la conducta social del individuo, el proceso del parto, la lactancia, el afecto maternal, la fidelidad y el enamoramiento. Los niveles de esta hormona ascendían notablemente cuando había confianza y buena relación, lo que, además, favorecía las ganancias. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En resumen, que eso de la neuroeconomía, aunque puede sonar un poco extraño, parece un campo interesantísimo que ayudará a que podamos cumplir -científicamente- el «nosce te ipsum» de los clásicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=1795_52_568860__Opinion-Neuroeconomia"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 19 de Octubre de 2007&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-2932587648406282912?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/2932587648406282912/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/10/neuroeconoma.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/2932587648406282912'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/2932587648406282912'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/10/neuroeconoma.html' title='Neuroeconomía'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-7683935001297772979</id><published>2007-10-07T00:01:00.000+01:00</published><updated>2007-10-07T16:22:37.880+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pequeñas historias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Delfina, «la garduñera»</title><content type='html'>Delfina Quidiello Piñeres era una mujer de aldea, que contaba más de setenta años pero que mantenía el ánimo vivo, la cabeza despejada y el reuma a la mayor distancia posible. El mote le venía por parte de marido. Su llorado Antón (q. e. p. d.) tenía la costumbre, la paciencia y la habilidad de hacer garduñes de gran calidad, que lo mismo apresaban un mirlo que un palomo, siempre con mucha eficacia y seguridad, por lo que eran apreciadas en toda la comarca, mayormente en la cuenca alta del río Braña, en el concejo de Aller. Delfina, algunos días, bajaba a venderlas al mercado, y de ahí salió el apodo y también algunos duros que le servían para comprar el vino y los pocos alimentos que no tenían en la aldea. &lt;br /&gt;Cuando finó Antón, Delfina siguió con la casería, pero pronto vio que era mucho para ella sola. También vio que con la pensión de viuda y trabajando un poco en la huerta podía vivir sin agobios, con lo que cambió las vacas por una lucida cartilla de ahorros, que es más fácil de ordeñar, no da olor y no se queda preñada. &lt;br /&gt;Delfina tenía dos pequeñas pasiones: el pote de berzas con abundante gochu y las fiestas de San Mateo con abundante sidra. La primera le había reportado un sobrepeso de más de veinte kilos, que llevaba con resignación y sorprendente agilidad, y la segunda algunas amistades en la capital, que venían ya de su época de casada. Después, cuando enviudó, mantuvo la sana costumbre de festejar a San Mateo en Oviedo al menos durante media semana. Disfrutaba paseando por la ciudad, reviviendo amistades, viendo escaparates y comiendo finezas en la sidrería en la que se alojaba todos los años, ya desde antiguo. Para que su estancia no fuera sólo lúdica, hacía una respetuosa visita a la catedral y oía misa con mantilla el día del santo. Lo tenía todo como una honrosa tradición, a la que no quería ser infiel por nada del mundo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El año pasado, como de costumbre, Delfina, cogió su bolso de mano y un pequeño maletín, cerró su caserío y bajó andando al pueblo. Fue derecha a la sucursal de la Caja de Ahorros, le dio un buen meneo a la cartilla y, con los euros frescos, se subió al autobús. Ya en la capital, se dirigió a la sidrería de la parte antigua, donde siempre se alojaba. Allí empezó su particular fiesta, con unos culinos y una buena merluza, de las que escaseaban en la aldea. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo iba bien hasta que una mañana, paseando por una calle poco concurrida próxima a la Catedral, se le acercaron dos mozalbetes y le preguntaron si sabía dónde quedaba la Estación del Norte. Delfina, con algunos apuros, trató de explicárselo, y cuando estaba descuidada intentando hacerse entender, uno de ellos le sacó el bolso del antebrazo mediante un hábil y brusco tirón y salió corriendo, seguido de su compinche. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imposible describir cómo se quedó Delfina. Primeramente asustada y desconcertada. Inmediatamente después, muy deseosa de perseguir a los ladrones, aun sabiendo que sería inútil. Más tarde, indignada y rabiosa. Finalmente, llena de angustia y temerosa de lo que se le avecinaba. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En unos segundos se había quedado sin dinero, sin documentación, sin las llaves de su casa, sin su cartilla de ahorros… No tenía ni para pagar la pensión, ni siquiera para volver a su aldea. Sintió unas irreprimibles ganas de llorar, y las lágrimas brotaron silenciosas y abundantes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Delfina, en un momento, se le acabó la fiesta y se le presentó un calvario. No tenía muy claro qué hacer. De momento, pediría ayuda y consejo a sus amigos de la sidrería-pensión en la que se hospedaba. Después tendría que ir rehaciendo los documentos robados, lo que implicaba viajes, esperas, trámites, peticiones, etcétera. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba desolada. Llorosa, caminaba sin rumbo. Le apetecía mucho un café, pero no podía pagarlo. Llegó así a la plaza Mayor, donde había un gran gentío escuchando, en relativo silencio, a alguien que hablaba desde el balcón del Ayuntamiento. Delfina no prestaba atención y caminaba desconsolada con la mirada perdida cuando vio, a pocos metros, a los dos jóvenes que le habían robado el bolso apenas una hora antes. Escuchaban tan tranquilos al orador del balcón. Delfina se dirigió a ellos y comenzó a gritar, a exigir que le devolvieran el bolso y a llamarlos ladrones, canallas y sinvergüenzas. Pero los mozalbetes no se movieron y dijeron cínicamente: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Señora, cállese, que no nos deja oír. Nosotros no la conocemos de nada &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Delfina seguía gritando, y como la gente pedía silencio, se acercaron dos de los muchos guardias que por allí estaban, lo que aprovechó Delfina para decirles: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Esos dos sinvergüenzas me acaban de robar mi bolso, con todo lo que tenía &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Esta señora está loca. No la hemos visto jamás -dijeron los jóvenes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los guardias no sabían qué hacer, pero como los muchachos estaban quietos y callados, y la que daba gritos, no dejaba oír y formaba el tumulto era Delfina, la cogieron entre dos y la apartaron de allí, llevándola a un portal próximo para que no molestase a los que escuchaban. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Delfina, que era fuerte y voluminosa, a toda costa quería ir a recuperar su bolso, y forcejeaba con los guardias, que apenas podían sujetarla. Uno de ellos dijo: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Señora, o se está quieta o la llevamos detenida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la pobre «garduñera» veía claro que la única posibilidad de recuperar su dinero, sus documentos, las llaves de su casa, etcétera, pasaba por trincar a los ladrones, y por ello seguía gritando e intentando escapar. Los guardias, entonces, no sin dificultad, lograron esposarla. A Delfina, cuando se vio así tratada, se le cayó el mundo encima. No entendía nada. Dejó de gritar y entró en una súbita depresión. Resignada, se quedó en silencio. Un silencio desesperado. &lt;br /&gt;Así la llevaron al cuartelillo. Allí uno de los jefes escuchó su relato y le pareció verosímil. Pensó que la pobre señora decía la verdad. Le retiró las esposas y le pidió que describiera a los asaltantes de la manera más exacta posible. &lt;br /&gt;Delfina le miró como se mira a un tonto: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Usted cree que servirá de algo que le dé ahora la descripción, cuando hace pocos minutos estos guardias los han tenido delante y no hicieron nada para detenerlos? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El comisario no supo qué contestar. Delfina, con gesto escéptico, firmó la denuncia, se dio media vuelta y, decepcionada, abandonó la ciudad con sus fiestas para no volver jamás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=1783_52_564956__Opinion-Delfina"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 7 de Octubre de 2007&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-7683935001297772979?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/7683935001297772979/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/10/delfina-la-garduera.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/7683935001297772979'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/7683935001297772979'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/10/delfina-la-garduera.html' title='Delfina, «la garduñera»'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-58688105666439043</id><published>2007-09-30T00:01:00.000+01:00</published><updated>2007-10-01T19:08:50.431+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pequeñas historias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>La señorita Julia</title><content type='html'>Julia Carnicero del Toro, a pesar de sus recios apellidos, era una chica menuda, listeja, tirando a rebelde, que en su primera juventud se había largado a Londres porque decía no poder soportar el provincianismo de la ciudad que la había visto nacer. Un buen día de primavera, Julita se lió la manta a la cabeza, cogió un vuelo chárter y se fue a cuidar niños a la pérfida Albión, dejando a sus padres llenos de pena y hasta de angustia. Anduvo por allí varios años, coqueteó con ambientes variopintos y vio lo que daba de sí la progresía. Tardó bastante en darse cuenta de que nadie da los duros a cuatro pesetas, pero al fin se percató de esa verdad tan simple. Su padre, empleado de Correos, me lo decía con mucho respeto: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Verdausté que a veces las verdades más sencillas son las que más tardamos en aceptar? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Así es, señor Carnicero -asentía yo con idéntico respeto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que la Julita, que como digo era listeja, volvió con un gran regalo para sus padres: su más que mediana decepción de los ambientes «progres» y «underground» de las grandes urbes; y otro -no menor- para ella: un buen conocimiento del inglés. Con esos mimbres, a más de su inteligencia natural, logró terminar una licenciatura en Filología y sacar después plaza de profesora de Inglés en un Instituto de una bonita villa costera. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Julita estaba encantada. Se compró un apartamento pequeño con vistas al mar y se fue integrando en la apacible vida de la villa marinera. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pronto dos de sus vecinos, el de arriba y el de abajo, mostraron cierto interés por la chica. El del piso superior, Marcelo Casasviejas, era un tipo curioso. Algunos días estaba simpático, alegre, inquieto, juguetón, extravagante. Otros parecía más bien deprimido. Gastaba vaqueros y camisetas «in», y también tabaco y güisqui. A Julita le recordaba a algún antiguo amigo londinense de los que se chutaban. Un día la invitó a cenar a su casa y la chica se divirtió. Estuvo cordial, bromista, ingenioso, seductor. Habló por los codos, aunque Julia no llegó a saber cuál era su oficio, ni de dónde sacaba los cuartos necesarios para subsistir. No mencionó nada de su pasado ni tampoco de su familia. Indudablemente tenía cierto sentido artístico, que se reflejaba en la decoración del apartamento y también translucía en su amena conversación. A Julia no le dejó indiferente, a pesar de que le traía a la memoria tiempos pasados que no quería revivir. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El de abajo, Juan García, era aproximadamente lo contrario. Empleado de banca, serio, un punto tímido y grisáceo. Parecía tranquilo, moderado, y vivía sin estridencias. Vestía con corrección, casi siempre de chaqueta y corbata, excepto en las fiestas, que lo hacía de un sport convencional. A veces charlaban a media mañana, pues el Instituto estaba cerca del banco y había una cafetería entremedias donde coincidían tomando café. El chico hablaba con frecuencia de su pueblo, del banco, de sus jefes y de su familia. Juan, dentro de su modestia, tenía una gran virtud para Julita, y era que su compañía, sin saber muy bien por qué, llenaba de paz a la chica. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasado algún tiempo, ambos vecinos mostraron interés por la joven profesora, y cada uno lo manifestó a su estilo. Marcelo, en una de sus fases optimistas, le propuso vivir una temporada juntos y ver si la cosa funcionaba. Según decía, alejarían el aburrimiento para siempre, y sería muy cómodo para viajar y mucho más económico para todo. Les facilitaría ver mundo y conocer otros países. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan, mucho más clásico, quería «iniciar relaciones» y salir a pasear todas las tardes para conocerse más y mejor, con «fines serios». &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Julita se sentía halagada, pero no sabía por dónde tirar. Cada vecino, de momento, ignoraba las pretensiones del otro, pues con Juan solía hablar sólo en la cafetería, y con Marcelo en la casa de él. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El destino, como tantas veces ocurre, le solucionó el problema. Una tarde, Julita, cuando se levantaba de una sabática siesta, vio, en la parte alta de su ventana, unos pantalones y unos zapatos que colgaban. Ambas prendas parecían rellenas. Abrió la ventana y dio un grito. A los barrotes del balcón de arriba estaba atada una maroma, y de ella pendía el cuerpo de Marcelo, sujeto sólo por el cuello. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La chica le cogió algo de manía a la casa, pero con la paz que le transmitía Juan en los paseos vespertinos fue olvidando todo el desagradable asunto, y a los pocos meses ya casi ni se acordaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=1776_52_562593__Opinion-Julia"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 30 de Septiembre de 2007&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-58688105666439043?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/58688105666439043/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/09/la-seorita-julia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/58688105666439043'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/58688105666439043'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/09/la-seorita-julia.html' title='La señorita Julia'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-2189688986134579316</id><published>2007-09-16T00:01:00.000+01:00</published><updated>2007-09-16T14:36:38.521+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pequeñas historias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Memoria histórica</title><content type='html'>Santiago Franco Carrillo era un joven de floja personalidad que terminó Derecho en Valladolid en la década de los setenta, sin pena ni gloria. Su padre, que se llamaba Floro, había sido -quizá por fuerza- un hombre de escaso relieve, que había llevado en la posguerra la cruz de ser hijo de militar republicano fusilado por los nacionales, a pesar de apellidarse Franco y de ser gallego. Este Floro dedicó la mayor parte de su vida a ejercer como fiel funcionario de Correos, cuerpo en el que medró bastante, no con mucha rapidez, pero sin sobresaltos. Cuando tuvo posibles se casó con Margarita Carrillo, a cuyo padre lo habían fusilado los republicanos, mayormente por no tener callos en las manos, a pesar de apellidarse Carrillo y de ser asturiano, me parece que de Mieres. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así resultó que al joven Santiago cada bando le había apiolado un abuelo, lo que no era excepcional entre los jóvenes de su generación. Aunque alguno de sus amigos contaba a veces lo que había oído en casa referente a la guerra, a él, a Santiago, todo eso le parecía agua pasada y le traía completamente sin cuidado. Como quiera que sus padres, Floro y Margarita, eran muy educados, nunca suscitaban en familia conversaciones que pudieran molestar al otro cónyuge, y así Santiago, que era hijo único, no estaba predispuesto ni siquiera inclinado a ninguna tendencia, bando o facción, y en ese sentido, el buen hacer y la educación de los padres habían logrado que el chico saliera equilibrado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de hacer algunas prácticas como pasante en Oviedo, Santiago se estableció en Ribadeo. Allí vivía solo, pues sus padres murieron prematuramente, con la única compañía habitual de un enorme mastín y la esporádica de una asistenta que hacía labores domésticas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día, Santiago recibió una curiosa carta enviada desde el lejano municipio donde habían fusilado a su abuelo paterno. En ella le decían que estaban desenterrando cadáveres y que entre ellos estaba el correspondiente a su abuelo. Al ser el descendiente más directo, le rogaban recogiese los restos para darles «digna sepultura». &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El abogado, que como digo era bastante equilibrado, quedó sorprendido. No creía que hubiera muchos grados de dignidad o indignidad en las sepulturas y menos aún que a su abuelo le importase. Y si no le importaba a su abuelo -ni presumiblemente a su padre- ¿por qué le iba a importar a él? Pero hubo presiones. Después de la carta le llamaron por teléfono. Estaba previsto un homenaje, con los restos delante, y después del acto se los llevarían los familiares. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Santiago tampoco quería parecer descortés ni despegado, por lo que se puso de tiros largos, se fue al pueblo en cuestión y volvió con un saquito lleno de huesos, en el que no faltaba una calavera, prácticamente monda y lironda. El saco era de una tela tricolor: roja, amarilla y morada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Curiosamente, al cabo de poco tiempo, sucedió algo parecido en el pueblo de su madre, que no estaba lejos de Ribadeo. Puestos a desenterrar, fueron saliendo restos para todos los gustos. El lugar en el que habían liquidado a su abuelo materno, junto a tres o cuatro monjitas de la Caridad, había permanecido secreto hasta entonces, pero los indicios apuntaban a una zona sospechosa, y al exhumar unos, los otros pusieron a andar la excavadora, con lo que aparecieron los restos de cuatro mujeres y un hombre. El varón era el Sr. Carrillo, que en sus ratos libres ayudaba en la huerta de las monjas, aunque parece ser que no tanto como para tener callos en las manos, quizá porque para esas labores solía usar guantes de faena, higiénica costumbre, pero que le costó la vida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Santiago, por idénticas razones, se acercó al pueblo con desgana y se volvió con otro saquito de huesos, con su correspondiente calavera. Esta vez el saco era de plástico, entre blanco y pardo, como un blanco sucio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejó ambos paquetes en el garaje que estaba dentro de su propia casa, y se tomó un tiempo para informarse sobre las posibilidades de dar «digna sepultura» a cada saquito. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una noche, Santiago se despertó sobresaltado. Oía claramente unos ruidos como de castañuelas mal tocadas que provenían del garaje. Entró a ver lo que era y quedó sobrecogido. El esqueleto del abuelo militar, el republicano, estaba de pie, apoyado en la pared con la mano izquierda para no caerse, pues le faltaba el fémur izquierdo, que estaba bien empuñado por su mano derecha y con él le sacudía al esqueleto del abuelo materno, el nacional, que trataba de protegerse sin mucho éxito. Santiago gritó: «¡Ya está bien! ¡Parecéis críos!», con toda la energía de que fue capaz, y al oír la brusca exclamación y encenderse la luz, los esqueletos cayeron al suelo y quedaron desparramados sin orden ni concierto. Santiago, desconsolado, se retiró a su habitación para seguir durmiendo, aunque muy entristecido por el simbolismo de lo que acababa de suceder. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mañana siguiente no estaba seguro si lo habría visto o soñado. Fue al garaje y, efectivamente, vio todos los huesos desparramados por el suelo, fuera de sus respectivos saquitos, pero también vio a su voluminoso perro dándose un festín, rodeado de los restos de sus abuelos. Santiago no tenía certeza de lo sucedido. Quizá había soñado, y el enorme mastín, hambriento como estaba, al oler tanto hueso había sido el causante del desaguisado. Sin embargo, él lo recordaba como muy verdadero, como absolutamente real. Estaba en un mar de dudas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin tardanza, ese mismo día, preguntó en la funeraria y en el cementerio. Los nichos eran caros. Dos nichos eran una pasta. El equilibrio y la sensatez que había respirado en su casa de niño y de joven se juntaron a su sentido práctico y al espíritu ahorrativo propio de los que crecieron en esa época. Santiago, sin el menor reparo, cogió los huesos de ambos abuelos, incluida una calavera que parecía tener un golpe reciente, los echó en un solo saco y con un único paquete fue al cementerio y contrató un solo nicho. Así dio «digna sepultura» a los dos al tiempo y, además, se ahorró un buen dinero. Otro tanto como lo gastado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Ahora», salía diciendo Santiago Franco Carrillo para sus adentros, «que se sigan matando ahí dentro si quieren, pero a mí que me dejen en paz. Yo jamás me he peleado con nadie y espero no tener que hacerlo nunca…».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=1762_52_557986__Opinion-Memoria-historica"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 16 de Septiembre de 2007&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-2189688986134579316?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/2189688986134579316/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/09/memoria-histrica.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/2189688986134579316'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/2189688986134579316'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/09/memoria-histrica.html' title='Memoria histórica'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-1962175693141983793</id><published>2007-09-09T00:01:00.000+01:00</published><updated>2007-09-09T20:18:03.243+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pequeñas historias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Restituto, el precursor</title><content type='html'>Ahora veo claramente que mi compañero de mili Restituto Panduro Paniagua, natural de Villabrágima, provincia de Valladolid, fue un precursor, un adelantado; en cierto modo, un hombre precoz para su tiempo. Como dicen ahora, un pionero. No es que fuéramos exactamente amigos, pero estuvimos durante tres meses en la misma tienda de campaña en Montelarreina, en la que convivíamos catorce o quince estudiantes, y eso -quieras o no- proporciona cierta familiaridad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día, el capitán de la compañía dijo todo serio: «No vayan a creer ustedes que la vida castrense es fácil. La responsabilidad es mucha. Los militares tenemos siempre la espada de Demóstenes encima de la cabeza». Aunque la mayoría éramos de ciencias, llegábamos a distinguir, siquiera superficialmente, entre Damocles y Demóstenes, y el lapsus nos hizo mucha gracia y se difundió por el campamento. Mi compañero de tienda, Restituto, como buen militar (me parece que ya éramos sargentos), decidió imitar a sus jefes, y todas las noches, antes de acostarse, colgaba el cinturón y el tahalí de una percha, de tal manera que la bayoneta quedaba suspendida tres cuartas por encima de su almohada. Al acostarse, la puntiaguda arma quedaba a poca distancia de su cabeza, componiendo una estampa singular, surrealista, casi truculenta. Así dormía a diario Restituto, con la bayoneta colgando justo encima de su cabeza, como Damocles y, por tanto, como un militar responsable, según la opinión de su capitán. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Restituto tenía sus manías, que después, con el paso de los años, se revelaron genialidades precursoras. Por ejemplo, no dejaba fumar en su coche. Casi nadie tenía entonces coche entre los que allí estábamos, pero nuestro compañero era usufructuario de un magnífico Simca Mil, en el que nos llevaba a algunos compañeros de tienda a Valladolid los fines de semana. Antes de subir al vehículo nos advertía seriamente de que allí dentro la prohibición de fumar era absoluta. En aquellos tiempos, mediados de los sesenta, a todos nos parecía una medida incomprensible, inaudita e intolerante. Los galanes de Hollywood, los héroes de las películas del Oeste y los jefes de Estado, incluidos De Gaulle y Churchill (aunque con la excepción del austero Franco), fumaban como chimeneas. ¡Qué lejos estábamos de pensar entonces que sesudas ministras seguirían cuarenta años después los pasos de Restituto, inefable precursor y adelantado! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el joven villabragimense resultó también clarividente en otro asunto más delicado. Según decía abiertamente, sin el menor recato, se sentía atraído tanto por los hombres como por las mujeres. No hacía distingos, y así era en verdad, pues, sin salir de la tienda, acosaba a un vasco buen mozo proponiéndole actividades comunes para el fin de semana, y como el vasco no aceptaba, el sábado se ligaba a alguna chica en Valladolid, como veíamos los demás con cierta envidia, pues se le daban bien las mujeres. Por otra parte, no tenía el menor reparo en proclamar sus anfibológicas inclinaciones, pues, como él mismo decía a diario haciendo gala del lenguaje cuartelero propio de la situación: «Yo soy como las locomotoras, por delante y por detrás». &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En resumen, que Restituto era lo que hoy llamarían bisexual, y parece claro que con las leyes actuales podría formar matrimonio con una mujer, y si quedaba decepcionado podría probar después con un hombre. Por último, cabría la posibilidad de que matrimoniase con otro bisexual. En este caso, sin salir de casa podrían hacer combinaciones de cuatro elementos tomados dos a dos. Los hijos tendrían que saber algo de matemáticas: llamemos H al progenitor A cuando actúa como hombre y llamémosle M cuando actúa como mujer. Al progenitor B le llamaremos respectivamente H' y M' según idéntico criterio. La familia podría ser, como digo, de cuatro elementos tomados dos a dos, según aconsejasen las circunstancias, o sea: H-M'; H-H', M-H' y M-M'. Nada les impediría ir probando. Los hijos dirían: «Los Reyes Magos nos traían más cosas con el sistema H-H'», o bien: «Íbamos mejor vestidos con la combinación M-M'», y así sucesivamente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Restituto decía, con extrema dignidad y a todo el que le quisiera oír, que él hacía a pelo y a pluma y que era como las locomotoras, la verdad es que entonces nos sonaba muy extraño, casi degradante. No nos podíamos imaginar que ese hombre, al que mirábamos con desconfianza y hasta con un punto de desprecio, era un precursor, un pionero clarividente que se adelantaba cuarenta años a su tiempo, y nosotros, pobres cavernícolas convencionales, unos retrógrados miopes que no veíamos más allá de nuestras narices. ¡Cosas veredes…!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=1755_52_555758__Opinion-Restituto-precursor"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 9 de Septiembre de 2007&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-1962175693141983793?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/1962175693141983793/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/09/restituto-el-precursor.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/1962175693141983793'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/1962175693141983793'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/09/restituto-el-precursor.html' title='Restituto, el precursor'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-4697909421117840625</id><published>2007-08-13T00:01:00.000+01:00</published><updated>2007-08-15T08:47:29.861+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pequeñas historias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Doña Paula</title><content type='html'>Doña Paula era una mujer muy piadosa. Llevaba casada unos treinta años y en todo ese tiempo nunca había faltado a la misa mañanera ni al rosario vespertino de su parroquia. Mantenía excelente relación con el clero local y hasta se apellidaba Iglesias Santos, de lo que se sentía muy orgullosa. Le parecía que eso la acercaba a la santidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Julián, su marido, en cambio, tenía hacia los asuntos religiosos un escepticismo socarrón que a veces sacaba de quicio a su mujer. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero bueno, Paula, si Dios hizo el sol, la luna y las estrellas el cuarto día, ¿qué coño de luz hizo el primer día? ¿Las bombillas? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Doña Paula no sabía qué responder, iba a contárselo al confesor y al día siguiente le repetía a su marido las abstrusas explicaciones que había recibido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero si todo es confuso, Paula; vamos a ver: en el otro mundo ¿no te dicen ya inmediatamente después de muerto si vas a ir al cielo o al infierno? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si, claro &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Entonces ¿para qué está el juicio final? ¿Hay que esperar al fin del mundo para ir al cielo o te vas ya recién muerto? ¿Llevan algunos muertos esperando mil años sin saber a dónde ir? Eso sería peor que los juzgados o las listas del seguro. A ver si nos aclaramos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando doña Paula, tras la visita a la parroquia, había logrado una respuesta más o menos coherente, Julián ya tenía preparada la siguiente: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si no hay que preocuparse por las cosas de este mundo, como dice el evangelio, ¿por qué los obispos se meten en política? A ver, ¿por qué? ¿No tienen que dar ejemplo? ¿No es la política asunto mundano? ¿Qué me dices de Setién? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Doña Paula, quizá para compensar lo que sufría con las preguntas de su marido, mantenía y alentaba -casi en secreto- dos pequeñas pasiones, el orgullo de sus apellidos y el de un incipiente feminismo. Contra las dos combatía Julián con sus armas predilectas: la ironía y la reducción al absurdo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-La religión siempre ha discriminado a la mujer, Paula. ¿Quieres que te lea algún párrafo de la Biblia en el que se cuenta cómo hombres religiosos repudian mujeres como si tal cosa? A ver, ¿por qué no hay mujeres curas u obispos?, o un Papa mujer, a ver ¿por qué? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Doña Paula no supo qué contestar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la cosa pasó a mayores cuando, casi sin querer, Julián criticó los sagrados apellidos de su esposa: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tus apellidos son como los demás, Paulita. En realidad son los que ponían en los hospicios a los niños abandonados. Son apellidos incluseros. Eso no es nada malo, pero tampoco es para estar tan orgullosa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Doña Paula se quedó pensativa. Nunca lo hubiera supuesto, y sin embargo, no carecía de lógica. Trató de enterarse. Efectivamente, en hospicios de Galicia y de Asturias habían dado el apellido Iglesias a muchos niños expósitos, y en Badajoz, Cádiz, Vizcaya, Madrid, Sevilla, etc., el de Santos. En otras ciudades ocurría algo parecido con apellidos del estilo: San José en Valladolid, San Emeterio en Santander, etc. &lt;br /&gt;Doña Paula estuvo unos días triste y apagada. Había perdido, casi de repente, uno de sus grandes orgullos, pero afortunadamente reaccionó bien. Ahora iba muchos días al hospicio y llevaba regalos para los niños, mayormente cosas de comer. Julián lo aprobaba sin reservas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mejor esto que tantas misas y rosarios, decía con satisfacción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=1728_52_547890__Opinion-Paula"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 13 de Agosto de 2007&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-4697909421117840625?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/4697909421117840625/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/08/doa-paula.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/4697909421117840625'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/4697909421117840625'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/08/doa-paula.html' title='Doña Paula'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-5044920664821986198</id><published>2007-07-29T00:01:00.000+01:00</published><updated>2007-07-31T05:54:57.999+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pequeñas historias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Don Otto</title><content type='html'>La primera parte de la historia me la contó la portera de la finca. De la segunda me enteré por mis propios medios, como ahora diré. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo era entonces un joven animoso con ganas de aprender. Había visto en el periódico un anuncio en el que ofrecían clases particulares de alemán y para allá me fui. En su casa, un buen piso del Madrid de entreguerras, conocí a don Otto. Era un hombre de unos sesenta y pico años, más bien alto, de ojos azules y bigote canoso. Tenía pinta de alemán con cierto estilo. A mí, claro, me pareció un hombre ya mayor, porque yo andaría por los veinte, pero ahora veo que el profesor estaba aún muy lejos de ser un anciano. Tenía buena planta, un porte digno y parecía acostumbrado a mandar. &lt;br /&gt;Nos caímos bien, según creo. Ajustamos el precio de las lecciones y empecé a frecuentar su casa. Era un profesor mediocre. Se veía que aquello no era su oficio, pero ponía cierto interés en las clases, tampoco mucho. Una tarde, apenas transcurridos quince días del primer mes, me preguntó suavemente: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Ha traído mi dinero? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedé un poco sorprendido; incluso durante un instante no supe a qué dinero se refería. Estaba tan acostumbrado a pagar las clases a final de mes que tardé un segundo en darme cuenta que tendría que referirse al de las clases. Quizás en Alemania se pague por adelantado, pensé. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No, pero se lo traigo el próximo día. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bien, bien. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Efectivamente se lo llevé en un sobre. Lo abrió para contarlo, sonrió satisfecho y lo guardó cuidadosamente. Creo que aquella clase la dio con algo más de interés. Cuando salía del edificio me paré un momento en el portal porque empezaba a llover. El cielo se había puesto negro casi de repente y caían ya gotas como avellanas. Mientras me ponía la gabardina oigo a la portera decir por lo bajo: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Va a llover más que cuando enterraron a «la Pelitos». &lt;br /&gt;Miré hacia ella y le dije directamente: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y quién fue «la Pelitos»? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La portera no sabía mucho de la chica. Creía recordar que había sido una pelandusca famosa, que frecuentaba la zona de Embajadores, y poco más. La inmortalidad se la dio el aguacero que deshizo su entierro, que llegó a causar inundaciones. Parece que en el Madrid castizo era una frase hecha. Ese tema, y los chuzos que caían, nos dieron pie para empezar a largar. Siempre he pensado que eso de ver y oír llover a cántaros proporciona cierta intimidad al ambiente. La portera se explayó. Sabía bastante más de don Otto que de «la Pelitos». El alemán había llegado al piso que habitaba cuando aún vivía la anterior dueña, doña Rosario. Era ésta una señora viuda, piadosa y con un buen pasar. No tenía familia y vivía sola en el piso que había comprado el matrimonio cuando se hizo el edificio, allá por los años veinte. En la guerra, un bombardeo la había dejado viuda. Con piso en propiedad, pensión algo más que mediana y sin ningún vicio dispendioso, doña Rosario vivía estupendamente, aunque muy sola. Frecuentaba la parroquia, por hacer beneficencia, y allí conoció «al alemán», como con un retintín de menosprecio decía la portera. Parece que él iba por allí para recibir caridad, pues no tenía oficio ni beneficio. El párroco solía darle de comer caliente y hasta alguna chaqueta o traje en buen uso. Don Otto y doña Rosario intimaron y, a pesar de que ella era varios años mayor que él, pronto se casaron, pues la viuda lo quería todo por lo legal y por la iglesia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como no paraba de llover, la portera siguió pegando la hebra, y yo escuchando embelesado. La mujer tenía innegables dotes de narradora. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Yo creo que al principio él estaba feliz y no me extraña. En unos días pasó de ser casi un vagabundo a vivir como un señor: piso bueno, comida excelente, ropa limpia, ¿qué más se puede pedir? Ella también estaba contenta, pero ya sabe Vd. lo que pasa, que al mejor vivir, morir. Quiero decir que algunas veces cuando uno está mejor y empieza a disfrutar de la vida, llega -inesperada- la muerte. Y eso le ocurrió a doña Rosario, que estaba encantada con la compañía de su nuevo marido, y la pobre se murió en tres meses. Y aquí le tienes al alemán, dueño ahora de un magnífico piso, pequeño, pero caliente, céntrico y bien construido, ¿qué le parece? La de vueltas que da la vida, ¿verdausté?». &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Y de dónde salió este señor, pregunté. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eso no lo sé. Yo lo conocí cuando empezó a salir con doña Rosario, y por entonces no tenía ni dónde caerse muerto. Ya digo que iba por la parroquia a recibir caridad. Debió de venir de Alemania, claro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conversación se iba agotando al tiempo que escampaba, lo que aproveché para marcharme. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Indagaciones&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No volví a pensar en el asunto hasta casi un mes más tarde. Don Otto tenía la costumbre de levantarse en algún momento de la clase. Un día dijo a modo de explicación: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Perdona, tengo que ir al baño; es la próstata. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre tardaba cinco minutos por lo menos, tiempo que yo aprovechaba para fisgar en sus libros, diarios y álbumes de fotos que andaban por allí cerca. Así me enteré de que don Otto había sido un destacado piloto de la Legión Cóndor; había participado en los bombardeos de pueblos y ciudades de la España republicana en la guerra civil y después en los de la Gran Bretaña, durante la segunda mundial. Al desplomarse el III Reich no tenía donde ir, sus ahorros en marcos no valían nada y su vida corría serio peligro. Recordó que en España le habían tratado bien, el Gobierno no era hostil y hasta había hecho algún amigo, con lo que se vino para aquí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Día a día -clase a clase- iba enterándome de su vida en los cinco minutos de la pausa. Cuando oía que sus lentos pasos se acercaban, volvía a colocar el libro donde estaba; don Otto entraba y reanudábamos la lección. Me faltó averiguar las peripecias de sus primeros años en España, pero como ya digo que no era buen profesor, dejé las clases en seguida. Entre mis averiguaciones y el completo informe de la portera, ya me había hecho una idea de su curiosa vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=1713_52_543955__Opinion-Otto"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 29 de Julio de 2007&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-5044920664821986198?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/5044920664821986198/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/07/don-otto.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/5044920664821986198'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/5044920664821986198'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/07/don-otto.html' title='Don Otto'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-5153612770456813275</id><published>2007-07-22T00:01:00.000+01:00</published><updated>2007-07-23T23:51:10.521+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pequeñas historias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Otra pequeña historia: don Procopio</title><content type='html'>Don Procopio Villoslada Casado era natural de Portillo, en la provincia de Valladolid, que en la división por regiones de la época no estaba claro si correspondía a León o a Castilla la Vieja, en lo que hacía pareja con Palencia, aunque a mí me parece que los de Portillo, quizá por tener castillo propio, se sentían casi exclusivamente castellanos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los chavales de Portillo se llevaban mal con los de Arrabal de Portillo -que está a media legua escasa-, y viceversa. Cuando se encontraban en cualquier sitio, a distancia de oírse, empezaban con insultos y seguían con cantazos. En eso de cantear, fuese lanzando a sobaquillo o con la ayuda de la honda, el Procopito, como le llamaba su abuela, no lo hacía nada mal y llegó a descalabrar a alguno de Arrabal, lo que le dio cierto prestigio entre los chicos de Portillo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás esa fue la causa de que el Procopito se aficionase al tirachinas y a la honda, y le fuera cogiendo gusto a eso de lanzar proyectiles, al tiempo que se le iba haciendo el carácter más bien guerrero y hasta un poco ardoroso. Seguramente por eso, al poco de cumplir los diecisiete, le llevaron al frente del Guadarrama, donde podía disparar todo lo que quisiera y con balas de verdad, aunque no supiera muy bien ni por qué ni para qué combatía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí se le quitaron casi de repente todas las ganas de tirar proyectiles. Allí lo que había era un frío que dejaba tiesas e inmóviles todas las extremidades, las superiores, las inferiores y la impar y media. Allí vio morir, a su misma vera, a varios amigos, a los que les brotaba la sangre por la herida igual que salía el mosto rojo del arcaduz de la bodega del tío Liborio, adonde, por echar una mano -o un pie, según se mire- iba a pisar la uva por San Cipriano, a finales de septiembre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que, en cuanto pudo, se retiró del frente, y quizá por la vieja querencia al tirachinas y a la honda, se empezó a interesar por las piezas, mecanismos y funcionamiento de pistolas, fusiles y cañones, con lo que, a la primera oportunidad que tuvo, se metió de ayudante del maestro armero. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminó la guerra; Procopio estaba con los vencedores, así que fue ascendido y hasta le cayó alguna medalla por lo del Guadarrama. Como no sabía hacer otra cosa, se quedó en el Ejército hasta más ver. Allí se comía caliente, se dormía con manta y se cobraba puntual, y no estaba el país para muchas aventuras. Se llevaba bien con el maestro armero, un sabio que entendía incluso de automáticas alemanas, y así fue aprendiendo y ascendiendo en el escalafón hasta llegar a brigada, lo que le permitía vivir con desahogo, porque Procopio nunca había pensado en casarse, y vivió siempre solo. Muy hecho al lenguaje de las ordenanzas, a veces decía -sólo a los íntimos y con sigilo- que una visita esporádica al lupanar puede sustituir con ventaja al matrimonio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con los años, y quizá con la soledad, se fue haciendo reservado. Tenía varios amigos, unos entre la banda de música del cuartel, otros en la cocina y el taller mecánico, y no pocos entre los militares de carrera, pero casi todos se fueron casando y eso limitaba la amistad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Procopio vivía en una pensión próxima a su cuartel desde el fin de la guerra, o sea, que estuvo allí cerca de cuarenta años. Cuando se murió la patrona, los hijos decidieron cerrar la pensión y vender la casa. El ahora ya maestro armero tenía más disgusto que los propios hijos. Y adónde voy yo ahora, se decía. Me jubilo el mes que viene, tengo ya todas las cuentas echadas y esto descabala mis planes... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;br /&gt;Las vueltas que da la vida&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la vida da muchas vueltas, y salió, como tantas veces, por donde menos se piensa. Don Procopio, que era de natural tranquilo y servicial, solía ayudar a todo el que se lo pedía. No sólo en asuntos de armas, sino también en cuestiones prácticas militares, de las que sabía infinito, por llevar toda la vida en ese ambiente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos años atrás había llegado al cuartel un joven abogado que había sacado las oposiciones al cuerpo jurídico militar, con lo que, tras unos cursos de formación castrense, había recibido las dos estrellas de teniente, aunque en lo referente al funcionamiento práctico de los organismos militares no estaba muy ducho. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al poco de llegar, el abogado tuvo que presentarse al capitán general, como es preceptivo. Salía una mañana de la biblioteca del cuartel, muy elegante, con traje oscuro, camisa y corbata, cuando Procopio le vio y le dijo: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Perdone, mi teniente, pero he leído en la orden del día que se presenta usted esta mañana al capitán general &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Así es. Hacia allí voy ahora mismo &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Disculpe de nuevo, mi teniente, pero es que a la presentación hay que ir con uniforme de gala y las armas correspondientes. Debería cambiarse. ¿Tiene usted pistola, sable y demás? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al joven letrado, de nombre Bonifacio, casi le da un síncope. Quedó desconcertado. Cuando se repuso, preguntó: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Podría usted prestarme algo de eso? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Claro, no faltaría más. Venga conmigo a la armería &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Es necesario llevar esta espada tan larga? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es un sable, mi teniente, y tiene que cambiarlo de lado. Va a la izquierda, por si hubiera que sacarlo... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Bonifacio se le ponían los pelos de punta sólo de pensar en sacar de su vaina un cuchillo tan largo y afilado &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de ese episodio, cada vez que Bonifacio necesitaba saber algo del protocolo militar, de las frases y expresiones de uso en el cuartel, de armas blancas o de fuego, y en general de cualquier cuestión castrense, recurría a Procopio. Así se hicieron buenos amigos, a pesar de la diferencia de edad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres días después de la fatídica muerte de su patrona, Procopio le contó su terrible problema a Bonifacio, que para entonces ya era comandante. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No te preocupes. Yo soy el director de un colegio mayor de unos cien estudiantes. Tenemos algunas habitaciones individuales. Te daremos una. Tienes garantizadas las tres comidas, lavado de ropa, calefacción, agua caliente y misa los domingos. Todo por dos mil pesetas al mes. Seguramente menos que la pensión. Está muy bien. Yo vivo allí muy a gusto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y para allá que se fue don Procopio. Al principio le molestaba algo el bullicio juvenil, pero pronto se acostumbró. Los estudiantes eran buena gente y en seguida se hizo amigo del cura, del subdirector, del administrador y del cocinero del colegio. Incluso charlaba con algunos colegiales. La jubilación le permitía una vida plácida en la que las mayores emociones eran las partidas de mus y los encuentros de Copa de Europa. Así estuvo largos años, más de veinte, mientras Bonifacio fue director. Después, la verdad, no sé qué fue de él. Lo más probable es que una mañana cualquiera las señoras de la limpieza se lo encontraran como un pajarito. &lt;br /&gt;Al entierro no debió de ir casi nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=1706_52_541949__Opinion-Otra-historia-Procopio"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 22 de Julio de 2007&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-5153612770456813275?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/5153612770456813275/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/07/otra-pequea-historia-don-procopio.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/5153612770456813275'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/5153612770456813275'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/07/otra-pequea-historia-don-procopio.html' title='Otra pequeña historia: don Procopio'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-4755609742590869277</id><published>2007-07-14T00:01:00.000+01:00</published><updated>2007-07-15T07:47:32.480+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Palabras que vienen y van'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>La continua alza del precio</title><content type='html'>Leía el pasado viernes seis de Julio los titulares de portada del periódico santanderino “El Diario Montañés”, que decían en referencia al precio de las hipotecas: “El continuo alza del precio…” . Cuando lo leí, algo chirrió en el área del lenguaje de mi cerebro, donde se desencadenaron una serie de reflexiones gramaticales que, sin la menor intención crítica ni tampoco polémica, paso a exponerles brevemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Partamos de un hecho cierto: “alza” es un sustantivo femenino. A los sustantivos femeninos, generalmente, les precede el artículo femenino “la”, excepto cuando comienzan por “a” o “ha” acentuadas, como es el caso. Así, aunque sean palabras femeninas, decimos el águila, el alma, el arma, el agua, etc. Lo hacemos así para evitar cacofonía y dificultad en la pronunciación, además de por otras razones históricas acerca del devenir de las palabras, en las que no vamos a entrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, porque cambien de artículo no dejan de ser femeninas, como se ve al hacer la concordancia con el adjetivo; así se dice “agua salada” o “alma santa”, y no “agua salado” o “alma santo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que ocurre en castellano es que al interponer un adjetivo entre el artículo y el sustantivo femenino que empieza por “a” o “ha” acentuadas, ya no hay cacofonía ni dificultad de pronunciación, eliminadas por la interposición del adjetivo (u otra partícula), y por tanto el sustantivo femenino recupera su artículo natural, que es “la”. Así decimos, por ejemplo “la santísima alma de María” y no “el santísimo alma de María” o bien “la majestuosa águila real” y nunca “el majestuoso águila real” o bien “la misma agua que riega…” en vez de “el mismo agua que riega…” etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Consiguientemente creo que los titulares de portada de ese periódico eran incorrectos. Al interponer el adjetivo “continuo”, la palabra “alza” recupera el artículo femenino “la”, con lo que el titular correcto sería: “la continua alza de precio…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como decía al comienzo, no es mi deseo entrar en crítica ni polémica, sino divulgar algunas cuestiones gramaticales curiosas y poco conocidas. Tan poco, que hasta los ordenadores se equivocan con ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.eldiariomontanes.es/prensa/20070714/opinion/continua-alza_20070714.html"&gt;Publicado en "El Diario Montañés" como Carta al Director el el 14 de Julio de 2007&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-4755609742590869277?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/4755609742590869277/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/07/la-continua-alza-del-precio.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/4755609742590869277'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/4755609742590869277'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/07/la-continua-alza-del-precio.html' title='La continua alza del precio'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-3747348991420411862</id><published>2007-07-11T00:01:00.000+01:00</published><updated>2007-07-17T01:07:49.933+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>¿A qué llamamos Europa?</title><content type='html'>Es claro que podría responderse de diversas formas y en varios sentidos. Si hiciéramos la pregunta a jóvenes, la respuesta probablemente definiera un concepto geográfico, y se nos respondería que es una península situada en el extremo occidental de Asia. Algunas personas más precisas y cultas añadirían que está limitada por los montes Urales al Este, el mar océano al Oeste, el Mediterráneo al Sur y los hielos polares al Norte. Y tras la geografía, la historia. No faltaría quien señalase que, como tierra poblada que es, tiene una historia, que en este pequeño continente ha sido compleja, difícil, agresiva, incluso muchas veces sangrienta. Y esto a pesar de los nobles ideales europeos -adelantados y precursores- de los dos grandes Carlos europeístas: Carlomagno y Carlos I. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora está muy de moda el concepto político, tan ligado al económico. Europa, dirían algunos, es un proyecto plurinacional que busca la unión política de sus estados miembros y el bienestar económico de sus ciudadanos. Parecido a eso, añadiendo el catolicismo por medio, debió de soñarlo el nieto de los Reyes Católicos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Europa es también una comunidad de personas. Los europeos probablemente descendemos de la mezcla y cruce genético de tribus africanas que atravesaron el Estrecho (si es que lo había entonces) hace un millón de años, con razas asiáticas que llegaron de las estepas siberianas, seguramente más tarde. Tenemos el consuelo de saber que los híbridos suelen salir más sanos, robustos e inteligentes que los «puros», aunque sólo sea por el efecto de la selección natural. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Europa es, según creo, sobre todo un concepto de cultura, una entidad cultural que nace en la Antigua Grecia, que a su vez recoge saberes fundamentales del Oriente Próximo, como el alfabeto, las cifras, la geometría, etcétera. &lt;br /&gt;En Grecia se desarrolla la razón. El pensamiento lógico desplaza al mágico, el «mythos» es vencido por el «logos» y la Humanidad empieza a caminar por una senda relativamente segura, que no está ya expuesta a los vaivenes de las distintas supersticiones, a las revelaciones sobrenaturales de las variadas religiones, a los caprichos de los múltiples dioses, a los augurios de los diferentes adivinos -a su vez, basados en los tipos de vuelo de las aves o en la disposición de las entrañas de los corderos-, ni siquiera a las veleidades de tiranos y monarcas, sino que se guía, o debe guiarse, por el razonamiento lógico e inteligible, o -en el peor de los casos- por el empirismo razonable y pragmático que se revela útil. &lt;br /&gt;El conocimiento y la interpretación de lo conocido pasan de lo sobrenatural o mágico a lo natural o comprobable. Aparece el concepto fundamental de «physis» = «naturaleza», es decir, aquello que las cosas son en sí mismas. Consecuentemente, aparece también el concepto de «elemento natural», que se encuentra en la composición y funcionamiento de todas las cosas, incluidos los seres vivos. No importa que se pensase que sólo existían cuatro elementos. Lo importante es que se entienda que la naturaleza, toda la naturaleza, está formada por la combinación de elementos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta semilla griega fue aventada y sembrada por Roma en casi todo el continente e islas próximas, y allí se desarrolló y multiplicó. La tierra fue fertilizada por el agua del cristianismo, que comunicó algunas características peculiares a Europa en los dos últimos milenios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta influencia de la religión en Europa ha sido recientemente cuestionada. Si los mensajes fundamentales de Cristo han sido «amaos los unos a los otros», «ama a tu prójimo como a ti mismo» o «devuelve bien por mal», no se puede seriamente afirmar que los europeos hayan recibido -y menos aún aceptado- mucha influencia cristiana. Infinidad de guerras, cada una más cruel que la anterior, luchas intestinas, traiciones, asesinatos, genocidios, etcétera entre los países de Europa no parecen dar la razón a los que creen en una importante influencia del cristianismo en nuestro continente. Eso sin contar las propias guerras de religión, en las que los cristianos europeos se mataban y torturaban entre sí con saña inigualable, sólo por desacuerdos en fragmentos de la doctrina cristiana. Es cierto que Europa no sería la misma sin catedrales ni monasterios, pero tampoco sería la misma sin bodegas sin pubs o sin estadios de fútbol. No creo que eso sea fundamental, aunque pueda tener alguna influencia en nuestro estilo y personalidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que sí creo ha sido y es muy importante en la actual cultura europea es la separación que hay entre al poder político y el religioso, lo que han llevado a cabo los países europeos recientemente, y -en cambio- no lo han logrado (y es dudoso que lleguen a hacerlo) otras comunidades culturales, como la árabe, por ejemplo. Aunque las religiones que mayoritariamente siguen esas respectivas culturas (cristianismo e islamismo) no son tan distintas (en definitiva adoran al mismo Dios, llámese Jehová o Alá, reconocen profetas o líderes comunes, como Abraham, Moisés o Jesús, rezan a los mismos ángeles, como Gabriel, comparten conceptos y dogmas, como el juicio final, la resurrección, el paraíso, etcétera y, sobre todo, tienen preceptos morales comunes: oración, limosna, ayuno, sacrificio, respeto a los padres, observación de las fiestas, castigo del robo, etcétera), pero la diferencia abismal es que en Europa la religión no entra o no debe entrar en política, en tanto que en los países musulmanes ambos poderes se confunden. Ignoro si en el Reino Unido sigue siendo la Reina la cabeza y máxima autoridad de la religión anglicana. Supongo que de ser aún así será sólo un título simbólico. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entiendo que esta separación de poderes es una gran conquista de Europa, que facilitará extraordinariamente nuestra convivencia y desarrollo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El concepto cultural, claro está, no se limita al geográfico. Europa descubrió un Nuevo Mundo, y España, Portugal, Italia, Gran Bretaña, Francia, Holanda, Alemania, etcétera, es decir, muchos de los países más «europeos», cual otra nueva Roma, llevaron la semilla griega -ahora ya europea- a América. Con razón decía R. Adrados que «muchos hombres cultos de América o de Rusia se veían a sí mismos como europeos exiliados». Europa no está sólo en Europa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cultura une más de lo que parece. Un programa de intercambio cultural, el «Erasmus» creo que está haciendo más por la integración de Europa en Europa que muchos políticos de los estados miembros con sus visitas y discursos. Algo parecido, mutatis mutandis, ocurre con el deporte. Si se aceptara el pragmatismo como criterio para premiar, podrían concederle el «Carlomagno» a la Liga de Campeones de fútbol. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hay algo más, como es el concepto mitológico clásico, al que me atrevo a dar continuidad hasta nuestros días. Es bien sabido que Europa era la hija de Agenor y Telefasa, reyes de Fenicia (Oriente Próximo). Zeus, el padre de los dioses, cuando la vio recogiendo flores, se enamoró de ella de inmediato y decidió raptarla. Como Agenor tenía un buen rebaño de reses, Zeus se transfiguró en toro y se incorporó disimuladamente al grupo, pastando en los campos de Tiro con el resto de la manada, y mostrando tan sorprendente docilidad que llamó la atención de la familia real. Tanto que Europa se subió a sus lomos para cabalgar sobre él, momento que aprovechó el astuto toro para salir volando sobre el mar y no parar hasta Creta. Allí tuvo tres hijos con la joven Europa: Minos, Sarpedón y Radamanto. El primero fue rey de Creta; el segundo, de Licia (al suroeste de Asia Menor) y el tercero civilizó a los habitantes de las islas Cícladas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Zeus debía de tener mucho trabajo, o se cansó de la hija de Agenor, por lo que pronto dejó la compañía de Europa, no sin antes recomendársela al rey de Creta, Aterion, que se desposó con ella. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que ya es menos conocido es que Europa enviudó pronto de Aterion, y que Zeus envió a su querida hija Atenea a consolarla. Palas Atenea, además de buenos consejos, le proporcionó un tercer marido, llamado Pensamiento. Europa ya no era joven, pero le dio tiempo a tener cuatro hijas: Cultura, Ciencia, Democracia y Lógica, y otros tantos hijos: Arte, Ingenio, Estudio y Deporte. &lt;br /&gt;Cuando llegaron a Creta los ejércitos romanos los ocho hijos defendieron la isla con tal denuedo que causaron importantes bajas entre los invasores, por lo que, cuando al fin Roma logró conquistarla, impuso un oneroso tributo, por el que tenían que entregarle el primogénito que naciera de cualquiera de ellos cuando llegase a la edad núbil. Así se fueron extendiendo los descendientes de Europa y Pensamiento por todo el Imperio romano y zonas adyacentes. &lt;br /&gt;La mayoría vivieron sanos y fuertes, y disfrutaron de largas y fructíferas vidas. Algunos, sin embargo, no tuvieron tanta suerte. Una joven, de nombre Solidaridad, salió enfermiza, y un muchacho que tiene el curioso nombre de Patriotismo Europeo no acaba de desarrollar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con todo, la ya amplia descendencia de Europa sigue adelante. Quizá por ello los extranjeros, cuando nos miran atentamente, dicen que todos tenemos un aire de familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=1695_52_538450__Opinion-llamamos-Europa"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 11 de Julio de 2007&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-3747348991420411862?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/3747348991420411862/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/07/qu-llamamos-europa.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/3747348991420411862'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/3747348991420411862'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/07/qu-llamamos-europa.html' title='¿A qué llamamos Europa?'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-7731014047447802570</id><published>2007-07-02T00:01:00.000+01:00</published><updated>2007-07-07T05:20:26.593+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Palabras que vienen y van'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>El Ministro no recibe</title><content type='html'>Parece que sólo «recepciona», según se desprende de las declaraciones del señor ministro de Defensa realizadas a raíz del desastre del Líbano. Según nos ha dicho, hay unos aparatos especiales que detectan determinadas frecuencias de ondas, de esas que pueden inducir explosiones, aparatos que -de haberlos tenido- quizás hubieran podido evitar la debacle. Pero, desgraciadamente, esos aparatos aún no habían sido «recepcionados». Algo chirrió en mi cabeza cuando oí el palabro. ¿Recepcionados? Supuse que sería un lapsus, pero en seguida lo repitió bien clarito» «No habían sido recepcionados». ¿Tendrá algo el señor ministro contra el participio simple «recibidos»? ¿Será que los ministros no pueden hablar como los demás? Cuando cualquier hablante diría que los tales aparatos no han llegado aún, o que no han sido recibidos a tiempo, el señor Alonso se inventa un participio de un verbo que no existe en castellano. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Probablemente sea sólo mera cursilería o vulgar afán de notoriedad lo que impide a algunos políticos hablar llanamente o al menos sin retorcer caprichosamente el lenguaje. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este deseo de protagonismo y de diferenciarse de los demás mortales es el que creo que les lleva a cometer estos errores. En tiempos pasados, la política era el arte de bien dirigir a los pueblos, para lo que se empleaba frecuentemente la palabra. Ahora es el arte de alcanzar y conservar el poder, y de paso enriquecerse si se tercia. La palabra, que convence e ilustra, ha cedido terreno frente al voto, que es lo que permite alcanzar el poder. Por eso ahora los políticos no se preocupan apenas de las palabras y buscan, en cambio, los votos «como sea». &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, eso sí, les gusta diferenciarse del pueblo al que dicen servir. Siguen en eso a figurones y figurines. Si la gente dice recibir, ellos, todos los cursis, dirán «recepcionar». Si todo el mundo ve un paisaje o un cuadro, ellos lo «visualizan» o lo «visionan». Cuando todos abrimos una cuenta, ellos la «aperturan». Recibir, ver o abrir les parecen palabras corrientes, simples, indignas de sus importantes cargos o de su televisiva «fama», que no prestigio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque lo que verdaderamente suele ser indigno de sus cargos es su ignorancia. No lo digo por el señor Alonso, que parece un hombre serio, sensato y responsable, sino por otros muchos «famosos» y políticos, que pocas veces dan la talla. Resulta bastante penoso oír a altos cargos de la nación chapurrear el francés o el inglés. Menos mal que en eso nos redime la Corona. Es una satisfacción escuchar al Rey, al Príncipe y especialmente a la Reina, cuando hablan en otros idiomas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volviendo a la cursilería ésa de «recepcionar» hay que decir, en descargo del señor Ministro, que los dos países vecinos sí tienen esa palabra en su vocabulario. En portugués se usa «recepcionar», que está en los diccionarios con el significado de recibir, y en francés existe «réceptionner», con el significado de recibir algo comprobando que lo recibido está en orden, buen estado, documentado, etcétera, es decir, recibir dando la conformidad con lo recibido. A pesar de que no suena bien en castellano, quizá no sería mala adquisición para nuestra lengua, pues el vocablo francés añade un matiz interesante. Pero, de momento, es palabra sin DNI español, cuyo uso, paradójicamente, parece quedar reservado para ministros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pNumEjemplar=1686&amp;pIdSeccion=52&amp;pIdNoticia=535762"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 2 de Julio de 2007&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-7731014047447802570?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/7731014047447802570/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/07/el-ministro-no-recibe.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/7731014047447802570'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/7731014047447802570'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/07/el-ministro-no-recibe.html' title='El Ministro no recibe'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-2279407831197834047</id><published>2007-06-24T00:01:00.000+01:00</published><updated>2007-07-23T23:52:16.948+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pequeñas historias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Vacaciones</title><content type='html'>Se acerca julio y la perspectiva de las vacaciones ya planea sobre nuestra casa. Adela me dijo ayer que tenía que comprarme unos pantalones de verano y otro traje de baño. Insinuó que estaba algo más gordo. Eso significa ir de compras, probarse una prenda y después otra y otra. Mi mujer es, además, meticulosa para esto de los trapos, y mira y remira, vuelve y revuelve, y no se cansa jamás. Cuando me pruebo algo, me inspecciona con ojo crítico de cerca y de lejos, a babor y a estribor, a proa y a popa. Parece que está hecha para eso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ése te queda bien, pero el color no le va a la camisa ni a las playeras nuevas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué me importará a mí si le va o no le va, me pregunto en silencio. Después llegará un dependiente, con el que no he cruzado una palabra en mi vida, y con la mayor confianza y la máxima soltura -sin ni siquiera mirarme- meterá sus dedos en el espacio virtual que hay entre el pantalón que me estoy probando y la camisa que cubre mi cintura y dirá con aire profesoral: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Un poco grande. Quizá una talla menos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi mujer contestará que no, que los prefiero grandes, aunque yo no haya abierto la boca. El dependiente volverá a considerarme un ser inanimado cuando, con una ligera presión de sus dedos, convierte el espacio virtual en real y hace ver de nuevo la holgura entre la cintura del pantalón y la mía propia, mientras menea la cabeza y arquea las cejas. Naturalmente, yo sigo sin existir. Soy, a lo más, un maniquí, un sujeto pasivo, como dicen en Hacienda, lo que me despierta una vaga sensación de que estoy sólo para pagar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regresamos a casa. Yo, agotado, me dejo caer en el sofá, casi jadeando. Por extraño que pueda parecer, a algunas mujeres, como Adela, salir de compras les da fuerza. Llegan con más energía de la que tenían al salir. Esta vez, sin embargo, hubiera sido mejor no haberla tenido. Adelita, nuestra hija mayor, 17 años, a punto de terminar en el Instituto el curso y el Bachillerato, ha dicho taxativamente que ella no viene de vacaciones. Que no se mueve de la ciudad. Su madre se ha puesto a mayores, y el poco oxígeno que quedaba en el enrarecido ambiente se gastó en discutir con vehemencia. Mientras madre e hija se acaloraban, yo me quedé pensativo. Nunca hasta ese momento había considerado esa posibilidad, quizá porque Adela y los dos pequeños adoran las vacaciones, la playa, el mar, las excursiones, el «dolce far niente»,... Se pasan el año esperando esos días y parece que lo disfrutan mucho. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque sé que no lo haré, sigo pensando en ello: «Quedarse en la ciudad. Sería maravilloso. Podría seguir viéndote casi a diario, en la oficina, a ratos perdidos. Perdidos pero muy buscados y rara vez encontrados. Sentirte cerca, rozar levemente tus manos cuando me das un documento y me miras a los ojos. Recibir esas miradas que me dan la vida y me hacen enloquecer, pero que nunca me dejan tranquilo, ni siquiera cuando después nos sonreímos. Porque siempre querría más. Como cuando el azar hizo que -al fin de la pequeña fiesta de la oficina- quedáramos los últimos y bajásemos solos en el ascensor, y yo lo paré en medio del trayecto y sin decir palabra nos besamos suave pero apasionadamente, en un minuto eterno, pero con principio y con fin. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa esperanza de verte a diario, de oír tu voz, de que tú me veas y me escuches, es lo que me hace vivir y trabajar y seguir adelante. Pero ahora, al menos durante un mes, perderé esa dulce esperanza y también la más vehemente de encontrarte a solas un minuto, como en el ascensor. Así que estaré todo este tiempo desesperado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaré unas semanas en la playa, con mis hijos, a los que también adoro. Jugaré con la arena, con las olas y con lo que ellos quieran. Haré lo imposible para que se diviertan. Fingiré una razonable felicidad. Para ser un poco más auténtico, me acordaré de tus miradas, de tus manos, de tu sonrisa, del ascensor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trataré de llamarte en algún momento de soledad, forzosamente breve. Oír tu voz, aunque sea unos instantes, será tan bello como recuperar la salud perdida. Quizá me consuele pensar lo que decía algún poeta romántico, que el amor más acendrado y verdadero es el imposible.». &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos gritos femeninos me sacaron de mi meditación. Adela discute ya abiertamente y a voces con nuestra hija: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tú no puedes quedarte aquí sola. No sabes cocinar, ni limpiar, ni siquiera poner la lavadora, y, además, una chica a tu edad no debe estar sola. Así que te vienes con nosotros, te guste o no. ¿Se puede saber por qué no quieres venir? Siempre te había gustado salir de vacaciones. ¿Es algún chico? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, es un chico, ¿qué pasa?, contestó, agresiva, Adelita. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pues pasa que vienes con todos nosotros, como siempre, y no se hable más del asunto. ¡Habrase visto, esta mocosa! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pues no voy, te guste o no. Antes me mato. Me tiro por la ventana o me ahorco. No sería la primera. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensé que entonces Adela recurriría a mi supuesta autoridad paterna para reforzar la suya, pero providencialmente sonó el teléfono y era para ella. Aproveché la ocasión para escabullirme. Le dije al pequeño, de 11 años: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Gelín, ¿me acompañas a sacar al perro? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, papá. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me llevo bien con Gelín, que también tiene toda la confianza de su hermana mayor. Cuando el perro se hubo aliviado, invité al chico a una Coca Cola. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué diablos le pasa a tu hermana, Gelín? ¿De verdad anda con un chico? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Están casi todo el día juntos, y cuando no pueden salir hablan por teléfono durante horas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo palidecí de envidia, pero Gelín siguió muy serio: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Dice que está muy enamorada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente, sin saber por qué, empecé a preocuparme seriamente por la amenaza que acababa de lanzarle a su madre, pero que iba para todos. La imagen de Adelita estrellada en el suelo, cual otra Melibea, o colgando de la lámpara con un cinturón al cuello y la lengua fuera eran imágenes que no podía resistir. Las rechazaba de plano, pero volvían, recalcitrantes. «Los adolescentes son imprevisibles. Cualquiera sabe.». Me entró un pánico irracional e irreprimible. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Termina la Coca Cola, Gelín, que volvemos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entré en casa sobrecogido, agarrotado, temeroso. Adela refunfuñaba. Yo estaba en ascuas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Dónde está Adelita? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Se ha encerrado en su cuarto. Tienes que hablar con ella seriamente. Tienes que hacerla entrar en razón. Ya has oído lo que pretende. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, la verdad, casi no escuchaba, aterrado como estaba por lo que pudiera estar sucediendo en el cuarto de mi hija. Quería llamar a la puerta, pero no me atrevía. Tenía un miedo atroz a que no hubiera respuesta. El temor me atenazaba. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Gelín, llama a la puerta de tu hermana, haz el favor. &lt;br /&gt;-¿Quién coño es? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por una vez, el taco en boca de una jovencita no me molestó demasiado. Respiré tranquilo. La paz de saberla viva me hizo regresar a mis pensamientos normales y preguntarme una vez más por qué hablarán tan mal ahora las chicas. Ni a mi propia hija puedo educar en contra de la corriente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adelita había abierto la puerta a su hermano menor y le estaba diciendo con energía y decisión: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No voy y no voy. Se pongan como se pongan. No pienso dejar a Ricardo un mes para estar con estos carrozas. ¿Qué coño sabrán ellos lo que es el amor?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pNumEjemplar=1678&amp;pIdSeccion=52&amp;pIdNoticia=533643"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 24 de Junio de 2007&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-2279407831197834047?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/2279407831197834047/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/06/vacaciones.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/2279407831197834047'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/2279407831197834047'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/06/vacaciones.html' title='Vacaciones'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-4853180035452719926</id><published>2007-06-16T00:01:00.000+01:00</published><updated>2007-06-17T09:22:37.597+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>El Oeste en el Norte</title><content type='html'>Resulta incomprensible para muchos españoles que hemos querido y admirado el País Vasco lo que está sucediendo allí en los últimos tiempos. Aparentemente, el problema parece ser que una parte de la población vasca -no sabemos exactamente si minoritaria o no- desea la independencia y la anexión de parte de Navarra, mientras que la gran mayoría de los españoles, incluidos muchos vascos, no acepta esa posibilidad, que tampoco contempla la Constitución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Éste puede ser uno de los problemas, pero no es el más importante. El verdaderamente trascendente, el fundamental y dramático, es que los medios que los separatistas vascos utilizan para convencer a los españoles de sus ideas son, sencillamente, execrables. Podemos discutir acerca de la independencia del País Vasco, de Navarra, de la autodeterminación y de otros muchos asuntos. Pueden hacerse consultas populares o no hacerse, pero lo que jamás nadie podrá admitir es que los medios para lograr un fin sean el asesinato, el chantaje, la extorsión y el terrorismo. Eso, simplemente, no sólo es inadmisible, sino vitando, odioso, execrable. Parece increíble que parte de un pueblo haya adoptado métodos tan mafiosos y gansteriles, y que lo haga frente a gentes que a lo largo de la historia han demostrado que no toleran la imposición de ideas ni de conductas, y menos si vienen de mafiosos canallas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De ahí la sorpresa que -para muchos- constituye la política que se viene llevando a cabo en el País Vasco. ¿Se admiten como argumentos de diálogo el matar o el no-matar? ¿Se acepta la idea de que «si me ayudas, no te mato»? ¿Se puede cambiar la «paz» (¿se llama ahora así a la disminución de asesinatos?) por la tiranía o por la imposición de ideas? ¿No estamos cediendo gran parte de la soberanía del Estado? ¿Puede realmente decirse que España es un país soberano en el País Vasco? ¿Se cumple allí la ley? ¿Protege la ley a los ciudadanos que allí viven, especialmente a los que se sienten españoles? ¿No es un fracaso de los gobernantes tener que llevar escolta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La política que se sigue es la del que para apaciguar a la fiera se deja devorar por ella, como decía Adenauer y suele citar García de Cortázar. Con más humor expresaba Oscar Wilde algo parecido: la mejor manera de eliminar la tentación es caer en ella. Claro que en el primer caso se pierde la vida y en el segundo la soberanía. La política reciente en Vascongadas es la de dejarse devorar o caer en la tentación de lo fácil. Por eso unos pierden la vida y todos estamos perdiendo la soberanía en esa parte de España.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La situación actual en el País Vasco se parece peligrosamente a las películas del Oeste norteamericano. Ésas en las que vemos que en un idílico valle aparecen unos individuos que quieren dominarlo. Compran un rancho y en seguida quieren quedarse con los terrenos vecinos, después con los pastos, más tarde con el agua. A quienes les plantan cara los eliminan. Llegan los asesinatos, los chantajes, la extorsión. Queman la imprenta donde se hace el periódico crítico. Colocan explosivos para matar al periodista que publica sus fechorías. Exigen ventas fáciles e impuestos ilegales a los granjeros ricos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El «sheriff», junto a muchos ciudadanos de buena voluntad, trata de contemporizar y empieza a ceder, pero pronto comprueba que ése es un camino sin retorno. Ha permitido que la banda sea más fuerte que él y se ve en situación apurada. Las amenazas y la chulería de algunos de los asesinos son difíciles de asimilar, incluso por los amigos del «sheriff». Hay ciudadanos honrados que no entienden nada: ¿ceder a la imposición de unos asesinos? ¿Le pagamos el sueldo al «sheriff» para eso?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo ocurrido en otros valles, se sabe que sólo hay una solución: acabar con los forajidos. Si tuviera valor el «sheriff», tal vez podría añadir una expresión que ha empleado en otras ocasiones: «Como sea». Si no lo tiene, habrá que llamar a John Wayne para que limpie el valle de canallas y vuelva a ser lo que nunca debió dejar de ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pNumEjemplar=1670&amp;pIdSeccion=52&amp;pIdNoticia=531332"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 16 de Junio de 2007&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-4853180035452719926?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/4853180035452719926/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/06/el-oeste-en-el-norte.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/4853180035452719926'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/4853180035452719926'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/06/el-oeste-en-el-norte.html' title='El Oeste en el Norte'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-7049408101140972428</id><published>2007-06-04T00:01:00.000+01:00</published><updated>2007-07-23T23:51:52.861+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pequeñas historias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Una pequeña historia</title><content type='html'>Desde niño le tengo miedo a lo que se suele llamar «la Justicia», y no sé si ese temor es una virtud o un defecto. Lo mismo, o parecido, me ocurría con lo del «temor de Dios», que todos lo consideraban una virtud, pero yo no lo tenía nada claro, pues pensaba en lo difícil que es amar a alguien y también tenerle miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia que voy a contar sucedió cerca de aquí y es más o menos verdadera. Hay varios implicados, pero el que más sufrió se llamaba Telesforo, que era hijo de don Aniceto Poca Rodríguez y de doña Mercedes Cabeza Husillos. El chico, naturalmente, se llamaba Telesforo Poca Cabeza, aunque era de natural despierto y cumplía a satisfacción con todos los encargos, encomiendas y mandados que le pedían los mayores. Además, siempre estaba de buen humor. Tanto, que llevaba con toda dignidad y hasta con un poco de coña las chanzas que sus compañeros de colegio, incluidos profesores, hacían de sus apellidos. Telesforo solía seguir las bromas y hasta a veces apostillaba: «No soy el único de la familia. Mi tía Lola, casada con el hermano de mi madre, se apellida Fuertes. En las tarjetas tiene que poner: "Dolores Fuertes de Cabeza"». Esto hacía sonreír a los oyentes, que, al ver que Teles llevaba bien el asunto y no se picaba, enseguida cambiaban de tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Telesforo, en algún momento de su juventud, pensó en modificar ligeramente sus apellidos, pero no daba con la fórmula adecuada. Telesforo Pocaca Beza le sonaba muy mal, y apellidarse Po Cacabeza no le convencía. Algunas veces añadía una «ese» al final de uno de sus apellidos y, al deshacer la concordancia en singular, la cosa quedaba algo mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Telesforo, como digo, salió despabilado, y enseguida aprendió el honroso y vetusto oficio de carnicero, para el que hay que tener buena mano y mejor tino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Ten cuidado no vayas a llevarte un dedo con esos cuchillos tan afilados», le decía a diario su madre.&lt;br /&gt;Telesforo sonreía, agradecido por la cariñosa advertencia.&lt;br /&gt;Poco después de volver de la «mili», Teles se casó con Teruca, una buena chica, limpia y hacendosa. Tuvieron dos hijos, a los que daba gloria ver crecer. Ahora era su mujer la que repetía: «Ten cuidado, Teles, con los machetes, no vayas a llevarte una mano». Y Teles volvía a sonreír complacido.&lt;br /&gt;Pero la desgracia no vino por el acero, sino por donde menos se pensaba.&lt;br /&gt;Un día el joven carnicero, que ya tendría sus treinta y siete años, recibió una citación del Juzgado. No le dio mucha importancia, pues tenía la certeza de no haber hecho nada malo, pero pronto el asunto pasó a mayores: un chiquito de once años, poco más que un niño, vecino del bloque en el que vivían Teles y Teruca, le había denunciado por abuso sexual. En realidad la denuncia la puso la madre, después de que se lo contara el chico. La señora era de armas tomar, por lo que puso toda la carne en el asador. Hubo una rueda de reconocimiento y el chico identificó al carnicero sin titubear.&lt;br /&gt;Le cayeron doce años, año arriba o abajo, pero Teles no estaba dispuesto a ir a prisión, y nada más oír la sentencia, antes de ingresar, desapareció sin dejar rastro. Eso complicaba las cosas desde el punto de vista legal, y para la madre denunciadora era la prueba irrefutable de la culpa del joven carnicero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasó algún tiempo. Dos o tres años. Teruca y sus hijos sufrieron lo indecible. El mayor, que ya era casi mozo, apretaba los dientes cuando veía a los denunciantes. Mucho por rabia, bastante por impotencia y algo por duda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La señora de armas tomar estaba, en cambio, satisfecha, y preparaba con detalle la primera comunión del hermano pequeño del abusado. Al ser una familia muy religiosa, era obligado que todos comulgasen con el neófito, como así fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los pocos meses, el párroco de la zona fue al Juzgado y pidió hablar con el juez que había conocido del caso. No dijo mucho. Simplemente le aseguró que Telesforo Poca Cabeza era inocente y que debían revisar el asunto. No le sacaron más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Curiosamente le hicieron caso y volvieron a tomar declaración al chico y a su madre, en circunstancias distintas. Esta vez el joven cantó de plano. Todo venía de una mañana en la que el carnicero había reprendido al entonces niño y a alguno de sus amigos por querer robarle, torpemente, unos chorizos. Teles ni se acordaba de aquello, pero el chiquito se la había jurado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se aclaró el asunto, y Teles, que había estado en discreto contacto con la familia, pudo regresar de Brasil. Le recibieron como a un héroe, pero eso no le importaba mucho. Volvió a abrir la carnicería y cuando algún cliente le decía «más vale tarde que nunca», Telesforo contestaba arqueando las cejas: «Sí, claro, el que no se consuela es porque no quiere».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pNumEjemplar=1658&amp;pIdSeccion=52&amp;pIdNoticia=527316"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 4 de Junio de 2007&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-7049408101140972428?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/7049408101140972428/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/06/una-pequea-historia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/7049408101140972428'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/7049408101140972428'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/06/una-pequea-historia.html' title='Una pequeña historia'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-5717883001778235438</id><published>2007-05-26T00:01:00.000+01:00</published><updated>2007-06-02T10:35:21.984+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Medicina'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Primavera</title><content type='html'>Se ha escrito tanto sobre la primavera que parece superfluo, ocioso y hasta atrevido pretender decir algo más sobre el asunto. Sin embargo, a pesar de la abundante literatura existente sobre esta esperanzadora estación del año, especialmente en su vertiente lírica, creo que no se ha escrito mucho acerca de sus efectos biológicos en el hombre, y me apresuro a añadir que también en la mujer, aunque -según entiendo la gramática- no sería necesaria esta redundancia, pero, estando lejos de mí la intención de herir a quien se pueda sentir herida, prefiero cometer un solecismo que molestar a una señora. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por entrar en materia: ¿será verdad eso de que la sangre altera? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo creo que sí que es cierto, y hasta ofrezco una hipótesis, pues tengo para mí que se debe a la luz. En primavera los días son largos, crecen, y la cantidad y calidad de la luz que entra por los ojos aumenta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y qué tiene que ver eso con la alteración de la sangre? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Verá, le voy a decir: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace ya muchos años, en el siglo pasado, algunos científicos observaron que existían unas fibras nerviosas que salían de las células de la retina y terminaban en el hipotálamo, que es un lugar profundo del cerebro en el que se cocinan y se distribuyen muchas hormonas. Lógicamente, pensaron que podrían relacionar la luz con la actividad hormonal, la sexual entre ellas, así que programaron y llevaron a cabo varios experimentos en animales, unos a base de aumentar la luz y otros fundamentados en la supresión de la misma. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En seguida pudo comprobarse que el aumento de luminosidad en el ambiente anticipaba el celo en los reptiles y provocaba un aumento de tamaño de las glándulas sexuales de las aves. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos otros animales, como la comadreja, también aumentan su actividad hormonal sexual con la abundancia de luz y en cambio la disminuyen si se les coloca una capucha negra o se les destruye la retina. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguramente ha oído usted decir que las gallinas ponen más huevos si se les aumenta artificialmente el tiempo de luz. Es de suponer que por eso algunos gallineros permanecen iluminados durante la noche. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pudiera pensarse que todo esto es cosa de animales, pero que no afecta a los seres humanos. Yo creo que algo también nos afecta. Basta recordar que la madurez sexual de los adolescentes se produce bastante antes en los países tropicales, bañados en luz deslumbradora, que en los nórdicos, que la tienen escasa en duración e intensidad. La menarquia, es decir, la aparición de la primera regla, se produce dos o tres años antes en Cuba que en Noruega. Algo parecido, en cuanto al despertar sexual, sucede en los varones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ello, la abundancia e intensidad de la luz constituyen en el hombre, según creo, un estímulo endocrino, que, a través de la hipófisis y probablemente de la epífisis, cambia -sólo ligeramente- algunos de nuestros comportamientos y sensaciones. &lt;br /&gt;En resumen, que la sabiduría popular, como casi siempre, es veraz y certera: la primavera la sangre altera. Aunque sea sólo un poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pNumEjemplar=1649&amp;pIdSeccion=52&amp;pIdNoticia=524773"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 26 de Mayo de 2007&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-5717883001778235438?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/5717883001778235438/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/05/primavera.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/5717883001778235438'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/5717883001778235438'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/05/primavera.html' title='Primavera'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-3520029148775588752</id><published>2007-05-08T00:01:00.000+01:00</published><updated>2007-05-15T23:50:03.436+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Extremos</title><content type='html'>Yo creo que entre doña María Teresa de la Vega y doña Angela Merkel tiene que haber un término medio. Ni tanto ni tan calvo. La vicepresidenta española va siempre hecha un pincel de los que se usan para pintar cromos. No olvida detalle en su apariencia. El maquillaje de los ojos a juego con la pintura de labios y con el tono de la chaqueta. El pelo teñido en un color que combina a la perfección con el pañuelo de seda que adorna y tapa el cuello. Colores pastel, pero vivos. Nunca la he visto con el mismo modelo. Todo nuevo, brillante, reluciente. Para ella siempre es Domingo de Ramos. Siempre de estreno e impecable. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mí me parece que en eso del vestido, como en el lenguaje, también se puede caer en el vicio de la hipercorrección. Por querer pronunciar correctísimamente las terminaciones en «ado» y evitar decir «soldao» o «acabao», podemos hipercorregir y terminar diciendo «bacalado». Hay que tener ojo y buscar el término medio. Tan malo es pasarse como quedarse corto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Doña María Teresa tiene tendencia a la decoración tipo bombonera, lo que no parece encajar con su estilo de mujer trabajadora, socialista y muy ocupada. Sin duda, es porque le atrae el mundo de la moda y le tiran los trapitos. Les tiene afición y querencia. Ahora entiendo mejor lo de «Vogue». Premonitorio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, es muy femenino querer destacar por la belleza o la elegancia. Hasta Palas Atenea, la diosa de la sabiduría, de las ciencias y las artes, participó en un concurso de belleza. Fue cuando se casaron Peleo y Tetis. La diosa Discordia, hija de la noche, se sintió molesta por no haber sido invitada. En sutil venganza se presentó en el banquete nupcial, arrojó una manzana y dijo simplemente: «Es para la más bella». El encargado de entregar la manzana fue Paris, quien dudaba entre las tres pretendientes: Afrodita (Venus), Hera (Juno) y Atenea (Minerva). Afrodita, que siempre fue algo tramposa, le dijo a Paris por lo bajo que si le daba a ella la manzana le facilitaría a cambio la compañía y el amor de la bella Helena. Paris tragó y Afrodita ganó el concurso, con la consiguiente frustración y enfado de Atenea y Hera. De ahí supongo que viene lo de la «manzana de la discordia» y toda la guerra de Troya, incluidas Iliada y Odisea, pues Afrodita cumplió y Paris se llevó a Helena a Troya. No está claro si Helena -que estaba casada- se fue a Troya de grado o por la fuerza. En cualquier caso, no perdió el tiempo, pues durante el asedio de la ciudad le dio a Paris cinco hijos. Al marido no le sentó bien la fuga, y fue a buscar a su chica con un ejército, lo que desencadenó la guerra y hubo miles de muertos. No creo que fuera todo por una manzana, como a veces se dice, sino por una vanidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el otro extremo, completamente alejada de modas, trapos y cromos, está la presidenta de la Unión Europea, doña Angela Merkel, que parece, por su vestimenta, más seria y prudente que la propia Atenea, que, como hemos visto, llegó a participar en un mitológico concurso de belleza, terminando molesta, perdedora y enfadada. Por salirse de su sitio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Doña Angela gasta un atuendo no sólo sencillo, sino espartano, y no parece mujer que se salga fácilmente de su sitio. No me extraña que Alemania esté resurgiendo y saliendo del bache. Si sigue el ejemplo que su presidenta da en el vestir, el país tiene la sobriedad, la seriedad y la austeridad garantizadas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mí doña Angela me cae muy bien y estoy encantado con que sea durante unos meses nuestra presidenta. Quizá porque me gusta la gente que no le da demasiada importancia a la moda, al vestido o al esnobismo. Puestos a elegir, prefiero el «torpe aliño indumentario» de Antonio Machado que los cromos del «Vogue», aunque ya digo que tiene que haber un término medio, donde dicen que está la virtud...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pNumEjemplar=1631&amp;pIdSeccion=52&amp;pIdNoticia=518286"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 8 de Mayo de 2007&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-3520029148775588752?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/3520029148775588752/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/05/extremos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/3520029148775588752'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/3520029148775588752'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/05/extremos.html' title='Extremos'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-5048766311980590416</id><published>2007-04-29T00:01:00.000+01:00</published><updated>2007-05-15T23:49:28.780+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Hombres con pendientes</title><content type='html'>Hace años la verdad es que chocaba ver a un hombre con un pendiente. El rostro parecía asimétrico, como algo desfigurado, y no me hacía a ello. Creo que no éramos pocos los que nos quedábamos algo extrañados. Ahora ya se empieza a ver más normal, quiero decir más frecuentemente. En ciertos ambientes ya somos raros (otra vez en el sentido de frecuencia) los que no llevamos ningún adorno en el lóbulo de la oreja. Dos mejor que uno, parece decir la moda, persiguiendo -quizá- el objetivo de vender el doble siempre que pueda, con lo que ahora también algunos varones llevan adornadas ambas orejas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, y a pesar de que parezca moda reciente, la costumbre es antigua. He leído que un cadáver que llevaba cinco mil años congelado en el interior de un glaciar de Austria tenía las orejas perforadas, aunque no se especificaba si se trataba de un hombre o de una mujer. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los primeros tipos de pendientes de los que se tiene noticia datan de unos tres mil quinientos años antes de Cristo, y aparecieron en el Próximo Oriente. Estaban hechos para orejas perforadas, y los materiales empleados eran conchas de moluscos, marfil, vidrio y metal. Parece que los usaban preferentemente las mujeres, pero no los desdeñaban algunos hombres. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace más de dos mil años, en la riberas del Mediterráneo, las mujeres griegas y babilónicas ya decoraban sus rostros con pendientes. También lo hacían, aunque raramente, los varones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo parecido sucedía en la China, donde, por esas épocas, ambos sexos se encontraban favorecidos colocando pequeños objetos lujosos en sus orejas, dos las mujeres y uno los hombres. Parece ser que los llevaban personas de todas las clases sociales, pues los había de oro, plata, cobre, latón, bronce y hierro. Supongo que no sería fácil ligar con un pendiente de hierro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el antiguo Egipto, mil quinientos años antes de Cristo, eran las mujeres quienes se perforaban los lóbulos para lucir pendientes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el siglo XVI, en Italia, comienzan a usarse las perlas como elemento esencial de los pendientes. Son básicamente las mujeres las que lucen ese tipo de joyas en sus orejas, pero también lo hace algún hombre. Más tarde, en los siglos XVIII y XIX, con el uso de las pelucas y la costumbre del pelo largo, el empleo de los pendientes decae, hasta el resurgir en el siglo XX, especialmente en Europa y América. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pregunta es ¿por qué el hombre (y obviamente la mujer) siente la necesidad de perforar los lóbulos de sus orejas para colocar allí un pequeño objeto? &lt;br /&gt;En el caso de la mujer, creo que un motivo importante es el estético. El pendiente es un adorno, y como ocurre con los collares, pulseras, anillos, broches, colgantes, etcétera, la mujer se ve más guapa y más distinguida con esas preseas. Los pendientes, especialmente cuando son dos simétricos, parecen enmarcar y realzar el rostro de quien los lleva y dan un contrapunto de brillo a la matidez de la piel. Además, como tantas veces ocurre, a la vanidad de la belleza se puede unir la vanidad de la presunción, de la ostentación de la riqueza, con lo que tendremos la exhibición auricular de diamantes, perlas, esmeraldas, etcétera, que pregonan sin palabras la clase social y los posibles de la afortunada portadora. &lt;br /&gt;En el hombre, además de las mencionadas para la mujer, puede haber, y de hecho hubo, algunas otras razones. Parece que algunos pueblos emplearon los pendientes como estimulante, de modo similar al uso actual de la acupuntura o de la auriculoterapia. La oreja es rica en terminaciones nerviosas sensitivas, y tal vez pensasen algunos que un objeto colgando de ella podría servir de estímulo vital. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otros pueblos, en algún momento de su historia, pensaron que malos espíritus podrían penetrar al interior de la cabeza a través del conducto auditivo, que efectivamente comunica el exterior con el interior del cráneo. El metal colocado a la entrada repelería estos malos espíritus, causantes de enfermedades u otros males. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los marinos y marineros, especialmente en tiempos pasados, solían llevar un pendiente de oro en el lóbulo de su oreja, firmemente anclado al cartílago mediante la necesaria perforación. Lo hacían no sólo por estética o vanidad, sino por un motivo relativamente práctico: en aquellos tiempos los naufragios eran frecuentes, y es bien conocida la costumbre de la mar de devolver a la costa -a veces en playas lejanas- los cadáveres de los náufragos. Si esto ocurría, el oro del pendiente debería servir para pagar un entierro digno y cristiano al pobre náufrago, que podría así descansar -seco y tranquilo- en el cementerio de un pueblo costero, en buena compañía, con los responsos rezados y sin haber resultado gravoso para nadie. Es ésa mejor situación, incluso para un cadáver, que la de descomponerse entre la arena y las olas y ser despedazado y devorado en la orilla por los agresivos cangrejos y las voraces gaviotas. Parece que vuelven los pendientes. Incluso, con un par.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pNumEjemplar=1622&amp;pIdSeccion=52&amp;pIdNoticia=515941"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 29 de Abril de 2007&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-5048766311980590416?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/5048766311980590416/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/05/hombres-con-pendientes.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/5048766311980590416'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/5048766311980590416'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/05/hombres-con-pendientes.html' title='Hombres con pendientes'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-372600732698344895</id><published>2007-04-19T00:01:00.000+01:00</published><updated>2007-05-15T23:48:58.466+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Palabras que vienen y van'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>«Pionero», «casting» y «catering»</title><content type='html'>Éstas son tres palabras de origen extranjero que pudiéramos llamar «nuevas ricas», pues han hecho gran fortuna en poco tiempo y no estoy seguro de que la hayan serenado, sino más bien me parece que la enseñan y exhiben en demasiadas ocasiones. La primera, «pionero», de probable origen francés, ya es también española, pues hace varios años que figura en el Diccionario de la Real Academia con el significado de «persona que inicia la exploración de nuevas tierras» o que da los primeros pasos en alguna actividad, señalando que también puede aplicarse a vegetales y a animales que colonizan una zona. Es muy probable que venga de la palabra francesa «pionier» que, a su vez, procede de «pion», que es nuestro peón, es decir, el que va a pié, que suele ser el que explora terrenos nuevos y toma posesión de ellos, o sea, el explorador, el adelantado. Tanto en francés como en inglés y en alemán, tiene además el significado de zapador o gastador, pero esta última acepción no ha pasado a nuestra lengua, ni tampoco a la italiana. En realidad, teníamos ya varios vocablos que hacían el mismo servicio, como precursor, adelantado, colonizador o explorador, pero ahora todo el mundo usa lo de «pionero». Se conoce que hace más moderno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo de «casting» se lee y se escucha en demasía, y parece anglicismo flagrante. Viene de «cast», que tiene en inglés muchos significados, y entre ellos el de distribuir o asignar los diversos papeles de una obra de teatro (o televisiva o cinematográfica) a los diferentes actores o, lo que es lo mismo, señalar y ajustar el reparto. Por extensión, se aplica también al proceso de búsqueda de las personas más adecuadas para representar los distintos papeles de dicha obra, lo que viene a ser muy parecido. Es en estos dos sentidos como habitualmente la he oído nombrar en España.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es palabra extranjera, pero se usa tanto entre nosotros -especialmente en el mundo del espectáculo- que no me extrañaría que pronto fuera adoptada. Es fácil de pronunciar y refleja una actividad en auge, habida cuenta del gran número de funciones de teatro, cine y televisión que se producen y representan en todo el mundo. Por otra parte, para designar en castellano ese proceso probablemente habría que recurrir a la perífrasis (hacer el reparto, asignar los papeles, distribuir los personajes, elegir los actores, etcétera), con lo que es muy posible que «casting» tenga futuro en nuestra lengua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último, «catering», con acento en la «a», o sea, esdrújula, significa suministro o servicio de comidas, pero quizá no tanto en el sentido personalizado de la fonda o el restaurante, sino preferentemente en el más impersonal de servir alimentos a numerosos comensales, como puede ocurrir en un gran avión de pasajeros, una boda, una empresa con muchos empleados o cualquier otro evento en el que haya que dar de comer a mucha gente. Podría equivaler a abastecimiento, suministro o servicio de comidas. En inglés tiene también, en ocasiones, un sentido más general de hostelería, que no lo he percibido en España, donde sólo lo he oído referido a comidas o alimentos. Estas dos últimas palabras, aunque no son españolas, se oyen y leen con notable frecuencia, por lo que no me extrañaría que pronto se españolizasen. Ambas perderían la «g» final y la última ganaría un acento en la «a». Probablemente disminuiría el uso de otras palabras castizas relacionadas con el asunto, como abastos, suministros, intendencia, pitanza, condumio, etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pNumEjemplar=1611&amp;pIdSeccion=52&amp;amp;pIdNoticia=512878"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 19 de Abril de 2007&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-372600732698344895?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/372600732698344895/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/pionero-casting-y-catering.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/372600732698344895'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/372600732698344895'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/pionero-casting-y-catering.html' title='«Pionero», «casting» y «catering»'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-1000557783772496320</id><published>2007-04-04T20:34:00.001+01:00</published><updated>2007-04-04T20:34:36.776+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Asturias y Oviedo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>La Chucha</title><content type='html'>-Señora, ¿es éste el puesto de La Chucha?&lt;br /&gt;La señora me mira con cierto disgusto entreverado de resignación.&lt;br /&gt;-Si hijo, aquí es.&lt;br /&gt;-Pues déme, por favor, dos bolas de anís de a perrona y un regaliz de a perrina.&lt;br /&gt;-Aquí tienes. Un real.&lt;br /&gt;-Tome el real. Adiós señora.&lt;br /&gt;Un año después, cuando ya iba a la escuela del Instituto, la de don Ulpiano y don Ramón, que ahora veo claramente que era la mejor escuela del mundo, volví por allí.&lt;br /&gt;-Me puede dar dos reales de restallones y un regaliz de cordón.&lt;br /&gt;-Si hijo, aquí tienes. Una peseta.&lt;br /&gt;El regaliz de cordón que es talmente como un cordón de zapatos negros, es sabroso y, bien masticado, hasta parece nutritivo. Además dura mucho. Sabe a una mezcla de azúcar, regaliz y gominola que da mucho gusto. Cuando alguien nos pedía un trozo del sabroso cordón, y lo hacía bruscamente y sin educación, le contestábamos de la misma manera:&lt;br /&gt;-Dame un poco.&lt;br /&gt;-Come moco.&lt;br /&gt;Por aquellos tiempos se iba extendiendo la extraña costumbre norteamericana de masticar mucho sin tragar nada.&lt;br /&gt;-¿Me puede dar un chicle de a peseta?&lt;br /&gt;-Si hijo. ¿De menta o de fresa?&lt;br /&gt;Algunos días cambiaba el objeto de consumo, me sentía más tradicional y me acercaba al barquillero.&lt;br /&gt;-¿Cuánto cuesta tirar a la rueda?&lt;br /&gt;-Un real por tirada. Cuatro a la peseta. Sólo para las galletas, los barquillos van aparte.&lt;br /&gt;-¿Puedo tirar dos veces y después me da dos reales de barquillos?&lt;br /&gt;-Bien, tira a ver las galletas que sacas. Por dos reales te doy tres barquillos.&lt;br /&gt;En el paseo del Bombé solía estar el pirulero, que era hombre de poca estatura, pelo blanco y gesto afable. El pirulero no se enfadaba porque se le llamase pirulero, y era muy atento y condescendiente.&lt;br /&gt;-¿A cómo son los pirulís?&lt;br /&gt;-Las piruletas a cincuenta céntimos y los grandes, los auténticos pirulís de La Habana, a peseta.&lt;br /&gt;-¿Qué quiere decir auténtico?&lt;br /&gt;Al pirulero se le vio un poco desconcertado.&lt;br /&gt;-Pues que es de verdad, el verdadero.&lt;br /&gt;-Bueno, pues déme uno de los de verdad. Cuando empecé el Bachiller, a los nueve años, mi abuelo me regaló un duro. Me llegué hasta La Chucha con aires de indiano.&lt;br /&gt;-¿A cómo son los banzones?&lt;br /&gt;-A perrona. Las chinas a dos rea les. Los cubanos a peseta y los mejicanos a dos.&lt;br /&gt;-Pues déme diez banzones, una china y un mejicano.&lt;br /&gt;Y me fui la mar de contento a jugar al “guá”, en su modalidad de “primeras”, “pie” y “matute”, que se me daba mejor que “a la raya”.&lt;br /&gt;Con el predesarrollo de los cincuenta llegaron las pipas a Oviedo. Antes sólo las había en los quioscos de Madrid. Lo mismo ocurrió, algo más tarde, con las palomitas de maíz. También por entonces empezaba a haber algo más de dinero.&lt;br /&gt;-¿Me da un paquete de pipas, unos conguitos y una bolsa de palomitas?&lt;br /&gt;-Si hijo, aquí tienes. Son siete cincuenta.&lt;br /&gt;“Tempus fugit”. En seguida hubo que tapar los pelos de las piernas. Con los pantalones largos llegaban los primeros humos.&lt;br /&gt;-¿Tiene Celtas?&lt;br /&gt;-¿Cortos o largos?&lt;br /&gt;-Cortos.&lt;br /&gt;Aquí tienes. Son cuatro cincuenta.&lt;br /&gt;Maripili, ¿a ti te dejan ya salir sola por las tardes?&lt;br /&gt;-Pues claro, me contesta con suficiencia teñida de desdén. Ya tengo quince años. ¿Y a tí?&lt;br /&gt;-Claro. Ya voy a Preu. Oye, ¿quieres venir esta tarde al cine conmigo?&lt;br /&gt;Echan una película en el Aramo que dicen que es muy buena.&lt;br /&gt;-Bueno. ¿Dónde quedamos?&lt;br /&gt;-En La Chucha a las cuatro, ¿te parece?&lt;br /&gt;Después de comer, mientras me fumo un Celtas, se me ocurre que a Maripili a lo mejor no le gusta el olor del tabaco negro.&lt;br /&gt;-¿Tiene Chester?&lt;br /&gt;-Si hijo. ¿Cuántos quieres?&lt;br /&gt;-Déme una cajetilla.&lt;br /&gt;-Toma. Son seis pesetas.&lt;br /&gt;-¿No costaba un duro?&lt;br /&gt;-Ha subido la semana pasada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-1000557783772496320?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/1000557783772496320/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/la-chucha.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/1000557783772496320'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/1000557783772496320'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/la-chucha.html' title='La Chucha'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-1691319298591804103</id><published>2007-04-04T20:33:00.001+01:00</published><updated>2007-04-04T20:33:46.867+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Asturias y Oviedo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Las fuentes del Campo</title><content type='html'>Me refiero a las del Campo de San Francisco, a las del anti&amp;shy;guo y frondoso parque de Oviedo, quizás antaño jardín de monasterio, que tiene varias en su verde recinto, todas hermosas, cantarinas y refrescantes.&lt;br /&gt;Las fuentes, todas las fuentes del mundo, tienen un poco de vida. O quizá un mucho. Tal vez porque el agua no se está quieta, y fluye y mana y corre sin cesar; tal vez porque canta, y su canción nos acom&amp;shy;paña; tal vez porque el agua es vida, manantial de vida, y origen y condición de toda la vida que nos rodea. O acaso porque nace de las entrañas de la tierra en inter&amp;shy;minable y continuado parto, que también es comienzo de vida. El caso es que no suelen parecer las fuentes naturaleza muer&amp;shy;ta, sino más bien animada, viva, palpitante.&lt;br /&gt;Las fuentes del Campo que mejor recuerdo son tres: el Caracol, la Fuentona y las Ranas.&lt;br /&gt;El Caracol es la fuente para beber. El hontanar de agua refrescante. Tiene tres caños que salen de entre las piedras y manan sin cesar. A veces salpica, y el suelo se encharca, y no podemos acercarnos a apagar la sed sin poner en peligro los zapatos.&lt;br /&gt;La Fuentona ocupa el extremo oriental del paseo del Bombé. Es grandona y redonda, como una matrona. Antes tenía truchas y, cuando chicos, salíamos del Instituto a eso de la una y echábamos moscas a la superficie del agua para ver como las devoraban las truchas, que estaban gordas y rollizas, pro&amp;shy;bablemente a base de mosca fresca recién cazada.&lt;br /&gt;La de las Ranas es la más romántica. Está rodeada de amor. Del amor de las parejas que la frecuentan. Desde el balcón de mi casa, cuando vivía en Oviedo, se veía perfectamente la fuente de las Ranas y se distinguía con claridad la gruesa capa de amor que la circunda, especialmente al atardecer.&lt;br /&gt;Antes de marcharme le hice una foto, en invierno, claro, que es cuando no hay hojas, y la fuente y el amor se distinguen por entre las ramas oscuras y desnudas que casi llegaban al balcón de mi casa.&lt;br /&gt;La de las Ranas es también la fuente más cantarina y no sólo entretiene a las parejas, que le pagan en amor, sino a los niños, que pagan en inocencia y en sonrisa con algo de candor, y también a los viejos, que ya han olvidado el rosa y viven en el amarillo, y pagan con reflexión, experien&amp;shy;cia, y, a veces, consejo.&lt;br /&gt;La de las Ranas, como todas las fuentes del mundo, está muy viva y se la ve espe&amp;shy;ranzada en primavera, dicharachera en verano y nostálgica en otoño. En invierno se queda más quieta, sobre todo con la nieve, que la deja recogida y callada, un poco mustia.Desde el balcón de mi casa, en esos días de sol pálido de invierno, más que nada hacia el mediodía, se distinguía perfecta&amp;shy;mente la ilusionada alegría de la fuente cuando los niños se divertían a su vera.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-1691319298591804103?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/1691319298591804103/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/las-fuentes-del-campo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/1691319298591804103'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/1691319298591804103'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/las-fuentes-del-campo.html' title='Las fuentes del Campo'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-2679000183451249827</id><published>2007-04-04T20:32:00.000+01:00</published><updated>2007-04-04T20:33:07.262+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Asturias y Oviedo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>El campo en otoño</title><content type='html'>En Oviedo, el campo es el de San Francisco. Casi ningún ovetense lo llama «parque», sino que la mayoría le dicen «el campo».&lt;br /&gt;Este es nuestro campo, que ahora otoñea y se vuelve íntimo, recoleto y nostálgico. Y también desnudo, despejado y claro.&lt;br /&gt;Desaparecen muchas hojas, se caen algunas ramas, y empiezan a escasear las parejas de enamorados, consustanciales al campo en primavera y verano.&lt;br /&gt;El campo, sin hojas ni enamorados, es menos campo. Ahora lo cruzamos más deprisa, y durante el trayecto casi siempre le dedicamos un pensamiento al otoño. Al otoño sepia y ocre, y marrón claro y beige, y castaño y siena, y a veces pardo. Colores tenues, suaves, tolerantes. Colores sin odio ni agresividad. Colores mates, de recuerdo y de saudade.&lt;br /&gt;En otoño el campo es la suave melancolía de la ciudad. Es su ombligo nostálgico, su cordón umbilical que le une al pasado.&lt;br /&gt;A los tiempos de la niñez y de sus juegos inocentes, en el Angelín y en la Rosaleda. A los barquillos y los pirulís, a «Petra» y a «Perico», a la ardilla y a los «bambis». Al despertar de la juventud, a los escarceos enamoradizos de los Alamos y del Bombé. A los pensamientos reflexivos de los paseos solitarios de la madurez.&lt;br /&gt;Cuando el campo otoñea se torna más digno. Se vuelve hermoso en su noble declinar, grave en su inexorable decadencia.&lt;br /&gt;Como el pensamiento de los hombres, se hace más puro, se acendra. El otoño del hombre también lleva rigor a su razonar, dignidad a su aspecto y seriedad a su conducta.Las hojas ya no impiden que la claridad llegue hasta el fondo. Por ello, la luz de otoño alumbra, a veces, mejor que la del verano, pues tiene menos sombras. El otoño es tiempo de meditación y de reserva.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-2679000183451249827?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/2679000183451249827/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/el-campo-en-otoo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/2679000183451249827'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/2679000183451249827'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/el-campo-en-otoo.html' title='El campo en otoño'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-8147418246095342887</id><published>2007-04-04T20:31:00.000+01:00</published><updated>2007-04-04T20:32:27.227+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Asturias y Oviedo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>En el Instituto, cincuenta años después</title><content type='html'>Crucé el Bombé al anochecer, seguí por el paseo de los Curas en dirección a la Fuentona y subí un poco hacia la derecha. Como iba meditando en los partidos de fútbol de la Herradura, hoy imposibles, apenas me di cuenta de que tenía a la vista el Instituto.&lt;br /&gt;Estaba el portón abierto, el de Calvo Sotelo, que era por el que entrábamos los alumnos, y sentí ganas de pasar adentro a fisgar. Al cruzar el umbral, de repente, sentí los versos de Lorca:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche se puso íntima&lt;br /&gt;Como una pequeña plaza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis recuerdos y yo. Lo primero que me vino a la cabeza fue la imagen de don Ulpiano, el profesor de la Escuela Preparatoria. Don Ulpiano fue el mejor enseñante que conocí en la vida. Ni catedráticos de la Autónoma, ni profesores de UCLA, ni eméritos de Oxford. Don Ulpiano. Amor a los chicos, claridad de mente y sentido común. Y sobre ello, muchas ganas de que aprendiéramos. Para enseñarnos lo que era la presión atmosférica llevaba una vasija llena de mercurio y repetía, delante de nosotros, el experimento de Torricelli. Para las Ciencias Naturales nos mostraba minerales, pájaros disecados, ranas, lo que fuera. El verdadero maestro, decía Marañón, no enseña cosas, enseña modos. Don Ulpiano nos enseñó cosas y modos. Educación, comportamiento, conducta, ética, a más de desasnarnos.&lt;br /&gt;En los cursos de Bachiller ya teníamos varios profesores. En su mayoría excelentes. Anita Fratarcángeli, prodigio de energía y entusiasmo docente, que nos hacía aprender latín nolens volens. Mari Montero, de enseñanza suave, pero eficacísima y honda. Don José, su señor padre, que respetaba y quería a sus alumnos de Dibujo, que teníamos 10 años. Don Moisés López de Turiso, más conocido como don Turiso, vigoroso a pesar de la edad, de clases amenas y placenteras. Había otros: don Fernando, el de Matemáticas, a quien llamábamos “Vaporinos”, por su costumbre de mover los labios como si expulsase pequeños soplos de aire; don Virgilio Trabazo, de Ciencias Naturales; la señorita Balbín, magnífica docente de gramática española. Casi todos buenos, algunos excelentes.&lt;br /&gt;Hasta don Julio García, que daba Gimnasia y Política, era un gran educador, que conectaba con los niños sin problema alguno. Sus clases eran entretenidas y su vocación por el deporte manifiesta.&lt;br /&gt;En aquellos tiempos era frecuente que los maestros pegasen, pero en el Instituto eso era muy raro. A don Ulpiano sólo le vi en una ocasión dar una bofetada a un chico, y después, en el Bachiller, era excepcional que un profesor empleara el castigo físico. “Vaporinos” era aficionado a dar un tirón de orejas (a mi amigo Joaquín Orejas le decía: acérquese señor Orejas, que le voy a estirar las ídem), y don Turiso podía ocasionalmente emplear el puntero para dar un coscorrón, pero ahí quedaba todo. En cambio sí ví más de una paliza, brutal y en público, en el colegio de frailes en el que estudié más tarde, pese a que ya estábamos en el Bachiller Superior; o sea, que teníamos 15 años o más.&lt;br /&gt;El ambiente en el Instituto era liberal, y sólo cuando fui interno a un colegio de frailes me di cuenta de lo que había perdido. Los chicos también teníamos buen ambiente. No faltaban algunas peleas, pero el fútbol lo hacía olvidar todo. Jugábamos con cualquier cosa redonda y poníamos pasión y hasta algunas migajas de arte.&lt;br /&gt;Cuando entré en el patio vi que todo estaba cambiado. En el prao de nuestros amores futboleros habían construido un sólido edificio. En la antigua cancha de tenis, otro. En realidad todo era distinto.&lt;br /&gt;Me fijé entonces en la esquina de “la señorina”. Eso estaba igual. La misma esquina, aunque sin “señorina”. ¿Qué sería de ella? La “señorina”, a quien algunos llamaban “la paisanina”, llegaba todos los días unos minutos antes de que saliéramos al recreo. Llevaba una enorme cesta sobre la cabeza, en sorprendente equilibrio, y andaba con ella encima con toda soltura, lo que le permitía tener las dos manos libres. Llegaba a su esquina, que estaba debajo de un alero, por si llovía, y bajaba la cesta grande, cuadrada, hecha de anea o de espadaña, llena hasta los topes. Allí esperaba en silencio hasta que los chicos inundábamos el patio de gritos y carreras. Entonces se abría el comercio. Una manzana grande y sonrosada, dos reales. Una amarillenta, pequeña y con bicho, un real. Castañas e higos pasos, a perrona la unidad. Regaliz, a perrina.&lt;br /&gt;-Señorina, ¿me da dos reales de cacahuetes?&lt;br /&gt;-¡Eh, tú, que antes estaba yo!&lt;br /&gt;-Mentira, estaba yo primero.&lt;br /&gt;Entonces los chicos apenas decíamos tacos o palabrotas. Lo más algún empujón o algún: ¡chaval!, ¿yes bobu?&lt;br /&gt;La inflación también alcanzaba a la paisanina, que iba subiendo sus productos de año en año. En tercero de Bachiller, por una peseta ya sólo te daba cinco castañas o cinco higos, y fabricaba los cucuruchos de cacahuetes de a peseta con un cuarto de hoja de “La Nueva España”, en vez de con media, como antaño.&lt;br /&gt;La señorina era muy honrada y nunca se quedaba ni con una perrina de más. Al contrario, a veces a los clientes asiduos les daba un higo paso de propina. Para compensar, alguna que otra vez decía:&lt;br /&gt;-Hoy sólo doy cuatro a la peseta porque son muy grandes.&lt;br /&gt;Y era verdad, porque ya digo que era honrada.&lt;br /&gt;Seguí caminando hacia la puerta por la que entrábamos al edificio, bien custodiada en tiempos por los bedeles Jiménez y Lázaro. Ahora había alguien armado, que me dio el alto bruscamente.&lt;br /&gt;-¿Dónde va?&lt;br /&gt;De momento no supe qué responder. Un poco avergonzado dije:&lt;br /&gt;-Nada, nada, estaba dando un paseo. Ya me marcho.&lt;br /&gt;Volví hacia el portón de entrada y pasé por la esquina de “la paisanina”.&lt;br /&gt;-¿Podría darme una peseta de higos pasos?&lt;br /&gt;La señorina me contestó desde Lorca:&lt;br /&gt;-Si yo pudiera, mocito,&lt;br /&gt;ese trato se cerraba.&lt;br /&gt;Pero yo ya no soy yo&lt;br /&gt;ni mi casa es ya mi casa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-8147418246095342887?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/8147418246095342887/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/en-el-instituto-cincuenta-aos-despus.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/8147418246095342887'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/8147418246095342887'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/en-el-instituto-cincuenta-aos-despus.html' title='En el Instituto, cincuenta años después'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-1452963143942008911</id><published>2007-04-04T20:29:00.000+01:00</published><updated>2007-04-04T20:31:01.596+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Medicina'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>En torno al hastío en los hospitales</title><content type='html'>Me parece que era Heráclito quien decía que todo cambia. “Panta rei”, o sea, “todo fluye”, nada permanece. Nunca se baña uno dos veces en el mismo río, pues&lt;br /&gt;aunque el cauce permanezca, el agua es otra. Algo parecido, y en los últimos años de&lt;br /&gt;foma casi traumática, le ha ocurrido a la esencia de nuestra profesión, especialmente en&lt;br /&gt;los hospitales.&lt;br /&gt;He observado que muchas de las veces que empezamos una charla informal entre médicos, sea sobre el tema que sea, al poco tiempo ya estamos quejándonos de lo mal que nos encontramos en los hospitales. Unos se quejan del sueldo, otros de la falta de promoción y muchos de la falta de medios. Pero el denominador común es el hastío, la falta de ilusión. Ya sé que esto no es general, pero en mi experiencia está muy&lt;br /&gt;extendido. Yo mismo lo sentía y lo sufría con frecuencia cuando trabajaba en el Insalud.&lt;br /&gt;Un ilustre colega me decía hace poco que los sentimientos que abundan entre los&lt;br /&gt;trabajadores de los hospitales son los de indiferencia, apatía, hastío e impotencia. No sólo en los médicos. Por desgracia también los padecen otros titulados.&lt;br /&gt;Creo que la ilusión por el trabajo y por el porvenir era mayor hace años, lo que&lt;br /&gt;tiene su lógica por el gran desarrollo sanitario que hubo durante el franquismo. Ya sé que no es “políticamente correcto” mencionarlo ahora, pero es la verdad.&lt;br /&gt;Recuerdo que hace unos cuarenta o cuarenta y tres años, cuando empecé a&lt;br /&gt;ejercer la profesión, el panorama hospitalario español, salvo excepciones que no hacían&lt;br /&gt;sino confirmar la regla, era desolador. En el Hospital Provincial de Valladolid, que era&lt;br /&gt;también el Hospital Universitario, los enfermos se morían de frío en el invierno. El&lt;br /&gt;presupuesto era tan bajo que los cristales que se rompían tardaban muchas semanas en&lt;br /&gt;reponerse, y en las madrugadas gélidas, con una sola manta raída por cama, algunas&lt;br /&gt;enfermas se pasaban a la cama de la vecina para no congelarse. Lo habitual era llevarse&lt;br /&gt;mantas de casa...los que tenían casa y mantas. Los internos de guardia teníamos que&lt;br /&gt;llevar las sábanas.&lt;br /&gt;Todo el servicio de guardia de presencia física, para una ciudad como Valladolid, se reducía a dos estudiantes de Medicina. Había además un internista y un cirujano -jóvenes e inexpertos por lo general-, localizados. La palabra tenía otro significado entonces, al no haber móviles ni buscapersonas&lt;br /&gt;En la década de los sesenta todo ese panorama cambió radicalmente. Se&lt;br /&gt;construyeron más hospitales en esos diez años que en los doscientos anteriores y en todos los posteriores. Se decidió cambiar el nombre de Hospital -que tenía la connotación de lugar frío, pobre, sucio, desangelado, y paradójicamente inhóspito- por el de Residencia.&lt;br /&gt;La silueta de las Residencias Sanitarias recortándose sobre el horizonte de las principales ciudades españolas empezó a ser una imagen familiar para la mayoría de los ciudadanos.&lt;br /&gt;Al tiempo que mejoraba la anatomía de los hospitales lo hacía también la&lt;br /&gt;fisiología. En los años cincuenta, y ciñéndome a la especialidad a la que me dedico, la&lt;br /&gt;Neurocirugía, no había en toda la Universidad española ningún profesor de esa&lt;br /&gt;importante rama de la Cirugía. En realidad no había nadie, en las Facultades, que la&lt;br /&gt;cultivase con dedicación más o menos exclusiva.&lt;br /&gt;Creo que no sería vanidoso orgullo, sino legítima satisfacción, afirmar que toda&lt;br /&gt;una generación de médicos, la que ahora se acerca a la jubilación, contribuyó&lt;br /&gt;notablemente a ese cambio en la fisiología hospitalaria. Con trabajo, ambición, y a veces hasta con codicia, fuimos arañando conocimientos allí donde los hubiese. Recogimos migajas de saber (y especialmente de saber hacer) en cualquier lugar en que pudiéramos encontrarlas. En España también, pero sobre todo en el extranjero, hubimos de soportar penalidades, hambres, obligados insomnios y hasta desprecios y humillaciones para poder aprender las técnicas, los métodos diagnósticos y los tratamientos -algunos no tan nuevos- desconocidos en los viejos hospitales provinciales y en las antiguas facultades.&lt;br /&gt;Podría también añadir la trascendencia de esa generación en el éxito del sistema MIR, como iniciadores primero y después como profesores.&lt;br /&gt;Algunos tuvimos la fortuna de encontrar maestros (como fue para mí el Dr.&lt;br /&gt;Obrador en Neurocirugía) que nos inculcaron el entusiasmo por la ciencia y la docencia,&lt;br /&gt;lo que creo era aún una benéfica herencia de la inmarcesible Institución Libre de&lt;br /&gt;Enseñanza, quizá una de las instituciones a las que más debe el país.&lt;br /&gt;Ese entusiasmo estaba sustentado -como casi todos los entusiasmos- en estímulos y en ideales. Para algunos, los más pragmáticos, el estímulo podía ser el dinero. Se pensaba entonces que el médico que se esforzase, estudiase y se sacrificase, podría llegar a vivir mejor que el apático y perezoso. Había, o parecía haber, una cierta relación entre esfuerzo y recompensa, entre mérito y retribución. El dinero es un estímulo poderosopara gran número de personas, y muchos médicos no tienen por qué ser excepción.&lt;br /&gt;Pero este casi general estímulo ha perdido vigencia. Los salarios hospitalarios no&lt;br /&gt;son altos, y hay que complementarlos con guardias, que no son pagadas como horas&lt;br /&gt;extraordinarias, sino con el camelo de los módulos...Pero lo más grave no es eso. Lo&lt;br /&gt;verdaderamente injusto es que gana más o menos lo mismo el que estudia, trabaja y se&lt;br /&gt;preocupa que el que va a leer el periódico. Igual percibe el amable, atento y que dedica&lt;br /&gt;tiempo a los pacientes que el hosco y soberbio que se los quita de encima. En resumen,&lt;br /&gt;café con leche para todos, y después, lentejas. Cuando era residente ya se hablaba de la&lt;br /&gt;“Carrera profesional”. Voy a jubilarme y se sigue hablando de ella.&lt;br /&gt;Este problema económico no puede ahora solucionarse con la consulta privada,&lt;br /&gt;como ocurría antaño. Aparte de las trabas burocráticas y de los impuestos, no hay que&lt;br /&gt;olvidar que el seguro con el Insalud es tan obligatorio y monopolístico como cuando lo&lt;br /&gt;fundaron Franco, Girón y Lafuente Chaos (hecho que suelen olvidar los apologistas de la mal llamada “medicina pública”). En realidad, la medicina libre no tendría sentido si ya estamos todos pagando un seguro obligatorio, y bastante caro. Por ello es difícil que el joven tenga ahí una fuente de ingresos. El monopolio de la salud, o quizás mejor, de la enfermedad, parece ser el último de los monopolios que se resisten a dejar los&lt;br /&gt;dinosaurios. ¿Por qué no dejar libertad (palabra tan usada) y que cada uno se asegure con quien quiera? ¿Se vería bien una compañía estatal que nos obligara a asegurar el coche con ella? ¿No permite el Estado que sus funcionarios se aseguren con quien quieran?&lt;br /&gt;De todo lo que antecede se deduce el profundo y esencial cambio de la Medicina&lt;br /&gt;en España. Aquí y ahora, nuestra profesión ya no es liberal. El médico es un asalariado&lt;br /&gt;que tiene un horario. Es antes proletario que profesional liberal. Consecuencia lógica de&lt;br /&gt;esta “proletarización” es la aparición en los últimos años de un hecho nuevo en la&lt;br /&gt;milenaria Historia de la Medicina: las huelgas de médicos.&lt;br /&gt;Resulta curioso que ahora las auténticas profesiones liberales son la ejercidas por&lt;br /&gt;los cultivadores de numerosos oficios, como fontaneros, pintores, calefactores, etc. que&lt;br /&gt;cobran por acto realizado y fijan ellos sus tarifas, y no el médico de hospital, que es un&lt;br /&gt;asalariado al que le han quitado el estímulo que representa la posibilidad de ganar más&lt;br /&gt;dinero trabajando, estudiando y rindiendo más.&lt;br /&gt;En algunos países, como Francia y Canadá, existe una cierta relación entre trabajo desarrollado y sueldo cobrado. No todos los médicos ganan lo mismo, ni parecido, aún dentro de los sistemas estatales. Tengo para mí que los problemas de la sanidad española no se arreglarán hasta que algo de eso nos llegue. Como en tantas ocasiones, nuestra única esperanza es la Unión Europea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;********&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no sólo de pan vive el hombre. Están también los ideales, la vocación, el&lt;br /&gt;deseo de curar y de servir al prójimo. Existen otros estímulos nada pecuniarios, como la&lt;br /&gt;posibilidad de ir accediendo a puestos de mayor responsabilidad y categoría en los que&lt;br /&gt;uno pueda llevar a cabo tareas de dirección y organización. Este puede ser, en casos, un&lt;br /&gt;estímulo aún mayor, y quizá más noble, que el del dinero. Pero tampoco este camino&lt;br /&gt;aparece claro en la medicina hospitalaria actual. Existe tal caos en la normativa sobre las convocatorias y resoluciones de plazas como en la composición de los tribunales o&lt;br /&gt;comisiones que las han de juzgar. Cada comunidad (especialmente algunas) hace más o&lt;br /&gt;menos lo que le da la gana. Las plazas se convocan cómo y cuándo les place a los&lt;br /&gt;poderosos, y se suelen resolver por el mismo sistema. Esto nos hace añorar los tiempos&lt;br /&gt;en que dos veces por año, inexorablemente, se convocaban todas las vacantes del Insalud de toda España en el B.O.E. , y se resolvían de acuerdo a las normas publicadas.&lt;br /&gt;Respecto a la “carrera profesional”, dudo de que la vean nuestros nietos.&lt;br /&gt;Por otra parte, el profesional médico ha sido apartado, en general, de las tareas de organización y dirección. La política entró hace tiempo en los hospitales, y son los&lt;br /&gt;políticos los que en el fondo organizan y dirigen, y -a juzgar por las estadísticas- no&lt;br /&gt;parece que sea esa una profesión en la que primen los ideales, la generosidad o el deseo&lt;br /&gt;de servir al pueblo. Antes bien parece regirse por el deseo de perpetuarse en el poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;********&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero aún hay más. Pudiera darse el caso raro del médico a quien no le importasen apenas ni el dinero ni la promoción profesional, sino que su gran ilusión fuese la de formarse magníficamente, acudir a clínicas del extranjero, a congesos y reuniones, llegar a trabajar en la vanguardia de su especialidad, con los medios más sofisticados y el instrumental más avanzado, recreándose tan solo en la satisfacción de saber que sus pacientes son tratados de la mejor manera posible y que sus publicaciones están siempre en primera línea. Pues bien, tampoco este asceta de la Medicina conseguirá ilusionarse en nuestros hospitales. Es difícil conseguir un permiso, aún sin sueldo, para pasar algún tiempo en otro hospital. Recuerdo que para disfrutar de una beca de dos meses en el extranjero, tuve que unir las vacaciones y coger las de un año en Diciembre y las de otro en Enero, pues no “estaban previstos” otros permisos. Creo que esto está cambiando a mejor, según he oído. Tiempo era.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En resumen, dinero ajustado, promoción dudosa y medios escasos es lo que&lt;br /&gt;ofrecen los hospitales a quienes deciden consagrar su vida a ellos. Podríamos añadir&lt;br /&gt;algunas otras desventajas como politización de cargos directivos, interinidades durante&lt;br /&gt;años y años, guardias que no se consideran horas extras, presión asistencial a veces&lt;br /&gt;excesiva, formación continuada a cargo del trabajador, escasa y dudosa protección frente a denuncias e indemnizaciones, y algo que creo muy importante y que se ha perdido: las buenas maneras que caracterizaban antaño las relaciones entre colegas.&lt;br /&gt;Todo ello hace que el médico esté perdiendo la sensación de que el hospital en el&lt;br /&gt;que trabaja es su hospital. Para muchos es simplemente el hospital del Insalud, o del&lt;br /&gt;Sespa, o del Sesgas, Sacyl, etc.. Ahora somos recursos humanos, los pacientes son&lt;br /&gt;usuarios y el hospital es una empresa más o menos politizada a la que hay que&lt;br /&gt;rentabilizar.&lt;br /&gt;Mucha politización, mucha burocracia y poco entusiasmo. No es extraño queaparezca el hastío.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-1452963143942008911?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/1452963143942008911/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/en-torno-al-hasto-en-los-hospitales.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/1452963143942008911'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/1452963143942008911'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/en-torno-al-hasto-en-los-hospitales.html' title='En torno al hastío en los hospitales'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-7058948733700813355</id><published>2007-04-04T20:23:00.000+01:00</published><updated>2007-04-04T20:28:02.429+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Medicina'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Recuerdo del Prof. Pérez Casas</title><content type='html'>Se cumple el primer aniversario de la muerte del profesor Pérez Casas, catedrático de Anatomía Humana de la facultad de Medicina e hijo adoptivo de Oviedo. Fue don Antonio Pérez Casas uno de los pocos catedráticos que vivió casi exclusivamente dedicado a la Facultad, a la investigación y -por encima de todo- a la docencia de sus alumnos y discípulos amados. No hay la menor hipérbole en decir amados, pues creo que nunca hubo maestro que tanto sintiera que la enseñanza, para ser de verdad noble y completa, ha de ir unida al amor, a la amistad que nace y se desarrolla entre docente y discente, entre profesor y alumno, entre maestro y discípulo.&lt;br /&gt;Siempre he tenido para mí que no es lo mismo el profesor que el maestro y así lo he manifestado en alguna otra ocasión. El profesor expone y transmite los conocimientos concretos de una determinada disciplina. Ordena la lección y la dispone para que sea recogida y asimilada por el alumno. Emplea la palabra, el esquema y los métodos audiovisuales. El maestro es algo distinto, porque a los conocimientos, a la exposición, a la lección, añade cariño, vida y deseo de que el alumno aprenda y se forme. El maestro enseña cuando habla y cuando calla. Enseña con su mirada, con sus gestos, con su ánimo, y hasta con sus cambios de humor. Una alteración, apenas perceptible, en el tono de voz, un fulgor que aparece brevemente en sus ojos, una leve indicación de sus manos, enseñan más al discípulo atento y compenetrado con su maestro que lecciones, libros y tratados. Por eso decía Marañón que el maestro no enseña cosas, enseña modos, y yo me atrevería a decir que si el profesor enseña ciencia, el maestro enseña estilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Un extraordinario profesor&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Fue, Pérez Casas, expertísimo y extraordinario profesor. Sus lecciones eran modelo de orden, método y claridad. Eran lecciones organizadas, vertebradas, didácticas, en las que cada idea, cada nuevo conocimiento, se fundaba en el anterior y predisponía para el siguiente. No podía ser de otro modo, pues don Antonio conocía como nadie la anatomía humana y muy especialmente la del sistema nervioso. Un día, en una lluviosa y desapacible mañana del invierno asturiano, me dijo con un punto de vergüenza: «José María, podría decir en todo momento y sin ninguna preparación cualquier lección de Anatomía...» Bien lo sabía yo, que le había oído hasta tres veces la misma lección todos los días, sin el menor asomo de fatiga, ni en él ni en los alumnos, y sin ayudarse jamás de esquema conductor alguno, ni siquiera de un breve guión orientador.&lt;br /&gt;A la vuelta de 30 años de haber cursado las Anatomías con don Antonio, en la Facultad de Valladolid, por azares de la vida, volvimos a coincidir ambos en la Facultad de Oviedo, no hace más de 3 ó 4 años. Disponía yo entonces de algún tiempo libre durante las mañanas, y decidí volver a oír las clases de don Antonio. A los cuarenta y tantos años repetí la Anatomía dos y volví a deleitarme con sus clases, preñadas entre otras muchas virtudes de clase, calidad y cariño. Tal era su vocación profesoral que un día, creo que en uno de los muchos viajes que hicimos desde Oviedo para asistir a las sesiones de la Real Academia de Medicina de Valladolid, entre la nieve y la ventisca del puerto de Pajares, me dijo: «Si pudiera elegir el momento de mi muerte, pediría que fuese durante una clase». Quería, como buen soldado, morir con las botas puestas.&lt;br /&gt;Pero si inconmensurable fue su dimensión como profesor, infinita fue su proyección como maestro. Nadie que le haya conocido, siquiera someramente, puede dudar que después de su querida esposa doña Esperanza lo que más amaba don Antonio en este mundo eran sus alumnos, sus colaboradores, sus discípulos.&lt;br /&gt;Puede ser oportuno recordar ahora que a los pocos días y aún horas de comenzar el curso ya conocía a buen número de sus alumnos por su nombre y apellidos, que por Todos los Santos ya estaba enterado de los que estudiaban y de los que no, que para Santo Tomás ya sabía de qué pie cojeaba cada cual y que por San José tenía conocimiento acabado no sólo de cada alumno, sino hasta de las parejas que se hubieran ido formando durante el año. Para San Isidro todo el curso era ya para él nítido y transparente, sin enigma alguno, claro como el agua clara. Nunca olvidaré la última clase que dio a nuestro curso, el primero que tuvo como catedrático, en junio de 1963. Terminó el último tema y se adentró en el campo de la educación universitaria, y de la moral médica, dándonos unos consejos, que -de seguirlos- intachable sería la conducta de los que los oyesen. Al comenzar a despedirse del curso, le embargó la emoción, el sentimiento se adueñó de él, se le quebró la voz y brotaron abundantes las lágrimas. No pudo terminar aquella lección. Abandonó momentáneamente el aula y regresó, ya sosegado, a los pocos minutos. Un espontáneo y atronador aplauso le recibió. Terminó su despedida cuajada de reglas y normas éticas y salió acompañado por otro aplauso que me pareció interminable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Aptitud y vocación&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Don Antonio había nacido para la docencia, y tenía las condiciones precisas para esta noble actividad, entre las que sobresalían a mi juicio dos: la aptitud y la vocación.&lt;br /&gt;Respecto a la aptitud, es clara su trayectoria. En 1949 comienza su labor docente como profesor ayudante de clases prácticas, en la Facultad de Medicina de Valladolid. En 1960 obtiene la cátedra en esa ciudad, y después, en 1973, la de Oviedo, donde crea y consolida la Facultad de Medicina. Desempeña en estos años, especialmente en Oviedo, distintos cargos académicos siempre en relación con la docencia.&lt;br /&gt;Su acabadísimo conocimiento de la materia que impartía quedó patente no sólo en sus clases y conferencias, sino en sus publicaciones, básicamente libros y artículos. De los primeros, uno vio la luz en Alemania: Der Anatomische aufbau der Peripheren Neurovegetativen System, y 5 en España, siendo de destacar su “Morfología, estructura y función de los centros nerviosos”, obra erudita y monumental, una de las mejores, si no la mejor, de cuantas se han escrito sobre el asunto; libro que alcanzó 3 ediciones. Es también de destacar la “Anatomía funcional del aparato locomotor y de la inervación periférica”, reimpresa en 5 ocasiones.&lt;br /&gt;Publicó más de 120 trabajos, entre ellos 4 en Alemania, 5 en Inglaterra y EE UU, 8 en Francia, y alguno en Polonia y Checoslovaquia.&lt;br /&gt;Dirigió más de 115 tesis doctorales, y entre los doctorandos que recibieron su orientación y enseñanzas se encuentran importantes figuras de la medicina española.&lt;br /&gt;En cuanto a la vocación, decía Pedro Pons que el maestro vocacional no ama la soledad, sino la vida en medio de sus colaboradores. Nada cumple y cuadra mejor a don Antonio, que tanto gustaba de la compañía de discípulos, que eran también sus amigos. La vocación, dice el mismo autor, implica generosidad, y, llegados a este punto, ¿qué decir de su generosidad para con todos, pero muy especialmente para con sus alumnos? Sus casas de Valladolid y de Oviedo siempre estuvieron abiertas para cualquiera que fuese o hubiera sido alumno o colaborador suyo. Algunos hubo que vivieron en su casa durante todo un curso, de forma totalmente desinteresada y sin que mediara relación alguna de parentesco o de otro tipo. Inolvidables eran las paellas de los jueves, en las que el matrimonio Pérez Casas-Bengoechea nos ofrecía a alumnos, colaboradores y amigos no sólo el sabrosísimo y castizo plato, precedido de abundantes entremeses, sino lo que era más importante, su conversación, su compañía, su amistad, su consejo, su ayuda. No sabía uno qué admirar más, si la diligencia y actividad de doña Esperanza, que dejaba el microscopio a las dos y media y a las tres ya tenía dispuestos mesa y manteles, paella y entremeses, aperitivos y cafés para más de una docena, o la profunda generosidad del matrimonio, generosidad que latía tras aquellas entrañables comidas, sobremesas y tertulias, siempre breves por el agobio del trabajo pendiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bondad exquisita&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Será preciso recordar aquí la ayuda que don Antonio prestó siempre a los cientos de doctorandos que a él se acercaron en busca de consejo y orientación? Me consta, y así lo manifiesto, que en muchos casos la ayuda que prestó don Antonio fue aún más lejos, llegando a interpretar datos, buscar bibliografía, o incluso redactar pasajes difíciles.&lt;br /&gt;¿Será preciso mencionar la bondad y educación exquisitas que impregnaban todos sus actos, aún los más triviales?&lt;br /&gt;Quizás nada de esto sea necesario. Todos los que fuimos sus alumnos llevamos dentro, sin duda en un menor grado que él, esa corriente de amistad, respeto y cariño que fluye, que debe fluir, entre profesor y alumno, esa corriente que define y ennoblece la enseñanza, esa corriente que le hacía exclamar a Sócrates: «Yo no puedo enseñar a quien no es mi amigo».&lt;br /&gt;Ahora, por desgracia, ya no tenemos a don Antonio entre nosotros.&lt;br /&gt;Inspirándome en Machado, diría:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Ya se ha ido el maestro&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;con la luz de la mañana&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¿Murió? Sólo sabemos&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;que se nos fue por una senda clara&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;y hacia otra luz más pura&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;partió en silencio con la luz del alba.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, don Antonio, probablemente estés ya en el reino de la luz y de la sabiduría, que, si es que existe nadie, ha merecido disfrutarlo tanto como tú. Ahora, sin duda, ya lo sabes todo, ya has resuelto las dudas científicas y humanas que tanto te preocuparon. Ahora; es seguro que ya conoces la anatomía de las cualidades que derrochaste en vida. Por ello, si pudiéramos hablar sólo un minuto te preguntaría:&lt;br /&gt;Don Antonio, ¿en qué parte del cerebro está el sueño que revolotea sobre los párpados del niño?, ¿en qué centro nervioso se encuentra el cariño?, ¿en dónde la ternura, en dónde la amistad? ¿Qué vías siguen, don Antonio, los sentimientos nobles? ¿Qué fibras conducen la elegancia espiritual? ¿Cuál es el cordón nervioso que sirve de camino a la virtud? ¿En dónde está escondida la generosidad? ¿Por qué se siente, don Antonio, tanto amor a los discípulos?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-7058948733700813355?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/7058948733700813355/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/recuerdo-del-prof-prez-casas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/7058948733700813355'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/7058948733700813355'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/recuerdo-del-prof-prez-casas.html' title='Recuerdo del Prof. Pérez Casas'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-9089826139074830193</id><published>2007-04-04T20:22:00.001+01:00</published><updated>2007-04-04T20:22:35.742+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Medicina'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Las clases de don Ramón Velasco</title><content type='html'>Hace más o menos treinta años, los que vivíamos a orillas del Cantábrico y queríamos hacernos médicos, nos veíamos forzados a trasladarnos a Valladolid. No había aún Facultad de Medicina en Bilbao, ni en Santander, ni en Oviedo, por lo que asturianos, vascos y montañeses llegábamos, con la estrenada mocedad a cuestas, a la Valladolid de la época. Una Valladolid de curas y militares, de olor a Tafisa, de tranvías y de ferrocarril a Rioseco (¿por qué Medina siempre ha sido la del Campo, y nunca la de Rioseco?), de trigo en la Huerta del Rey, de merinas ramoneando en las eras de fuera el puente, de braseros que encendían mujeres en bata y zapatillas en las mañanitas de invierno, por los soportales de la Plaza Mayor, de Fuente Dorada, de Ferrari, y un poco por doquier.&lt;br /&gt;Al llegar a aquella Valladolid, de nostalgia y de añoranza, los estudiantes forasteros que empezábamos a frecuentar las aulas del Prado de la Magdalena aprendíamos en seguida algunos saberes. Nos enterábamos, por uno u otro conducto, que en «el socia» o en «el onsurbe» se tomaba un vino con tapa por una peseta; que en «los vizcaínos» se comía por veinte; que en Portugalete, o en el Val o en el Campillo, al amanecer, se podían ganar diez duros descargando camiones; que en «el Castilla», Eugenio despachaba un blanco superior...&lt;br /&gt;Y en la Facultad, en seguida te enterabas de que don Antonio Pérez Casas, el flamante catedrático de Anatomía, solía suspender en junio a1 80 por ciento de los alumnos; de que don Emilio Romo no le iba muy a la zaga y de que los pocos que lograban pasar a tercero se encontraban con la Patología General, y con su catedrático, don Ramón Velasco, autor del célebre «ladrillo», libro así llamado por su continente (pues era un voluminoso volumen) pero no por su contenido, que era leve, ligero y de fácil lectura y digestión.&lt;br /&gt;En aquella época, los estudiantes forasteros íbamos poco a clase. Acudían más asiduamente los de Valladolid, quizás por la presión familiar, de la que carecíamos los foráneos. De mí, sé decir que -siguiendo la mentada costumbre- asistía a pocas clases. Fui a las de Pérez Casas (a las que aún acudo con deleite) pues eran didácticas, rigurosas, entrañables, llenas de interés por el alumno, de claridad expositiva y de calor docente. Las de Beltrán de Heredia, serias, serenas, esquemáticas, que eran -y son- un modelo de cómo enseñar ”lo que hay que saber”, ni más ni menos, lo que de verdad es útil, práctico y eficaz. Las de Carlos Almaraz y las de Sisinio de Castro, ambas clínica pura; las de Olegario Ortiz, amenas y sentidas, y... las de don Ramón Velasco.&lt;br /&gt;¡Ah!, las clases de don Ramón. Entraba en el aula a las diez, y se ponía la bata blanca. La distinción y la elegancia las llevaba siempre puestas. Los alumnos, en aquellos tiempos, nos poníamos de pie cuando el profesor entraba. Don Ramón comenzaba y se hacía el silencio.&lt;br /&gt;Lo que don Ramón nos transmitía era más que una clase; era el saber médico hecho magisterio, la sagacidad clínica hecha docencia, la elocuencia hecha claridad y sencillez, la dicción hecha belleza, la lengua castellana hecha maravilla...&lt;br /&gt;Don Ramón, más que hablar declamaba discretamente, mientras nos ofrecía un puro destilado de lógica, de razón, y de arte de curar.&lt;br /&gt;Recordar a don Ramón es recordar su palabra, su facundia, su buen decir, su castellano acendrado, su peculiar acento...&lt;br /&gt;Hoy, querido don Ramón, estoy gozosamente seguro que en los brumosos valles de Vasconia, en las verdes vegas de Cantabria y en los bravíos acantilados de las Asturias, más de un médico cabal y entero, antaño estudiante en Valladolid, al saber que ya te has ido, no podrá dejar de recordar su mocedad y tus clases, y en sus oídos sonará de nuevo tu voz, tu dicción, tu verbo, que –gracias sean dadas a Dios- siguen en nuestra memoria.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-9089826139074830193?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/9089826139074830193/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/las-clases-de-don-ramn-velasco.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/9089826139074830193'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/9089826139074830193'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/las-clases-de-don-ramn-velasco.html' title='Las clases de don Ramón Velasco'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-6118553048822908451</id><published>2007-04-04T20:21:00.001+01:00</published><updated>2007-04-04T20:21:44.948+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Medicina'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Medicina para enfermos y sanidad para usuarios</title><content type='html'>Blanca era una chica de dieciocho años que estaba ingresada en el hospital por tuberculosis galopante. Quizá por eso era muy pálida, muy frágil, y tenía ojeras pronunciadas. También era muy blanca. Sólo los ojos y el pelo eran oscuros, muy oscuros. Casi negros.&lt;br /&gt;Blanca impresionaba porque parecía muy enferma. Yo estudiaba Medicina, tercero, y en las prácticas de Patología General tenía que hacerle la historia clínica y la exploración a Blanca. Otros estudiantes me habían precedido, y la chica estaba un poco harta de tanta historia, y lo dejaba traslucir en sus respuestas. Quizás por eso, la mayoría de nosotros, tras recoger los datos clínicos, en vez de cansarla con la exploración rutinaria, le dábamos palique juvenil y amistoso, y no descansábamos hasta verla sonreír.&lt;br /&gt;Algunos de mis compañeros charlaban largo con Blanca. Hizo amigos, y sobre todo con uno, con Álvaro, trabó amistad.&lt;br /&gt;El hospital, era paradójicamente inhóspito, y un día que nevó a modo y se suspendieron las clases, decidimos salir de tuna mañanera e ir a rondar a las chicas jóvenes enfermas que estaban ingresadas, para que se alegrasen un poco y se olvidasen del frío. Con este motivo, con la guitarra en la mano, volví a ver a Blanca, tan menuda, tan pálida, tan poca cosa y tan tuberculosa como siempre. Pero esta vez, en cambio sonreía de continuo, con las canciones que le dedicábamos. Alvaro, que era el cantor, le encandilaba con su voz y con su mirada, especialmente cuando cantaba lo de la “tuna compostelana”, que es muy sentimental y romántico.&lt;br /&gt;La cama de Blanca tenía sólo una sábana y una manta raída, y yo creo que por las noches pasaba frío.&lt;br /&gt;Recuerdo que terminó por curarse, y no supe de ella desde que abandonó el hospital, con mejor color y unas pocas más de carnes, tampoco demasiadas.&lt;br /&gt;Los que estudiamos en esos ambientes, allá por los años cincuenta y sesenta, queríamos una Medicina que empezase por el principio, es decir, por tener unos hospitales con calefacción y con mantas, con limpieza y con higiene, como primeros pasos. El cariño y el interés por el enfermo, la amistad y la alegría, tendrían que venir por añadidura, que de eso nunca había faltado en nuestra tierra.&lt;br /&gt;Pasaron los años. Ciertamente tenemos calefacción en los hospitales, y las mantas pocas veces escasean. No sobra, pero tampoco falta, limpieza e higiene. Todo el país, y también los hospitales, progresaron mucho desde entonces. Los diagnósticos son mucho más exactos, y los pronósticos rara vez dejan de cumplirse. Pero, ¿es suficiente el cariño y el interés que mostramos hacía el enfermo? ¿No sería mejorable el trato al paciente? ¿Es lo de hoy humana Medicina para enfermos, o más bien impersonal sanidad para usuarios, impuesta por un seguro único y politizado que -aunque se cambie de nombre- sigue siendo tan obligatorio y monopolista como antes?Es muy posible que hoy Blanca no tuviera frío en el cuerpo, pero en la sórdida soledad de su cama quizá algún otro tipo de escalofrío le estremeciese el alma&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-6118553048822908451?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/6118553048822908451/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/medicina-para-enfermos-y-sanidad-para.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/6118553048822908451'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/6118553048822908451'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/medicina-para-enfermos-y-sanidad-para.html' title='Medicina para enfermos y sanidad para usuarios'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-8657101490768728500</id><published>2007-04-04T20:20:00.001+01:00</published><updated>2007-04-04T20:20:45.700+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Medicina'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Estado crepuscular y autopistas</title><content type='html'>Ya supongo que algún neurólogo o psiquiatra posmoderno dirá que el término ya no se lleva. Incluso es posible que algunos médicos jóvenes no lo conozcan. Ciertamente se usa ya poco. Apenas se emplea. Está “demodé”. Sin embargo a mi me gusta, porque me parece una pizca poético. Es de los pocos nombres imaginativos de la Medicina: estado crepuscular. Me complace explicarles a los alumnos, ya médicos, tras el fárrago de microvoltios, potenciales de acción y descargas sincrónicas, el concepto de estado crepuscular. Siempre empiezo por la semántica. Crepúsculo, es decir la transición entre el día y la noche. En el crepúsculo, tanto en el de madrugada como en el atardecer, no está el día ni hecho ni deshecho. No es día claro, pero tampoco es noche cerrada. En ese estado -prosigo- la conciencia no tiene la luminosidad del día ni la oscuridad de la noche. El sujeto en estado crepuscular realiza actos, a veces complejos, y a las pocas horas o minutos no tiene la menor idea de haberlos realizado, pese a haberlos ejecutado -en ocasiones- con notable precisión, soltura y habilidad. . El estado crepuscular suele darse en pacientes epilépticos, aunque con escasísima incidencia, y también en otros síndromes cerebrales. No hace ni tres semanas asistí a un paciente del occidente de Asturias, que salió de su casa, en coche, hacia el pueblo próximo para comprar carne. Condujo correctamente su vehículo (el menos no tuvo percances), entró en la carnicería,&lt;br /&gt;cargó la mercancía, regresó por carretera a su domicilio, hizo un stop preceptivo (lo que fue visto por sus vecinos) y al llegar a su casa comenzó a dar vueltas alrededor del coche, incesantemente. Salió su esposa y le preguntó lo que hacía. Respondió:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Busco las llaves.&lt;br /&gt;-¿Qué llaves?".&lt;br /&gt;-Las de la casa.&lt;br /&gt;-Yo te abro. Entra.&lt;br /&gt;A los pocos minutos el paciente no recordaba absolutamente nada de lo ocurrido. Lo último que tenía en su memoria era su intención de comprar carne. Suponía que había cumplido su cometido pues había salido de casa con dos mil pesetas y cuando recuperó totalmente la con ciencia tenía bastantes  menos.&lt;br /&gt;Además, apareció en el coche un paquete con tal contenido. En la carnicería dicen que se comportó correctamente, "tal vez un poco distraído"... “parecía algo así como “ido”, pero nadie habla observado nada anormal.&lt;br /&gt;Historias clínicas como ésta las hay a cientos. Veamos lo que dice el profesor Otto Bumke, de la Universidad de Munich:&lt;br /&gt; “Naturalmente, los estados crepusculares epilépticos originan con relativa frecuencia problemas de peritaje judicial. Biswanger refirió de un trabajador del monte que, sin motivo alguno, asesinó a un guardia forestal. Encontrándose después bañado en sangre en la cama, sólo recordaba haberse encontrado con este último... Un epiléptico clavó repetidas veces, con intervalos muy separados, en una misma noche, una horquilla en la vaca que se le había confiado; no recordaba su acción vengativa, y se indignó malamente cuando se le recriminó su conducta. Comprobado este hecho, se averiguó que también había pinchado por todas partes, su colchón”.&lt;br /&gt;Por otra parte, y para complicar aún más las cosas, la epilepsia admite numerosos grados y aún "predisposiciones", “tendencias” y “equivalentes”. Un cerebro “predispuesto” y sometido a determinadas condiciones excitantes, puede tener manifestaciones epilépticas aún cuando el sujeto hubiera sido perfectamente normal hasta que se sometió a esas condiciones. Excitantes, en este sentido, son por ejemplo el, alcohol, la fiebre y la alcalosis.&lt;br /&gt;Es casi del dominio público que algunos niños (el cerebro de los niños es más excitable que el de los adultos) sufren convulsiones epilépticas cuando tienen fiebre, lo que no quiere decir, en absoluto, que sean epilépticos ni que vayan a serio.&lt;br /&gt;Se puede decir que un cerebro “predispuesto”, pero normal hasta ese momento, si se ve sometido a la influencia de unas décimas de fiebre producidas por cualquier afección banal, o al influjo del alcohol, tan común en fiestas y celebraciones, puede entrar en estado crepuscular. Sé que no es habitual, ni siquiera frecuente, pero puede ocurrir. También puede suceder, como queda dicho, en otras afecciones cerebrales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta aquí, el estado crepuscular; pero, ¿qué pasa con las autopistas?, se preguntarán ustedes. Con las autopistas no pasa nada mientras un canalla, un loco o un sujeto en estado crepuscular no circule por la dirección contraria al sentido normal y permitido.&lt;br /&gt;Todas estas reflexiones me vinieron a las-mientes cuando leía que un señor, cuyo nombre no recuerdo, cometió tal imprudencia, de la que se derivó un muerto, y afirmaba después no recordar nada de lo sucedido. Ignoro los detalles. Sólo creo haber leído que era ovetense. Y lo que recuerdo perfectamente es que asocié el caso con el paciente ya referido y con mis modestísimos conocimientos sobre el estado crepuscular.&lt;br /&gt;Es posible que esté equivocado y que hayan mediado apuestas, dinero y turbias intenciones. No lo sé. Pero también es posible que se tratase de un simple estado como el ya descrito, en el que la conciencia no tiene la oscuridad de la noche, por lo que el sujeto es capaz de hacer actos incluso complejos, pero tampoco tiene la claridad del día, con lo que el paciente no se da cuenta de lo que hace, ni es por tanto responsable de ello. Digamos que no tiene conciencia de su propia conciencia.&lt;br /&gt;Como ya indiqué, la noticia la leí superficialmente, pero a medida que avanzaba en su lectura iba asociando el triste episodio con los estados crepusculares, la excitabilidad neuronal y otras menudencias por el estilo.&lt;br /&gt;Me sorprendió entonces leer que el ovetense en cuestión estaba siendo prematuramente juzgado por ciertas personas que habían mostrado animadversión y quizás hasta agresividad hacia él, y me volví a acordar de los estados crepusculares. Recordé también, con melancolía, los ríos de tinta que no hace mucho corrieron para tratar de dilucidar si una bala disparada por la policía y que alcanzó a una joven delincuente que portaba armas y que verosímilmente estaba dispuesta a volver a utilizarlas, había entrado por la nuca, o a unos centímetros de la nuca, o a unos palmos de la nuca. Me sorprendió prendió entonces el repentino interés por la anatomía de la región posterior del cuello que mostraron bastantes personas y no pocos periódicos, interesados en culpar a la policía por haber disparado en lugar- más o menos próximo a lo que en román paladino se viene llamando cogote, colodrillo o pestorejo, para no entrar en más sutiles diferencias.&lt;br /&gt;Espero y deseo que los que tuvieron tanto interés en la anatomía, con el fin de intentar exculpar a una bandida (perteneciente a banda armada), tengan el mismo interés en la fisiología para tratar de exculpar (si procede) a un hombre de la calle, y estudien tan a fondo el estado crepuscular como en su día estudiaron la región de la nuca y sus aledaños.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-8657101490768728500?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/8657101490768728500/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/estado-crepuscular-y-autopistas.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/8657101490768728500'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/8657101490768728500'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/estado-crepuscular-y-autopistas.html' title='Estado crepuscular y autopistas'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-3239897211944065661</id><published>2007-04-04T20:19:00.001+01:00</published><updated>2007-04-04T20:19:55.921+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Medicina'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Curiosidades y precisiones sobre el carbunco y el ántrax</title><content type='html'>Ahora que tan de moda está esta enfermedad (o mejor dicho, estas dos enfermedades), quizá haya lectores interesados en conocer algunas peculiaridades y características de este mal que parece amedrentar a la población de los Estados Unidos.&lt;br /&gt;Como casi siempre en Medicina, el conocimiento empírico precede al científico. Por eso, hace ya más de dos mil años, antiguos médicos del Imperio romano observaron que una grave enfermedad, que frecuentemente padecían los animales herbívoros, podía ocasionalmente transmitirse al hombre y que dicho mal solía cursar con la aparición de una pequeña (a veces no tan pequeña) escara o costra negra, que salía en una zona de la piel habitualmente desprovista de vestido (cara, cuello, manos) y que -en casos- conducía a la muerte en pocos días (alrededor de una o dos semanas).&lt;br /&gt;Muchos años después, ya con el desarrollo de la Cirugía en los siglos XVIII y XIX, se supo que una costra negruzca similar también puede aparecer en pacientes que nada tienen que ver con los herbívoros y en zonas de la piel que –por la causa que sea- padecen infección aguda del tejido celular subcutáneo (fundamentalmente, la grasa que tenemos debajo de la piel), muchas veces a causa de la confluencia de varios forúnculos (diviesos) próximos, con frecuencia en la espalda o la nuca y casi siempre en pacientes diabéticos o debilitados.&lt;br /&gt;Hace poco más de cien años, con el desarrollo del microscopio y de la Microbiología, se supo que la placa negra que padecen y transmiten los herbívoros está producida por un bacilo en forma de caña de bambú, que se denominó “Bacillus antracis”. A la enfermedad, por el parecido de la escara negra con el carbón, se la conocía con el nombre de “carbunco” o “carbunclo” (que viene a ser carbón pequeño, carboncillo) y también como “pústula maligna” y “grano malo”. Cuando la padecen los animales se la llama “bacera”, “mal negro” y “mal de bazo” por producir una fuerte inflamación de esta víscera abdominal.&lt;br /&gt;También se supo que la otra placa negra, la que se forma por la confluencia de varios forúnculos, se debía casi siempre a otro microbio distinto, el estafilococo dorado, y a esta enfermedad se la llamó ántrax (del griego ántrax = carbón, vocablo que daba asimismo origen al apellido del microbio del carbunco -”Bacillus antracis”- y también al de la variedad de carbón llamada antracita, de donde resulta que palabras con significado tan dispar como ántrax y antracita tengan próximo parentesco etimológico).&lt;br /&gt;Por consiguiente, en España, en puridad, llamamos “carbunco” a la enfermedad infecto-contagiosa que también padecen los herbívoros, que está causada por el “ Bacillus antracis” y que -en especiales condiciones- podría tal vez producir epidemias.&lt;br /&gt;Por otra parte, llamamos ántrax a una placa negra cutánea producida por el estafilococo dorado en zonas de forúnculos y que no causa epidemias.&lt;br /&gt;Los síntomas cutáneos se parecen (placa negra), pero los gérmenes causales, la evolución y el comportamiento clínico son distintos. Para denominar a la placa negra de uno de estos males se echó mano del castellano castizo y se la llamó carbunco (carboncillo), en tanto que para la del otro se recurrió al griego y se la llamó ántrax.&lt;br /&gt;Nuestro ántrax es un proceso local y localizado, que suele aparecer en la nuca, la espalda o la nalga y que en algunos lugares se llama “avispero”, pues con frecuencia existen alrededor de la placa negra varias úlceras pequeñas, secundarias a forúnculos que supuran como cráteres diminutos, lo que se ha comparado a un nido de avispas.&lt;br /&gt;En la literatura médica inglesa distinguen menos que nosotros, y con frecuencia mezclan los conceptos, y llaman “anthrax” también a la enfermedad infecto-contagiosa que nosotros llamamos carbunco (“charbon” en Francia, “anthrax” en Inglaterra y “milzbrand” en Alemania).&lt;br /&gt;En España también hay autores que utilizan los términos como sinónimos, y así se ha creado una cierta confusión. De lo que no hay duda es de que la enfermedad que está tristemente de moda es la causada por el “Bacillus antracis”, que es la infecto-contagiosa y que nos pueden transmitir los herbívoros (antropozoonosis). Hoy día, y debido a la influencia yanqui, estamos perdiendo la sana distinción entre ambos procesos, y no son pocos los que en España llaman ántrax al carbunco.&lt;br /&gt;Quizá debido al posible contagio humano del carbunco a partir de los herbívoros, ya desde la antigüedad se relacionó este mal con las ovejas y con las pieles y lanas de los animales muertos. Esta relación se plasmó en el lenguaje, de ahí los nombres de “enfermedad de los cardadores de lana” y “enfermedad de los traperos” con que se la conoce en Castilla y Extremadura.&lt;br /&gt;En nuestra lengua bable el mal tiene varios nombres como “cabrúncano”, “fronchu”, “negazu” y “malucu”, si bien los dos últimos se aplican indistintamente a los forúnculos y a otras infecciones localizadas de la piel.&lt;br /&gt;El carbunco existe en casi todo el planeta, aunque predomina en países de sanidad poco desarrollada e higiene precaria y también en los muy ganaderos. En casi todos ha disminuido en los últimos años. Hace varias décadas, en Rusia perecieron en un año setenta y dos mil cabezas de ganado, entre caballos, vacas y ovejas; y en Francia los ganaderos sabían de ciertas áreas infectadas que llamaban “champs maudits” (campos malditos) por la frecuencia del contagio y muerte de sus ovejas tras pastar en esos lugares. En países ganaderos y curtidores de pieles, como Rusia, Hungría, Turquía, Persia e India, no era raro el carbunco, por lo que los médicos conocedores de este hecho miraban con desconfianza las pieles procedentes de esos países, que ocasionalmente transmitieron el mal, ya que la espora del “Bacillus antracis” es capaz de resistir meses, incluso en condiciones muy adversas.&lt;br /&gt;En España la enfermedad fue relativamente frecuente en La Mancha y en Extremadura, donde afectaba a profesionales que tenían relación con los herbívoros, como pastores, matarifes, agricultores y ganaderos, cardadores, peleteros, tejedores, traperos, curtidores, veterinarios, fabricantes de cepillos y brochas e, incluso, zapateros, que manipulan cueros y pieles de animales.&lt;br /&gt;En Asturias también hubo en la antigüedad casos de carbunco, mal que se creía causado por el depósito de larvas de mosca en las heridas, según indica Junceda Avello. Hoy día es afección muy rara y cura por lo general con el tratamiento adecuado.&lt;br /&gt;Otra curiosidad del carbunco es que su germen productor, el “Bacillus antracis”, fue el primero estudiado bacteriológicamente en relación a las enfermedades infecciosas, y ya en 1849 Pollender observó la presencia del bacilo en la sangre de los sujetos fallecidos por la pústula maligna. Después, Dovaine, en 1850, independientemente del anterior, también lo descubrió en los animales muertos por mal negro, pero nadie hizo el menor caso cuando aseguró que los filamentos microscópicos en forma de caña de bambú eran los causantes del mal. Llamó “bacteridia” al germen que más tarde rebautizarían como “Bacillus antracis”. Este germen tiene esporas muy resistentes, que pueden penetrar por las pequeñas heridas o rasguños de la piel, donde desarrollan el bacilo y la enfermedad. Estas pequeñas heridas pueden producirse durante el afeitado, y si las brochas están fabricadas con el pelo de animal que contiene esporas, la transmisión es muy probable. De ahí que la desinfección de las brochas de afeitar sea obligatoria en muchos países.&lt;br /&gt;Las picaduras de mosquitos contaminados, y particularmente las de la llamada “mosca de los establos” (que es grande y dotada de una poderosa trompa capaz de perforar la piel humana) puede ser otra vía de contagio de la “forma cutánea” de la enfermedad, con mucho la más frecuente y la menos grave.&lt;br /&gt;La inhalación de aire fuertemente contaminado con esporas puede ocasionar la “forma pulmonar”, mucho más grave y afortunadamente rara, y la ingestión de carnes carbuncosas y no muy cocidas puede -según algunos- dar origen a la “forma intestinal”, igualmente grave y rara.&lt;br /&gt;En el hombre, el carbunco tiene una especial y afortunada querencia por la piel, en tanto que en los animales la tiene por el bazo (bacera), lo que confiere gravedad. Por ello, antes de los antibióticos, el carbunco humano curaba con frecuencia, en tanto que la bacera o mal negro de los herbívoros era casi siempre mortal.&lt;br /&gt;También el tratamiento tiene sus curiosidades y la confusión de nombres acarreó ciertos equívocos en la terapéutica. El ántrax, nuestro ántrax, es decir, el producido por el estafilococo dorado, el que origina una necrosis de la piel localizada y no epidémica, se trataba antes de la era antibiótica con procedimientos quirúrgicos, como era la extirpación de la escara negra y la cauterización de la zona con hierro o aceite. Este tratamiento parece que resultaba eficaz en no pocos casos, por lo que algunos pensaron en aplicarlo a la pústula maligna, es decir, a la escara del carbunco. Como quiera que esta última es una enfermedad infecciosa generalizada, con bacilos en la sangre y en gran parte del organismo, el tratamiento no era aquí eficaz, por lo que los médicos no lo recomendaron y los cirujanos se abstenían de practicarlo.&lt;br /&gt;Pero muchas gentes del pueblo llano, fuera por conocimiento de casos de ántrax genuino curados con la operación, fuera por mera intuición o por el deseo de hacer algo, exigían del cirujano la actuación rápida y la extirpación y cauterización de la pústula en los casos del carbunco, lo que producía situaciones muy incómodas, pues si la negativa a operar era seguida de la muerte del enfermo o de graves secuelas (estas últimas muy frecuentes), la indignación del paciente y familiares era segura.&lt;br /&gt;En Asturias el tratamiento era la cauterización de la pústula, aunque no faltaban métodos menos agresivos, como dice Rico-Avello: “En ántrax y forunculosis rebeldes hácense cruces sobre una taza de agua con un anillo de metal, al tiempo que se pronuncian fórmulas y jaculatorias religiosas. Después dejan transcurrir tres días y se lavan las lesiones con el "agua cruceada".Todos estos problemas se solventaron con el descubrimiento de los antibióticos, que casi siempre logran la curación sin secuelas de ambas enfermedades, carbunco y ántrax.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-3239897211944065661?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/3239897211944065661/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/curiosidades-y-precisiones-sobre-el.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/3239897211944065661'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/3239897211944065661'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/curiosidades-y-precisiones-sobre-el.html' title='Curiosidades y precisiones sobre el carbunco y el ántrax'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-82905738921895638</id><published>2007-04-04T20:18:00.001+01:00</published><updated>2007-04-04T20:18:45.579+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Medicina'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Terapia génica</title><content type='html'>He leído, en el suplemento «Siglo XXI» del domingo 11 de noviembre de este periódico, la noticia que afirma que en la Universidad de Navarra se están llevando a cabo los primeros ensayos clínicos de terapia génica, de diseño íntegramente español, dirigidos por mi admirado y querido amigo Jesús Prieto. Esto, dicho así, es totalmente inexacto, y sólo por respeto a los lectores y a su derecho a conocer la verdad, y por idéntico respeto hacia el grupo de investigadores al que pertenezco, me he decidido a escribir estas líneas.&lt;br /&gt;Vaya por delante toda mi consideración hacia Chus Prieto, compañero de juegos infantiles, de carrera y de curso, y también mi amistad, que data de muchos años y se mantiene intacta, pese a lo esporádico de nuestras charlas. Jesús Prieto es un investigador de enorme talla y está haciendo unos trabajos pioneros y fundamentales en el campo de la terapia génica, tal como justamente destaca el reportaje aludido. Pero, con ser extraordinarios y dignos de admiración, no son los primeros realizados en España de diseño íntegramente nacional.&lt;br /&gt;Debo añadir que ya de joven me desagradaban las polémicas acerca de las prioridades en los descubrimientos científicos. No quisiera entrar ahora en ellas, pues creo que lo importante es investigar con espíritu generoso, prescindiendo de prelaciones. Por ello, entiendo que el leve malentendido a que puede dar lugar la noticia publicada no tiene apenas importancia, y no hubiera merecido el gasto en tinta ni la ligera molestia de tomar la pluma, si no fuera porque mi antiguo y entrañable amigo, el doctor Blázquez, neurocirujano adelantado en terapia génica, ha fallecido recientemente, cuando estaba en sus mejores años, y creo de justicia resaltar su entusiasmo y su trabajo en la terapia génica, en lo que fue precursor en Europa; y también porque Marta Izquierdo Rojo, alma y fundamento del ensayo y de la investigación básica genética de nuestro grupo, es mi querida y admirada hermana, que lleva más de veinticinco años dedicada en cuerpo y alma a estos menesteres.&lt;br /&gt;Lo cierto es que hace ya dieciocho años, Marta y yo empezamos a investigar en el terreno de la genética de los tumores cerebrales, publicando diversos trabajos sobre oncogenes, especialmente el Erb B1, y su presencia en los dichos tumores.&lt;br /&gt; Hace ya más de siete años, en 1994, un grupo de investigadores, formado por la profesora doña Marta Izquierdo Rojo, del Instituto de Biología Molecular de la Universidad Autónoma de Madrid; el doctor don Martín García Blázquez, jefe del servicio de Neurocirugía del Hospital La Paz de Madrid, y quien esto escribe, que a la sazón dirigía el servicio de Neurocirugía del Hospital Valdecilla de Santander, llevamos a cabo un ensayo clínico de terapia génica en tumores cerebrales en humanos, después de largos años de experiencias en animales que tuvieron notable éxito.&lt;br /&gt;Las técnicas y los métodos fueron sometidos a la consideración del Ministerio de Sanidad, que tras no pocas verificaciones concedió el preceptivo permiso para tratar a nueve pacientes afectos de cáncer cerebral (glioblastoma multiforme). Los resultados, desgraciadamente no curativos por el momento, aunque alentadores, fueron presentados, por quien esto escribe, en la Sociedad Española de Neurocirugía, la Sociedad Catalana de Neurocirugía y particularmente en la Real Academia Nacional de Medicina («Terapia génica de los tumores cerebrales malignos», Anales de la Real Academia Nacional de Medicina, 1995, 112:573-581) y publicados más tarde y con más detalle en la revista estadounidense especializada en estos temas («Human malignant brain tumor response to herpes simplex thimidin-kinase ganciclovir gener therapy» Gene Therapy, 1996, 3:491-495). Estos son, a mi entender, los foros adecuados.&lt;br /&gt;Los primeros hospitales de España, y creo que de Europa y aun del mundo (exceptuando uno de Estados Unidos), donde se llevaron a cabo, con todo rigor, estos procedimientos, fueron el Hospital Valdecilla de Santander y el de La Paz de Madrid. El soporte básico genético fue obra de Marta Izquierdo y de su grupo, y a ella corresponde el principal mérito de esta investigación precursora. Los tumores cerebrales fueron estudiados y tratados por M. García Blázquez y por mí mismo, en 1994 y 1995. Los resúmenes e informes preceptivos obran en poder del Ministerio de Sanidad desde hace más de cinco años.&lt;br /&gt;El Hospital de Navarra estuvo muy bien dotado desde sus comienzos, y hace una investigación muy estimable, pero no es el único, ni en este tema de la terapia génica, el primero. Otros, casi siempre con menos medios, también lo intentamos.&lt;br /&gt;— A éste respecto de la abundancia de medios, referiré una anécdota (ignoro lo que puede haber de cierto en ella) que circulaba de boca a oídos de los jóvenes investigadores hace muchos años: el doctor Villacián, psiquiatra de Valladolid, visitó la Universidad de Navarra. Le enseñaron sus magníficos laboratorios, sus bien equipadas clínicas, su abundancia de medios técnicos y económicos. Al terminar, verdaderamente admirado, preguntó el psiquiatra al «cicerone»:&lt;br /&gt;-¿Y esto lo han hecho ustedes con el voto de pobreza?&lt;br /&gt;-Verá, pues ha habido diversas donaciones...&lt;br /&gt;-Bueno, pues cuando hagan algo con el de castidad, avísenme, por favor...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-82905738921895638?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/82905738921895638/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/terapia-gnica.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/82905738921895638'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/82905738921895638'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/terapia-gnica.html' title='Terapia génica'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-5776615828076015066</id><published>2007-04-04T20:17:00.001+01:00</published><updated>2007-04-04T20:17:49.046+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Medicina'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Hongos y quirófanos</title><content type='html'>Paco Alvarez es, a mi entender uno de los mejores cirujanos cardiacos del país. Asturiano de pro, y hombre sensato y de pocas palabras, fue el principal operador del primer trasplante cardiaco que se realizó en España, hace más o menos cuarenta años. Por aquellas fechas -en realidad unos años antes- trabajaba en el Infantil de La Paz, uno de los mejores centros de Europa en su estilo, por cuyos quirófanos vaga aún la sombra de Julio Monereo, el inolvidable cirujano prematuramente fallecido que organizó el Departamento de Cirugía del Hospital Infantil y lo elevó, con Paco Alvarez, Martín Blázquez, Utrilla, Domínguez, Lassaletta, Tovar, y muchos otros, a la primera línea de la cirugía infantil europea y mundial&lt;br /&gt;Según leo, parece ser que por esos jóvenes y ya históricos quirófanos pululan mortíferos hongos que no respetan ni la severa sombra de Monereo, ni el buen hacer y entender de Paco Alvarez, ni siquiera el frágil cristal de la vida de un niño enfermo, que además tiene su corazoncito abierto, quizás por mejor dar y recibir.&lt;br /&gt;Nada de esto parece importarles a nuestras frívolas autoridades sanitarias. Las preocupan, eso sí y mucho, la prensa, los votos, la imagen, el “qué dirá el subsecretario”; la política, en resumen. El corazón de los niños parece importarles un comino. Lógico, pues son en su mayoría políticos; o cuando menos por política, no por experiencia, formación y prestigio, ocupan su cargo. Muchos de ellos son economistas o abogados, carentes de conocimientos sanitarios y horros de formación al respecto, que probablemente tendrían serias dificultades para explicar la contribución de Hipócrates a la medicina, o que ignoran los esquemas del código deontológico europeo. Naturalmente, hay excepciones que no hacen sino confirmar la regla.&lt;br /&gt;Curiosamente, son en gran parte extremistas, pues no pocos militaban en partidos de la extrema izquierda antes de acceder a los cargos sanitarios, y, curiosamente también, hay cierta frecuencia -estadísticamente significativa- de nefrólogos e intensivistas. Las razones, probablemente psicológicas, creo vislumbrarlas, pero no hacen al caso, por lo que las dejaremos para otra ocasión.&lt;br /&gt;La lectura de la noticia de los hongos de La Paz me trajo a las mientes una reunión en la que participé no hace mucho. La convocaba el director de un ilustre hospital, antiguo líder de la Liga Comunista Revolucionaria, y nos citaba a los jefes de servicio del departamento de cirugía.&lt;br /&gt;Yo sabía que un par de días antes habla muerto en el quirófano una mujer de cuarenta y pocos años, tras ser operada de una prótesis de cadera, hecho insólito en aquel hospital. Algo había oído acerca de ciertas dificultades con la sangre, que no había llegado a tiempo, debido a un problema crónico, que todos los cirujanos padecíamos, causado por la ambigua normativa que regulaba la relación entre hematólogos y anestesistas, ya que los primeros decidían el tipo de sangre que había que administrar, pero los que materialmente la trasfundan eran los anestesistas, lógicamente reacios a responsabilizarse, también ante la ley, de algo que no habían preparado por sí mismos. Esto creaba muchos retrasos, no poco malestar y hasta riñas y discusiones. Entendí, pues, que tan solemne reunión se proponía acabar con esa situación y dictar normas taxativas al respecto. Para mi sorpresa, de lo que se trataba era de aumentar “el rendimiento” de los quirófanos, buscando utilizar cualquiera que pudiera quedar unos minutos vacío para realizar cualquier tipo de operación, sin tener en cuenta que la intervención fuera séptica o no lo fuera, que el quirófano estuviera en perfectas condiciones o precisara revisión, que perteneciese a una u otra especialidad, etcétera y -por supuesto- sin valorar la opinión de los que, para bien o para mal, creemos haber mamado mucha cirugía en ubérrimas ubres.&lt;br /&gt;Con calma, traté de hacer ver que el mejor rendimiento de un quirófano es el buen éxito de las intervenciones que en él se realizan, antes que el número de las mismas, o la rapidez con que son ejecutadas. El mejor hospital no es el que más consultas o intervenciones practica, sino aquél del que los pacientes salen contentos y curados, el que no tiene reclamaciones, el que da confianza al ciudadano, el que tiene personal amable, comprensivo, tolerante y competente. Quizás por ese orden.&lt;br /&gt;Hice ver que cantidad y calidad están a veces reñidas. Que el “rendimiento” de un quirófano, como el de un avión de pasajeros, no es sólo cuestión de horas/dinero, sino de ausencia de accidentes. Traté de hacer ver que la medicina es una relación entre médico y enfermo, y que los intermediarios no pasan, por mucho que se empeñen, de ser eso, intermediarios, cuya única razón de ser es ayudar al enfermo, al médico y al ATS, que son las piezas esenciales del acto curativo.&lt;br /&gt;Traté de hacer ver que en un hospital los administrativos trabajan para facilitar la tarea de los ATS y de los médicos, y no para entorpecerla y abrumarla con burocracia. Repetí la frase de uno de mis maestros, Ted Kurze, profesor de Neurocirugía de la Universidad del Sur de California en Los Ángeles, quien al referirse a los gerentes de hospitales solía decir: “Su misión es trabajar para nosotros y no nosotros para ellos”.Al terminar mi pequeño discurso, la autoridad sanitaria me llamó demagogo, y -dolido- abandoné la reunión.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-5776615828076015066?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/5776615828076015066/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/hongos-y-quirfanos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/5776615828076015066'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/5776615828076015066'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/hongos-y-quirfanos.html' title='Hongos y quirófanos'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-4610191762458352570</id><published>2007-04-04T20:16:00.000+01:00</published><updated>2007-04-04T20:17:04.998+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Medicina'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Sanidad sobre arena</title><content type='html'>Con este título no quiero referirme, claro está, a la circunstancia casual de que nuestro ministro de Sanidad, a quien Dios guarde, y nuestro consejero de idéntico menester, que en la paz tenga, se encuentren descansando de sus fatigas en las doradas arenas de las playas llaniscas, descanso que sin duda tienen más que merecido, y que- yo les deseo cumplido, jocundo y sosegado, lo que a buen seguro será de gran provecho para ambos, especialmente para el señor consejero, recién desposado.&lt;br /&gt;Antes -bien quisiera referirme, con el título que antecede, al curioso estado de nuestra sanidad, asunto sobre el que vengo reflexionando hace más de veinte años, y que entiendo es comparable al de edificio construido sobre arena, o al de gigante con pies de barro, y para mí tengo que cuanto en ella se haga, si no se mudan las bases, se construyen los cimientos y se erigen bien los fustes, será como arar sobre la arena o sobre la mar salada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sanidad que disfrutamos se originó -en gran medida- en una conversación que mantuvieron en la inmediata posguerra el señor Girón de Velasco, entonces ministro de Trabajo, el doctor Lafuente Chaos -por muchos motivos próximo al poder- y Francisco Franco, que no necesita presentación.&lt;br /&gt;Los dos primeros le expusieron al general Franco la brillante idea de hacer un seguro de enfermedad para los trabajadores (entonces dirían productores), que fuera, naturalmente, obligatorio y único, es decir, un monopolio forzoso regido por el Estado, situación muy en boga en aquellas épocas.&lt;br /&gt;Pasaron los años, llegó la democracia y muchas cosas cambiaron en España. Lo autoritario, lo obligatorio, lo forzoso, empezó a no estar bien visto. Los monopolios comenzaron a caer. Vientos de libertad parecían soplar en muchas instituciones estatales o paraestatales. El Seguro Obligatorio de Enfermedad (S.O.E.) cambió de nombre, pues ya digo que lo de obligatorio estaba mal visto, pasando a llamarse Insalud, denominación no mucho más afortunada, al menos en su sentido etimológico, pero, pese al cambio de nombre, siguió siendo tan obligatorio y monopolístico como cuando lo fundaron Franco y Girón de Velasco.&lt;br /&gt;-Diga usted, ¿a usted le preguntaron si quería hacerse del seguro?&lt;br /&gt;-A mí, no: ¿Y a usted?&lt;br /&gt;-A mí, tampoco.&lt;br /&gt;-Y cuando le dijeron que había que asegurarse. "por narices, ¿le preguntaron con quién prefería hacer el seguro?&lt;br /&gt;-A mí, no: ¿Y a usted?&lt;br /&gt;-A mí, tampoco.&lt;br /&gt;-Y cuando se puso malo, ¿le dijeron qué médico quería que le atendiese?&lt;br /&gt;-Pues no, la verdad; no, no lo había pensando.&lt;br /&gt;-¿Y de hospital? ¿Le dijeron algo de escoger hospital?&lt;br /&gt;-No. De eso no me dijeron nada&lt;br /&gt;-Pero algo de eso oiría.&lt;br /&gt;-Bueno, algo se oye. Si dicen que socialismo es libertad, y mandan los socialistas, digo yo que tendrá que ir llegando.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-4610191762458352570?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/4610191762458352570/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/sanidad-sobre-arena.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/4610191762458352570'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/4610191762458352570'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/sanidad-sobre-arena.html' title='Sanidad sobre arena'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-874251590182706301</id><published>2007-04-04T20:15:00.001+01:00</published><updated>2007-04-04T20:15:47.173+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Medicina'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Pineal, melanina y melanotonina</title><content type='html'>Al hablar de la pineal es ya tópico referirse a la hipótesis de Descartes, que allí localizaba el alma, o más bien la unión del alma con el cuerpo. La pequeña glándula, del tamaño de un       guisante y de un cuarto de gramo de peso, disfruta, en cambio de muchos nombres, a saber: epífisis, que quiere decir "excrecencia superior", por estar en la parte alta del diencéfalo (cerebro medio), a modo de pequeña evaginación impar y media, y en oposición a la hipófisis, glándula también impar y media, pero que se encuentra en la parte más baja del dicho diencéfalo. Pineal, que le viene de su forma de piña, más o menos cónica, de cuya palabra procede otro de sus nombres, conarium, dado por los anatómicos clásicos. Este aspecto de pequeña excrecencia impar y media, troncocónica, comparable al pene de un niño, es el responsable del más imaginativo nombre de penis cerebri (pene del cerebro), también concedido y empleado por los anatómicos clásicos.&lt;br /&gt;Ya se ve que tenía razón el torero, y que "hay gente pa tó", pues donde unos ponen el alma otros ven un pene.&lt;br /&gt;Pues bien, la epífisis, pineal, conarium o penis cerebri no segrega melanina, como a veces se afirma, sino melanotonina, que es una sustancia que -entre otras funciones- aclara la piel, y no la oscurece, como también a veces se afirma.&lt;br /&gt;La melanina es, simplemente, un pigmento oscuro que está en la piel y que se dispersa por la acción de los rayos solares. A veces el pigmento está más concentrado alrededor del núcleo de las células de la piel, con lo que ésta es más blanca, y a veces se dispersa por toda la célula, con lo que se torna más oscura. Los negros tienen mucha melanina y dispersa, y los blancos poca y concentrada. Cuando un blanco expone su piel al sol su melanina se dispersa (para protegerle), y va tomando color moreno.&lt;br /&gt;La melanotonina puede considerarse una hormona, una secreción de la glándula pineal y también de otros órganos (v.g: el intestino delgado, que la segrega durante la noche, especialmente si hemos cenado poco). Esta hormona, probablemente hace que la melanina se concentre alrededor del núcleo celular, por lo que tiende a aclarar la piel. También parece ser que frena la maduración sexual, por eso cuando a los animales jóvenes se les destruye la pineal, o un niño desarrolla un tumor de esta glándula, aparece la pubertad precoz, porque ya no tienen el freno que la melanotonina ejerce sobre las glándulas sexuales&lt;br /&gt;La pineal es- muy probablemente- un órgano vestigial, un resto del tercer ojo que algunos reptiles y anfibios (como el camaleón y otros) tienen en la parte posterior de su cerebro, y que modifica el color de la piel según cambie la luz del ambiente. Es un asunto discutido, pero, personalmente, me parece la hipótesis más lógica&lt;br /&gt;Es posible que algo de esto pueda suceder también en otros animales, e incluso en el hombre, pues la pineal humana tiene conexiones con la retina, y puede por tanto recibir impulsos lumínicos.&lt;br /&gt;Probablemente la luz -a través de esas conexiones- inhibe la secreción de melanotonina, con lo que los rayos de sol pueden dispersar más fácilmente la melanina de las células cutáneas, y de este modo broncear la piel.&lt;br /&gt;También es probable que esta inhibición que la luz ejercería sobre la secreción de melanotonina (sustancia que frena la maduración sexual) sea la causa de que las gallinas pongan más huevos cuando tienen mucha luz, y también de que hombres y mujeres maduren sexualmente mucho antes en países luminosos y soleados que en los sombríos o brumosos.&lt;br /&gt;Sin duda hay otras funciones relacionadas con la pineal, como la de intervenir en los ciclos biológicos (aparición de la pubertad, ritmos circadianos como el de vigilia-sueño, envejecimiento, etc.) pero aún no están muy claros.&lt;br /&gt;Lo que sí parece claro es la fascinación que la glándula ha ejercido sobre todo el que se ha acercado a ella. El asiento del alma o el pene del cerebro, tiene -sin duda- el atractivo de lo enigmático.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-874251590182706301?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/874251590182706301/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/pineal-melanina-y-melanotonina.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/874251590182706301'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/874251590182706301'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/pineal-melanina-y-melanotonina.html' title='Pineal, melanina y melanotonina'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-3487858386210379278</id><published>2007-04-04T20:13:00.000+01:00</published><updated>2007-04-04T20:49:32.922+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Medicina'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Valdecilla cumple 70 años</title><content type='html'>El nuevo director gerente nos había con&amp;shy;vocado para una reunión. Parece que quiere conmemorar el setenta aniversario del Hospital. Cruzo el vestíbulo nuevo y me acuerdo, de repente, de la vieja entrada. De la verja for&amp;shy;jada, de las palmeras airosas y del pabellón de portería. Aparece, inesperada, la nostalgia. Siempre es igual. Un leve escalofrío y alguna poesía que acude a las mientes. Llega Antonio Machado:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Soy viejo porque tengo más de sesenta años&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Que es mucha edad para un español&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para un español quizá, pero no para un hospital. Valdecilla es aún joven y parece fuerte. Bien está que cele&amp;shy;bremos el setenta cumpleaños. Pocos hospitales pueden decir lo mismo. Un hospital no es un hombre, aunque esté dirigido por hombres, y en él vivan y se afanen y trabajen y se curen y se mueran hombres. Unos se curan y otros se mueren. Vuelve la nostalgia al recordar a al&amp;shy;gunos que ví curarse y a otros que ví morir. Esta vez el que acude es Lope:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Engaño es grande contemplar de suerte&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Toda la muerte como no venida&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Pues lo que ya pasó de nuestra vida&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Es no pequeña parte de la muerte&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esto, me repito, es para los hombres. Los hospi&amp;shy;tales son distintos. Asocio ideas y me acuerdo de un amigo ingenioso:&lt;br /&gt;-¿Cuántos años tienes?&lt;br /&gt;- No tengo ni idea&lt;br /&gt;- ¿Es posible que no lo sepas?&lt;br /&gt;- Sé los que no tengo, que son más de cincuenta. Esos ya los he gastado y, por tanto, no los tengo. Ignoro los que me quedan.&lt;br /&gt;Pero los hospitales son algo distinto. Setenta años significan para un hospital simplemente tener solera y experiencia. Y haber curado o aliviado a cientos de mi&amp;shy;les de cántabros; y de gentes de toda España y aún del extranjero. Y haber formado a cientos de especialistas y a miles de enfermeras que desparraman su bien hacer por todo el país.&lt;br /&gt;Valdecilla ha sido un hospital, quizá por cántabro, rebelde. En 1929 rompió con un estilo caduco de hacer Medicina. Rechazó el hospital-asilo y empezó en Espa&amp;shy;ña la asistencia integral, la docencia de postgrado, la es&amp;shy;cuela de enfermería, la calidad vigilada, la biblioteca hospitalaria, la investigación clínica... Cualquier hospi&amp;shy;tal español importante es hoy día como Valdecilla era en 1929. Fue precursora, iniciadora, adelantada, pione&amp;shy;ra... ¿podrá seguir siéndolo?&lt;br /&gt;Llego a la reunión. Habla el gerente. Despacioso, claro, amable. Algunos de la vieja guardia escuchan y después opinan. Maestre, Burgada, Martín, Trigueros, Oteiza, Lamelas, Sanz, Nieves Bea... Bien sé que no es&amp;shy;tán todos los que son, pero son todos los que están. Las ideas surgen imparables, nacidas del amor a la Institución. Otra vez el ligero escalo&amp;shy;frío, la leve emoción y la breve poesía.&lt;br /&gt;Esta vez llega, muy a pelo, José Hierro:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Estábamos, estaban&lt;br /&gt;Sumidos en el tiempo&lt;br /&gt;Desvélalos, nostalgia&lt;br /&gt;Primavera, despiértalos&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Haremos un ciclo de conferencias sobre humanismo médico, y una exposición histórica y actual, y unas jor&amp;shy;nadas de puertas abiertas, y una conmemoración del día de la fundación del Hospital, y un concierto conmemo&amp;shy;rativo de música coral cántabra, y habrá que tener un re&amp;shy;cuerdo para el Marqués, y...&lt;br /&gt;Me despido de los amigos y regreso hacia casa. Pra&amp;shy;dos verdes, cielo gris y mar azulado. Pero sobre todo prados verdes. Es hermosa Cantabria, y sus gentes aman su Hospital, el Hospital que atiende a sus hermanos y que cuidará de sus hijos. Pequeña emoción y suave es&amp;shy;calofrío. Acude Lorca, también de aniversario. No sé qué le inspiraría estos versos que parecen hechos para Cantabria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Verde que te quiero verde&lt;br /&gt;Verde viento, verdes ramas&lt;br /&gt;El barco sobre la mar&lt;br /&gt;Y el caballo en la montaña&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-3487858386210379278?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/3487858386210379278/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/valdecilla-cumple-70-aos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/3487858386210379278'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/3487858386210379278'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/valdecilla-cumple-70-aos.html' title='Valdecilla cumple 70 años'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-5705290983210533786</id><published>2007-04-04T20:12:00.001+01:00</published><updated>2007-04-04T20:12:33.343+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Medicina'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>De afasias y corrientes eléctricas</title><content type='html'>Dice Jimenez Lozano en su artículo “Tristuras de Otoño”(ABC, 23-XI,03), que el médico de Molière que diagnosticó afasia a una niña que no podía hablar, se limitaba a hacer descripcionismo, o sea, a decir eso mismo, el hecho de no poder hablar, pero con otra palabra. Se refiere después a las tautologías, es decir a la repetición de un mismo pensamiento expresado de otra manera.&lt;br /&gt;            Sin duda el gran escritor, lógicamente de acuerdo con su oficio y su linaje, aplica&lt;br /&gt;criterios etimológicos a la palabra “afasia” (“sin hablar”), con lo que nada hay que&lt;br /&gt;objetar a sus razonamientos. Sin embargo, los que desde hace tiempo nos dedicamos al&lt;br /&gt;estudio de las afasias y tenemos un oficio clínico, podemos pensar que el diagnóstico del médico francés era algo más que descripcionismo, y no creo que pueda considerarse una tautología. Esto me salió de ojo cuando leía y disfrutaba la ya mencionada tercera del ABC.&lt;br /&gt;            En el lenguaje médico y también en los diccionarios al uso, se llama afasia a la&lt;br /&gt;imposibilidad (o gran dificultad) para hablar, pero con la condición de que este&lt;br /&gt;transtorno reconozca un origen cerebral. No es pues afasia sinónimo de mudez o de mera imposibilidad de hablar. El afásico tiene conservados los órganos de la fonación, y - en la mayoría de los casos- también las vías motoras nerviosas que van desde el cerebro a los nervios. Igualmente conserva en perfecto estado dichos nervios periféricos que desde la base del cráneo llevan las órdenes verbales a las cuerdas vocales, al paladar blando, a la lengua y a los labios. Al afásico le falla la búsqueda y la organización de los vocablos adecuados. Puede incluso tener un lenguaje interior conservado, pero será incapaz de elegir la palabra que corresponde a cada idea. No es raro que un afásico, al enseñarle un bolígrafo y preguntarle cómo se llama, nos responda con una palabra que nada tiene que ver y que carece de sentido, por ejemplo “cicha”. Otras veces puede entreverse una lejana relación, y nos dirá vg. “bolfo” y -en casos- puede haber alguna remota relación de asociación, y dice:” escrijo” acordándose de que sirve para escribir. En algunos casos el paciente no encuentra ninguna palabra, aunque se nota que las busca y las quiere decir y en otros el enfermo habla en una jerga absolutamente incomprensible. Esto es obviamente distinto de una imposibilidad para hablar causada por una inflamación de las cuerdas vocales, por una faringitis, por una parálisis de la lengua, o simplemente por una traqueotomía.&lt;br /&gt;            Hay muchos tipos de afasias y aún más tipos de clasificaciones, por lo que en&lt;br /&gt;conjunto son un auténtico galimatías. Cada neurólogo de fama ha propuesto la suya&lt;br /&gt;propia, con lo que se ha llegado a un laberinto del que no se sale ni con el hilo de&lt;br /&gt;Ariadna, pues termina enredándose  también el hilo. Sin embargo, lo que sí es claro es&lt;br /&gt;que hay un lugar en el cerebro, en la zona fronto-temporal izquierda, que es donde se&lt;br /&gt;eligen los vocablos correspondientes a cada idea, y cuya lesión produce el tipo más&lt;br /&gt;común de afasia, la llamada afasia motora o motriz, en la que el paciente es incapaz de&lt;br /&gt;expresarse.&lt;br /&gt;            Hace ya tiempo que mantengo que las ideas no son sino corrientes eléctricas que&lt;br /&gt;circulan por nuestros circuitos cerebrales. La corriente eléctrica que constituye nuestra&lt;br /&gt;idea de “mesa” o de “Zidane” ha de encajar con otra corriente que es la orden que hace&lt;br /&gt;pronunciar dicha palabra a los órganos fonadores. No es difícil que encajen puesto que se aprendieron juntas, unidas. El acoplamiento de ambas descargas eléctricas es lo que&lt;br /&gt;probablemente se hace en el área fronto-temporal izquierda antes mencionada, la del&lt;br /&gt;lenguaje hablado, también llamada área de Broca porque este cirujano francés, ya en&lt;br /&gt;1861, observó que un conserje que en sus últimos años sólo podía pronunciar una única&lt;br /&gt;palabra (palabra-émbolo), tenía una grave lesión en esta área, como reveló la autopsia. El propio Broca, dos años más tarde, confirmó su deducción con un caso semejante.&lt;br /&gt;            En resumen, que si el médico de Molière diagnosticó afasia, no hizo un maltrabajo, pues ya llegó, cuando menos, a un diagnóstico topográfico, localizando la lesión en el cerebro; aunque resulta poco probable que dicho médico de Molière usase esta palabra “afasia” pues, según creo, fue introducida (al menos en el lenguaje médico) por Trousseau, quien vivió en la primera mitad del siglo XIX , en tanto que Moliere lo hizo en el XVII, casi dos siglos antes de que el vocablo fuese empleado por los médicos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-5705290983210533786?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/5705290983210533786/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/de-afasias-y-corrientes-elctricas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/5705290983210533786'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/5705290983210533786'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/de-afasias-y-corrientes-elctricas.html' title='De afasias y corrientes eléctricas'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-1097000176247948786</id><published>2007-04-04T20:10:00.000+01:00</published><updated>2007-04-04T20:11:36.433+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Medicina'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Laín</title><content type='html'>Hace ya más de cuarenta años, cuando terminaba una agotadora guardia de neurocirugía en el Hospital La Paz de Madrid, cayó en mis manos, casualmente, un periódico local. En él se anunciaba una conferencia de Laín Entralgo. Su título, era algo así como “El sentido de la amistad en Santo Tomás de Aquino”. No parecía, a priori, un tema demasiado interesante, ni que cuadrase con la alacridad propia de mi mocedad de veintidós años, ni que se adecuase al extenuado ánimo propio de la salida de la guardia.&lt;br /&gt;Sin embargo, sin saber bien por qué, tal vez influido por la subconsciente curiosidad de conocer la realidad humana de un nombre que tanto se oía en los ambientes médicos y culturales de Madrid y de España, decidí acudir a la aparentemente tan poco atractiva convocatoria, y escuché lo que Laín nos iba diciendo acerca de la amistad en Santo Tomás.&lt;br /&gt;A los 15 minutos ya estaba más que satisfecho de mi decisión. A los 30 estaba convencido que Laín era un hombre con el que yo tenía forzosamente que trabajar, para así poder conocer bien sus ideas y su estilo. A los 45 minutos empecé a entender por qué los discípulos de Cristo, después de oírle, abandonaban cuanto tenían y seguían al Maestro, sin otra recompensa que escuchar sus enseñanzas. Al término de la impecable y elegantísima lección, a través de un enjambre de abrigos de visón y de buen paño que rodeaban al maestro para felicitarle, me abrí paso, y con la más escandalosa inoportunidad juvenil le pregunté si podría trabajar a su lado.&lt;br /&gt;A pesar de lo impropio del momento, me contestó amablemente, indicándome día y hora para una entrevista. Tras ella, comencé a frecuentar su departamento, a asistir regularmente a sus clases y conferencias, y a elaborar bajo su dirección mí tesis doctoral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Magníficas clases&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo con inefable placer sus magníficas clases de Historia de la Medicina. Lecciones perfectamente construidas y vertebradas, en las que conceptos aparentemente abstrusos o complejos eran expuestos con frases precisas, singularmente iluminadoras, que hacían que se desvaneciese por sí sola la aparente dificultad inicial. Eran lecciones elegantes, fluidas, amenas, preñadas de saber y de buen hacer, y salpicadas de anécdotas finas y curiosas. Su dominio del lenguaje, del tema, de la voz, del gesto, de la figura, de la idea expresada, hacía que el auditorio “se le entregase” a los pocos minutos de escucharle embelesado.&lt;br /&gt;Por desgracia, también recuerdo que a algunas de estas clases del doctorado no asistíamos más que seis o siete alumnos, algunos de ellos extranjeros, pese a estar matriculados más de ciento, lo que indica el grado de preocupación que existía en aquellos años sesenta por el humanismo médico, aun siendo el de mejor calidad que se podía encontrar en Europa. Así nos luce el pelo.&lt;br /&gt;En los años siguientes, por diversos motivos que no son del caso, apenas pude disfrutar directamente de la tutela del maestro Laín; pero sí pude hacerlo indirectamente, a través de algunos de sus mejores discípulos y colaboradores, como Agustín Albarracín, Diego Gracia y losé Luis Peset, en el madrileño Instituto Arnaldo de Vilanova de Antropología e Historia de la Medicina. Allí vivíamos inmersos en un ambiente de historia humanística y de humanismo histórico, que nos envolvía e impregnaba casi sin darnos cuenta, y que penetraba en nuestras mentes con imparable suavidad, como por ósmosis. De allí, de Laín y de su grupo, nadie lo duda, salió otro modo de ver, hacer y entender la historia de la medicina. Pero también salió algo más, que es lo que yo quisiera hacer notar aquí; salió, creo firmemente, una nueva concepción del acto médico, del quehacer puramente clínico y quirúrgico: la convicción de que todo acto médico debe estar marcado por un estilo humano y humanístico, sin el que dicho acto médico no alcanza su plenitud. De Laín y de su grupo aprendimos algunos de los jóvenes médicos de entonces -entre otras cosas- que el acto médico no es sólo un quehacer técnico (un “técné yatriké”, diría don Pedro), sino un acto amistoso, amoroso, compasivo, humano, afectivo, o como quiera llamársele. El médico no debe ser sólo un perito en el arte o la ciencia de la medicina, sino un hombre bueno que además trata de curar. Pero por ese orden: primero, y antes que nada, un hombre bueno (lo que no es poco), y segundo, un hombre que, gracias a unos conocimientos y a una técnica, trata de curar.&lt;br /&gt;No hace mucho, la medicina oficial pública española trató de “humanizarse”, y se crearon una especie de oficinas para tal fin. No creo que haya servido de mucho. Es difícil “humanizar” por decreto, como es difícil investigar, amar o sonreír por decreto. Para humanizar de verdad la medicina se precisa de hombres que se interesen por su esencia, por su historia, por sus fines, por su realidad tangible y actual, por su enseñanza, por su evolución. Se precisa de hombres con la cabeza clara en las ideas, y con el corazón templado en los afectos. Hombres que, a través de muy diversos caminos, entiendan la vida o parte de ella como un servicio a la medicina y a los enfermos. Hombres que lleguen a alcanzar ascendiente e influencia sobre sus colaboradores, que logren el respeto, el cariño y la admiración de sus discípulos. Hombres, en fin, profundamente humanos, nobles y sabios. Como Laín Entralgo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-1097000176247948786?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/1097000176247948786/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/lan.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/1097000176247948786'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/1097000176247948786'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/lan.html' title='Laín'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-2296560000386623492</id><published>2007-04-04T20:07:00.000+01:00</published><updated>2007-04-04T20:08:37.689+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Palabras que vienen y van'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Gústesme bable y non sé, remediar esa querencia</title><content type='html'>Estaba el pasado fin de semana muy lejos de España cuando leí en un periódico de la Villa y Corte que unos intelectuales de Oviedo (citaban a Bueno y a Alarcos) arremetían contra la “llingua”. a la que calificaban de “engendro”, entre otros adjetivos agresivos y más o menos insultantes. Lo de “intelectuales de Oviedo” debe entenderse como afincados, avecindados o domiciliados en Oviedo, porque ni de Oviedo ni de Asturias son los profesores citados por el mentado diario.&lt;br /&gt;Consiguientemente, su infancia transcurrió en otras tierras. Curiosamente, según creo, en tierras caracterizadas por un fuerte arraigo del castellano, del que dicen nació en La Rioja, de donde pasó a Castilla, y desde ahí, con modos imperialistas, se impuso a medio mundo. El humilde bable (“Gústesme porque yes probe: tan probina como vieya; fabla dulce de mio Asturies; encanto de la mio tierra”) no pudo competir con la lengua del imperio y quedó en “lengüina probe”, más útil para sentimientos que para filosofías.&lt;br /&gt;-¿Entós qué ye, que van quitanos les palabres?&lt;br /&gt;-Hailos que te quiten hasta la gaita, si non l'amarres.&lt;br /&gt;Hace unos días me preguntaron mi opinión sobre el bable.&lt;br /&gt;“Para expresar algunos sentimientos, viene a pelo”, contesté.&lt;br /&gt;-¿Sentimientos? -dijo mi interlocutor.&lt;br /&gt;—Claro. Nunca se me ocurriría dar una conferencia sobre la genética molecular de los glioblastomas en bable. Probablemente tendría que bablizar del inglés las mismas palabras que habría de castellanizar si la diera en español. El bable no está para divulgar ciencias complejas. -Entonces ¿para qué está?-Mira, no es que esté, es que es. Cuandu yera un nenu y la mío güelina dicíame: “Vete chucate, qu'enantes de dormite voy dir date un besín”. O cuando el güelín entrugaba: “¿Prestote el regalín que te fice?”, yo no conocía otra expresión de sentimientos mejor que el bable. Mi infancia está preñada de bable. Sin él, sería otra infancia. Yo fui niño en Asturias. Con perdón.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-2296560000386623492?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/2296560000386623492/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/gstesme-bable-y-non-s-remediar-esa.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/2296560000386623492'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/2296560000386623492'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/gstesme-bable-y-non-s-remediar-esa.html' title='Gústesme bable y non sé, remediar esa querencia'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-7614237135831728985</id><published>2007-04-04T20:05:00.000+01:00</published><updated>2007-04-04T20:06:55.186+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Palabras que vienen y van'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>La medida “inidónea”</title><content type='html'>Al pobre Gómez de Liaño no sólo lo inhabilitan sino que le dicen que ha tomado medidas "inidóneas". No sé qué será más fuerte, si el castigo o el palabro. Pero bueno, ¿Se puede aguantar que un par de jueces "inbenévolos" además de desgraciarle la carrera y la vida a un colega, nos quieran desgraciar la lengua, que es de lo poco que consigue que nos podamos entender "inmucho"?&lt;br /&gt;Yo leí lo de "inidónea" y me quedé petrificado. Intenté decirlo en alto y me costó pronunciarlo. ¿Inidónea? Corrí al diccionario más próximo. Nada. Después a otro y a otro. Nada de nada. Quizá los diccionarios también sean "inidóneos", o cuando menos "inóptimos". ¿No tendrían la obligación de conocer el castellano los que lo emplean para tan duros castigos?&lt;br /&gt;Yo, de la llamada justicia me espero cualquier cosa, pero nunca pensé que tuviera tal "inrespeto" al lenguaje común, patrimonio indivisible de todos los españoles, etc. A lo mejor es hasta inconstitucional agredirle de esa manera.&lt;br /&gt;Ahora, y particularmente en Madrid, donde la justicia o parte de ella anda a la greña, podría definirse esta virtud cardinal con la famosa frase de Clausewitz:&lt;br /&gt;Justicia: es la continuación de la política por otros medios. Esa podría ser una definición "inmala".&lt;br /&gt;La contaminación de la justicia por la política está alcanzando al léxico, lo que no es sino una prueba de esta contaminación. El lenguaje de algunos jueces cada vez se parece más al de algunos políticos "inidóneos". Además, la palabreja es de costosa pronunciación. Si algún juez tiene la tentación de inventar neologismos debería hacerlos bellos, eufónicos y de pronunciación "indificil".&lt;br /&gt;Supongo que entre los hombres de leyes se discutirá la sentencia. Entre los amantes del idioma que conozco he observado unánime "inagrado" por el pintoresco neologismo. A mí me parece que en esa extraña sentencia sobra lo de "inidónea", y somos varios los que pensamos que esa palabra debe ser retirada por huebos. Y supongo que los jueces de tan alta magistratura conocerán el significado de este último vocablo, que -así como suena, con B de burro- sí que está en el diccionario.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-7614237135831728985?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/7614237135831728985/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/la-medida-inidnea.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/7614237135831728985'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/7614237135831728985'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/la-medida-inidnea.html' title='La medida “inidónea”'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-7523476543054168218</id><published>2007-04-04T20:03:00.000+01:00</published><updated>2007-04-04T20:04:04.944+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Palabras que vienen y van'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>La fabla de los políticos</title><content type='html'>Tengo que reconocer que nunca he visto clara la diferencia entre lengua y dialecto. Y no ha sido por no haberla buscado con, interés y aún con ahínco, a pesar de que ahora dude de la existencia de esa diferencia, que más me parece frontera movediza que límite taxativo.&lt;br /&gt;En mi ya lejana mocedad busqué los fundamentos o criterios de esa jerarquía lingüística que trata de delimitar lenguas de dialectos, preguntando a gentes variadas y variopintas, tales como académicos, profesores, maquinistas, albañiles, licenciados, futbolistas, toreros, y a muchas otras personas de diversos oficios y menesteres.&lt;br /&gt;Ninguno parecía tener las ideas claras. Algunos apuntaban hacia la literatura, indicando que las lenguas se hablan y escriben, mientras que los dialectos sólo se hablan, diferencia nebulosa, puesto que, en tal caso, la humanidad, durante milenios, se entendió en dialectos, sin que hubiera existido lengua alguna hasta la aparición&lt;br /&gt;del alfabeto:    -ese criterio, componentes de algunas tribus actuales de Africa o de Polinesia, que se entienden perfectamente entre ellos dentro de su recinto tribal, carecerían de lengua, pues no disponen de signos gráficos que les permitan plasmar en el papel los fonemas que simbolizan personas, animales, cosas o ideas.&lt;br /&gt;Algunos me decían que los dialectos derivan de otro idioma más antiguo e importante, lo que tampoco parece ser sólido criterio, pues en ese caso el español sería un dialecto del latín, el que a su vez sería dialecto del indoeuropeo, y así sucesivamente, sin que ninguno alcanzara la categoría (¿existen aquí categorías?) de lengua.&lt;br /&gt;Tampoco creo que tengan valor los criterios que definen al dialecto como lengua limitada a una región, provincia o comarca, pues no otra cosa fueron el latín, el francés o el castellano no hace muchos años.&lt;br /&gt;Lo de la “coiné” me parece igualmente un concepto elástico, pues ¿quién dice si hubo o no hubo “coiné”?&lt;br /&gt;Entiendo pues que las diferencias entre lenguas, idiomas, dialectos, fablas, etcétera, son artificiosas, nebulosas y gradativas, y es poco probable que se lleguen a delimitar los respectivos campos con criterios sanos, sólidos y de fundamento.&lt;br /&gt;De todas estas reflexiones tiene la culpa un artículo escrito recientemente por uno de nuestros políticos gobernantes, asturiano por más señas. Mi otrora ágil sistema nervioso tuvo tanta dificultad en digerirlo como hubiera tenido mi aparato digestivo al enfrentarse a una grasienta fabada... tras la cena de Nochebuena.&lt;br /&gt;“Esto no se le hace a un lector amigo”, pensaba para mí mientras trataba de descifrar lo indescifrable.&lt;br /&gt;-¿En qué hablan muchos de nuestros políticos?, me preguntaba con desazón.&lt;br /&gt;-¿Será lengua, idioma o dialecto? Me interrogaba a mí mismo durante la trabajosa digestión mental del indigesto trabajo mencionado.&lt;br /&gt;No sabía en qué categoría del lenguaje encuadrar el tal artículo. Era evidente que esa manera de expresarse se emplea ampliamente, lo que le acercaría a las lenguas vivas, y que un famoso escritor como Amando de Miguel le dio nombre sustantivo: "El politiqués". Por otra parte, no es menos cierto que a todas luces deriva del castellano, por lo que podría ser etiquetado de dialecto.&lt;br /&gt;Estando en estos pensamientos me acordé de esa forma de expresarse llamada jerga, argot, germanía o jerigonza, propia de ciertos grupos, gremios u oficios.&lt;br /&gt;"Esto debe ser”, pensé para mi, Sin embargo, no me quedé del todo tranquilo, pues entendía que en las jergas, tanto en las llanas y populares, como el ballarete de los afiladores de Orense, el bron de los caldereros, el caló de los gitanos, el cheli de los necesitados de valoración, como en las más cultas y resabiadas, tales la médica o la forense, para cada individuo tiene cada palabra idéntico significado, y por lo general sólo la emplean los componentes del respectivo grupo.&lt;br /&gt;No ocurre así con el “politiqués”, idioma versátil y polisémico donde los haya, pues en él, cada palabra parece tener infinitos significados, especialmente en las frívolas bocas de nuestros locuaces políticos y en las de sus vulgares imitadores. Veamos por ejemplo el término “usuario”. Les vale para todo. Algunos, los menos, lo emplean en su sentido original, prístino: el que usa o gasta una cosa. Para otros es sinónimo de ciudadano; de consumidor para otros; de contribuyente para no pocos, y hasta de paciente para algunos (los “usuarios” del hospital, han llegado a llamar a los que siempre fueron enfermos o pacientes), dignísimas autoridades sanitarias que subconscientemente expresan así la importancia que conceden a la relación médico-enfermo).&lt;br /&gt;Más vale no acordarse de la socorrida “parafernalia”, que hace a pelo y a pluma, y tanto les sirve para un roto como para un descosido. Si la memoria no me falla (que ya empieza a hacerlo, cosas de la edad) la palabreja significa algo así como lo que aporta una mujer al matrimonio, con exclusión de la dote. Pero los políticos y sus gregarios secuaces, recalcitrantes “usuarios” del “politiqués”, lo emplean venga o no a cuento, quizá porque es palabra nueva, que casi nadie conoce y que les parece que emplearla “hace moderno y culto”, aunque ellos mismos tampoco tengan claro ni su significado original ni las acepciones relacionadas.&lt;br /&gt;No sé pues, si esa forma de ¿hacerse entender? - de algunos de nuestros actuales políticos es lengua, dialecto, fabla, germanía o jerigonza. Pero sí me imagino cómo contestaría alguno de los más extremistas —lingüísticamente hablando- a la sencilla pregunta ¿Quién descubrió América? Podría parecerse a lo siguiente:&lt;br /&gt;“Bueno, yo diría que, a nivel de la calle y desde la óptica del usuario medio, el tema es evidente. Hay consenso en que fue Cristóbal Colón, pero hay que hacer una matización, pues a nivel de historiadores el tema cambia. Existe un posicionamiento actual, progresista, claro, que dimensiona exactamentee las cosas y deja obsoleto, el anterior planteamiento. Ustedes saben que está casi universalmente asumido que los vikingos, navegantes modélicos, pese a la escasez de recursos, lograron potenciar y optimizar sus naves hasta el punto de llegar a América. Esto lo constatan historiadores que asumen esta segunda óptica en base a haber encontrado pelos rubios y cuernos en América. Se asume que estratos vikingos marginados, carentes de cobertura y a nivel de delincuentes, de alguna manera se subieron a las naves y de alguna manera remaron, y pese a la problemática de una escasa operatividad de cara a la navegación, llegaron a América, sin percibir contraprestación alguna. Esta teoría es tremendamente impactante en la actualidad y hace que nos posicionemos en una actitud tendente a desdramatizar la figura de Colón”.Para escribir esta sarta de horteradas me he inspirado en los textos derivados de las declaraciones de varios de nuestros políticos actuales, a los que muy sinceramente agradezco la desinteresada colaboración prestada, pues sin su inestimable ayuda nunca se hubiera podido escribir este artículo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-7523476543054168218?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/7523476543054168218/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/la-fabla-de-los-polticos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/7523476543054168218'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/7523476543054168218'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/la-fabla-de-los-polticos.html' title='La fabla de los políticos'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-5196483672550698124</id><published>2007-04-04T19:58:00.000+01:00</published><updated>2007-04-04T20:01:23.611+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Paradojas de la ¿justicia?</title><content type='html'>&lt;em&gt;Peculio propio es ya de la privanza&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;cuando de Astrea fue, cuanto regía&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;con su temida espada y su balanza,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;le decían a Fabio, hace varios siglos. Ya por entonces, se conoce, a la diosa de la Justicia le habían quitado sus atributos clásicos, que también eran sus instrumentos de trabajo y le servían para regir el mundo y pesarlo y dividirlo, que para eso empleaba la espada y la balanza. .&lt;br /&gt;Pero, si hemos de creer al autor de la Epístola moral a Fabio, todo se lo llevó la trampa, y ya por entonces, la privanza, es decir, el favoritismo y el interés, se apropiaron de la dicha espada y de la dicha balanza, y dejaron a la pobre Astrea sin medios ni posibles para ejercitar su noble y antiguo menester.&lt;br /&gt;Digo esto porque leí ya hace unos meses en la prensa, que un empleado cabreado le dijo a su jefe, sin el menor eufemismo piadoso ni la mínima perífrasis balsámica, lo que de él pensaba, con epítetos tan fácilmente comprensibles y de semántica tan conocida, que no precisaban de diccionario alguno para su correcta intelección. Le llamó cerdo, cabrón, hijoputa, maricón y un largo etcétera de adjetivos que no puedo recordar con precisión, pero que compartían idéntico e inequívoco significado.&lt;br /&gt;El jefe tuvo una reacción relativamente sencilla. Pensó que el colaborador en cuestión parecía dudar de su capacidad de mando y le despidió, sin otro requisito.&lt;br /&gt;Al despedido, en cambio, parecía no importarle seguir a las órdenes de tan degenerado superior, e incluso -por extraño que pueda parecer- manifestó el deseo de continuar en su compañía, pese a haberle comparado con animales tan poco distinguidos, por lo que recurrió contra el despido. La justicia dictaminó que los adjetivos empleados por el empleado no eran injurias. Eran interjecciones. Y el insultado tuvo que readmitir al insultador, que no vio ni siquiera la tarjeta amarilla.&lt;br /&gt;A las pocas semanas, a un alcalde andaluz se le ocurre decir que la justicia es un cachondeo. Es obvio que lo dijo algo más vulgarmente que el educador de Fabio, y esa fue su perdición.&lt;br /&gt;Cachondo, según dice Cela en "Judíos, moros y cristianos", viene del latín "catulens" (creo recordar), que significa "estar en celo". Consiguientemente, si atendemos al significado etimológico, justicia cachonda sería justicia en celo. Tal vez no le vendría mal a Astrea un poquito de celo.&lt;br /&gt;Pero en esta ocasión y para general sorpresa, Fabio amigo, la palabra no fue mera interjección ni comparación poco afortunada. Ahora el sustantivo resulta ser perfectamente punible, y al dicho alcalde le castigaron con no sé cuánto tiempo sin ejercer ciertas funciones. No recuerdo bien las multas ni las costas ni las sanciones. Pero las hubo. Y grandes.&lt;br /&gt;Sin duda los entendidos argüirán sutilezas y latinajos. Invocarán el "animus ínjuriandi”, las noticias "Urbi et orbi”, el "in dubio pro reo" y otras expresiones semejantes. Pero las cosas, querido Fabio, siguen como en tu época. Si un empleado llama a su jefe hijoputa, es una interjección. Si alguien dice que la justicia está en celo, es un agravio importante, que hay que castigar y escarmentar.      &lt;br /&gt;Ya te lo decían hace años:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Peculio propio es ya de la privanza&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;cuanto de Astrea fue,  cuanto regía&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;con su temida espada y su balanza.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O como –más resumida y simplemente- nos enseñaba el sargento chusquero de la mili: “Lo primero que tenéis, que aprender es que el que manda, manda. Lo demás ya lo iréis viendo”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-5196483672550698124?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/5196483672550698124/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/paradojas-de-la-justicia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/5196483672550698124'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/5196483672550698124'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/paradojas-de-la-justicia.html' title='Paradojas de la ¿justicia?'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-2247291132584595130</id><published>2007-04-04T19:56:00.001+01:00</published><updated>2007-04-04T19:56:57.702+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Reflexiones sobre economía</title><content type='html'>Debo empezar confesando mi absoluta ignorancia en asuntos de economía, ignorancia que aumenta -si cabe- en lo que se refiere a temas económicos que rozan la política. Por ello, no quisiera yo hoy -ni por cuanto hay- meterme a hablar de lo que desconozco o, cuando menos, de lo que no conozco más que superficialmente.&lt;br /&gt;Pero uno, en su ignorancia, no puede por menos de hacer algunas reflexiones económicas, sin salirse, claro es, de lo más simple, obvio y elemental. Por ejemplo: si un señor se gasta en regalos a los amigos o a las amigas parte de su paga y por otra parte tiene la casa llena de goteras y la despensa vacía, uno, en su ignorancia, piensa que el tal señor es -cuando menos- un caradura, y no faltará quien lo llame sinvergüenza e irresponsable.&lt;br /&gt;Digo esto porque a uno, en su ignorancia económica y en su inopia política, se le hace difícil de entender el grandonismo de los que nos administran, cuando regalan miles de millones (que no son suyos, claro está, sino del sufrido pueblo español) a una parte de la nación nicaragüense y gran parte - supongo- de la guineana, mientras los cauces de algunos de nuestros ríos son a todas luces insuficientes y nuestras carreteras constituyen la mayor causa de mortalidad en jóvenes, por encima de enfermedades como e1 cáncer, y e1 SIDA.&lt;br /&gt;Bien está ayudar al que lo necesita, pero ¿es que los hortelanos de Murcia no lo necesitan, y tan perentoriamente como el que más?&lt;br /&gt;Debe de ser mi profunda ignorancia económica la que me impide comprender que se destinen miles de millones a lejanos dictadores extranjeros cuestionados en sus propios países, mientras los sufridos campesinos de Levante, de quienes proviene parte de esos dineros, se ven obligados a colocar, día y noche, sacos terreros en las márgenes del río, para no perder su humilde casa, su incipiente cosecha o su propia vida.&lt;br /&gt;Debe de ser mi recalcitrante egoísmo el que mi impide comprender que regalemos miles de millones a países que poco o nada nos han ayudado y que se envíen “casi 500 millones y 115 casas prefabricadas” a una de las zonas de España que más contribuye a nuestra riqueza agrícola y a nuestras exportaciones.&lt;br /&gt;Ahora que tan de moda están las encuestas y los sondeos de opinión, sugeriría esta pregunta:&lt;br /&gt;-¿No cree usted que los miles de millones enviados a Guinea y a una parte de Nicaragua hubieran estado mejor gastados realizando o acelerando las obras de encauzamiento de ríos en Levante?            '&lt;br /&gt;Resulta pintoresco el análisis de un político, que ha dicho que como tenemos tales cifras de muertos en carretera, unas inundaciones que sólo han matado a 12 personas no le parecen asunto peligroso.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-2247291132584595130?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/2247291132584595130/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/reflexiones-sobre-economa.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/2247291132584595130'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/2247291132584595130'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/reflexiones-sobre-economa.html' title='Reflexiones sobre economía'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-7347379680172266493</id><published>2007-04-04T19:55:00.000+01:00</published><updated>2007-04-04T19:56:19.019+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Hojas ¿universitarias?</title><content type='html'>Probablemente estén al corriente de la polémica ocasionada por la retirada de una subvención que el Colegio de Médicos venía concediendo a un premio universitario.&lt;br /&gt;El motivo, según indica una carta de la entidad patrocinadora, es la zafiedad y grosería de la publicación “Hojas Universitarias”, uno de cuyos ejemplares ofrece al lector una fea pero desagradable historieta en la que se ilustra la originalísima e ingeniosísima situación impar, jamás antes vista ni oída, del individuo con diarrea que se da cuenta un poco tarde de que carece de papel higiénico.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;El rector de la Universidad, por su parte, hace notar que la publicación la hacen los estudiantes y que, naturalmente, carece de censura.&lt;br /&gt;No quisiera entrar aquí en la polémica surgida a causa de esas hojas universitarias, que, por cierto, hubieran tenido adecuado destino aliviando la penosa situación de su protagonista, pues a pelo va 1a calidad de la hoja con tan humanitarios e higiénicos fines.&lt;br /&gt; Pero sí quisiera hacer notar que lo de menos es, a mi juicio, la polémica en sí misma, sobre la que imagino habrá variadas opiniones y diversos juicios y sentencias. Lo grave, a mi entender, es que los estudiantes, supongo que de nuestra Universidad, expresen calidad tan ínfima, inventiva tan pobre, ingenio tan flaco y elegancia tan menguada como las que las cutres, vulgares y horteras hojas reflejan. ¿No hay ya chispa, gracia, originalidad, categoría, clase, en nuestra juventud universitaria?&lt;br /&gt;Sería mal síntoma, pues indicaría que la Universidad no provee a los estudiantes de las&lt;br /&gt;mencionadas virtudes.&lt;br /&gt;Para mí tengo y desde hace tiempo lo digo, que nuestro cerebro funciona de modo parecido a como lo hacen los llamados "electrónicos", o, por mal nombre “ordenadores”, y que, por infinidad de asociaciones que pueda realizar, sólo refleja la información que se le dio en su momento, que puede devolver elaborada, clasificada y procesada, pero nunca creada de la nada. De donde no hay ideas previas, ningún cerebro saca otra nueva. Por ello entiendo que si la juventud universitaria publica hojas zafias, probablemente refleje la zafiedad de la Universidad y de la sociedad de las que es espejo.&lt;br /&gt;¿Habrá que recordar que el estudiarte de Medicina canadiense W. H. Best descubrió la insulina (con lo que libró a millones de hombres de la ceguera y de la muerte y obtuvo el premio Nobel) antes de terminar la carrera? ¿O las extraordinarias  hojas universitarias y similares que se publicaban (a veces manuscritas) en universidades españolas de los años veinte y treinta?&lt;br /&gt;Creo que la época de estudiante es fundamentalmente formativa y receptiva, pero nada impide que sea también creativa, y tal vez sea éste uno de los aspectos educativos más descuidados por nuestra Universidad, en el que no quisiera entrar por ahora.A fin de cuentas y bien mirado, la hoja ¿universitaria? no era tan descabalada. Habla de mierda y de problemas para limpiarla.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-7347379680172266493?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/7347379680172266493/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/hojas-universitarias.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/7347379680172266493'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/7347379680172266493'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/hojas-universitarias.html' title='Hojas ¿universitarias?'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-3749621099990075423</id><published>2007-04-04T19:54:00.002+01:00</published><updated>2007-04-04T19:55:17.503+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Homo y heterosexualidad</title><content type='html'>La señora Ministra está en su derecho de opinar, pero me cuesta trabajo creer que pueda tener razón cuando dice que la homosexualidad es tan respetable como la heterosexualidad. Quede claro que no hablo de las personas, sino de los conceptos, que es de lo que me parece que habla también doña Cristina Alberdi.&lt;br /&gt;El motivo es bien simple: la heterosexualidad tiene la capacidad de crear vida, vigor y esperanza, mientras que la homosexualidad no puede crear nada de eso.&lt;br /&gt;La primera ley biológica es la de la perpetuación de la información genética. Desde las simples cadenas de DNA, hasta la mayoría de ministros y ministras, todos los seres vivos tienden a conservar y a transmitir la información genética recibida de sus progenitores, es decir, tienden a reproducirse, o -como se dice ahora con claros anglicismos- a replicarse o dividirse.&lt;br /&gt;Si no hubiera sido así, la vida no existiría, y la señora Ministra tampoco. Toda especie que no se reproduce se extingue, y sólo van quedando las que son capaces de hacerlo.&lt;br /&gt;El modo de llevarlo a cabo es extraordinariamente variado. Desde la simple ayuda de apenas un par de fermentos, como les ocurre a partículas víricas, hasta diván, strip-tease y afrodisíacos, como precisan algunos refinados decadentes. En algunas especies y en ciertos lugares, como le ocurría al toro “Sultán” en la vecina Cantabria, un solo macho inseminó a miles y miles de hembras. En cambio, entre los raposos, se dice que una hembra se deja preñar por varios machos. Me parece que entre las abejas y en algunas comunidades humanas se dan hábitos parecidos.&lt;br /&gt;Sea cual fuere la costumbre lo que es indudable es que la heterosexualidad puede crear nuevos seres, y hace que la vida, la especie y la evolución de las especies continúe. Y lo que quizás sea más importante: los seres que crea tienen gran potencial de desarrollo, son nuevos, están sin estrenar.&lt;br /&gt;No es mala pregunta, ni siquiera para una Ministra, la de cuestionarse la razón por la que al juntarse las pieles viejas y arrugadas de un hombre de setenta años y de una mujer de cincuenta son sus células capaces de crear la tersa, joven y rozagante piel que recubre el culito del bebé que ambos pueden tener. La fuente de la eterna juventud la tienen, en su amor, las parejas de heterosexuales.&lt;br /&gt;Aunque no sea más que por este pequeño detalle, por la posibilidad de crear vida, y vida joven y nueva, creo que la heterosexualidad debe de ser un poquito, aunque no sea más que un poquito, más respetable que la homosexualidad.A mi me parece que -biológicamente hablando- la señora Ministra está errada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-3749621099990075423?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/3749621099990075423/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/homo-y-heterosexualidad.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/3749621099990075423'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/3749621099990075423'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/homo-y-heterosexualidad.html' title='Homo y heterosexualidad'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-8117990171056242650</id><published>2007-04-04T19:54:00.001+01:00</published><updated>2007-04-04T19:54:24.332+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>De jubilaciones</title><content type='html'>Si desde niño admiro a Carlos V no es por su poder, sus conquistas ni sus victorias militares. Ni tampoco por haber hecho prisionero a Francisco I de Francia y haberlo tenido en Madrid a su voluntad, dejándolo después volverse a París. Ni siquiera por su talante y decidida voluntad «europeísta», que resulta hoy adelantada y precursora. Mi admiración viene, ya desde muy joven, repito, por haberse sabido retirar a tiempo.&lt;br /&gt;Es cosa única y rara vez vista que un hombre poderoso o triunfador se retire cuando está en la cima de su poder o de su triunfo como lo hizo Carlos V&lt;br /&gt;Por la misma razón he admirado a Johan Cruyf, que se retiró como tal cuando aún era un extraordinario jugador y se hallaba en buena forma. Curiosamente, Carlos V y Cruyf nacieron en países vecinos y muy interrelacionados.&lt;br /&gt;En cambio a otras muchas personas hay que retirarlas «nolens volens», y hasta cerrarles las puertas para que no puedan acceder a su oficina o despacho. Esto suele ocurrir en las profesiones que implican cierta notoriedad pública, y a los personajes que tienen alguna necesidad de valoración. En el campo en que me muevo, es frecuente entre los cirujanos, particularmente entre los que tienden al «vedettismo». Algunos de ellos llegan a necesitar la continua admiración de su público (pacientes, familiares, enfermeras, etcétera) y no soportan tener que dejar de operar, que es -en el fondo- la causa de su encumbramiento. El gran neurocirujano (técnicamente hablando) M. Yasargil. al poco de haber sido jubilado en Suiza -país en el que las leyes suelen cumplirse- se marchó a Egipto, donde le permiten seguir operando. He conocido algunas otras situaciones similares.&lt;br /&gt;El caso más patético fue el de Sauerbruch, eximio cirujano centroeuropeo al que acudían, a principios de siglo, pacientes de numerosos países para ser intervenidos, y que no se resignó a dejar de operar cuando fue jubilado, con lo que terminó por hacerlo en la cocina de su casa, en condiciones peligrosas para sus enfermos. El título del libro que lo narra, «Cuando las manos tiemblan», resulta sugerente.&lt;br /&gt;Decía el gran neurocirujano y premio «Pulitzer» Harvey Cushing, que «sólo es buen discípulo aquel que supera a su maestro». En la misma línea, yo creo que sólo es buen maestro aquel que se ve superado por sus discípulos. Los que hayamos podido tener algún epígono debemos -a mi juicio- procurar que nos superen y tratar de que lleven la antorcha más lejos. Esto lo puso cabalmente en práctica mi antiguo amigo Pichichi, jefe de la tuna de Valladolid, que, siendo por personalidad, simpatía y conocimientos el líder indiscutible en la estudiantina, cedió el puesto a otro más joven, quedándose él de simple «tuno». Se aseguró así la continuidad de la institución musical, que vivió días de esplendor. La educación del maestro también es ceder el paso.&lt;br /&gt;La jubilación es como la lluvia, deseada por unos, que la ven como su salvación, y evitada y temida por otros, que la consideran un mal inevitable. Nunca hay jubilación a gusto de todos.A mí –y es una opinión personal- me gustó mucho la actitud de mi antiguo maestro Gerard Guiot, sin duda uno de los mejores neurocirujanos del mundo, quien, al tener que retirarse del quirófano por edad reglamentaria –hace ya más de veinte años-, comenzó a visitar gratuitamente a los enfermos incurables de su barrio parisino, y a tocar el órgano –especialmente los domingos- en su iglesia parroquial. Aún vive, y según mis noticias, sigue consolando a los desahuciados y amenizando la misa dominical.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-8117990171056242650?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/8117990171056242650/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/de-jubilaciones.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/8117990171056242650'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/8117990171056242650'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/de-jubilaciones.html' title='De jubilaciones'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-2124606759067979968</id><published>2007-04-04T19:53:00.001+01:00</published><updated>2007-04-04T19:53:41.599+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Política y escáner</title><content type='html'>Una verdad biológica poco conocida es que a partir de los treinta y tantos o cuarenta años varios miles de neuronas se van muriendo cada día. Es cierto que hay muchos miles de millones en cada cere&amp;shy;bro humano, pero también lo es que -en algunas personas- a partir de cierta edad, otras muchas se deterioran, con lo que dejan de funcionar. Quizá por esto, con la edad, nos va resultando más difícil el aprendizaje.&lt;br /&gt;Se ha dicho que después de los cuarenta y cinco o cincuenta años poco nuevo se aprende. Se madura, se con&amp;shy;centra y se depura lo ya apren&amp;shy;dido. Se barajan mejor y con menos trabas los conocimien&amp;shy;tos previos. Se establecen conexiones entre conceptos y se llega a más profundas con&amp;shy;clusiones. Por eso es una edad más creadora. Pero las neuronas parecen estar más rígidas y aceptan peor las nuevas señales y normas, y los símbolos recientes.&lt;br /&gt;Enseñadle a un niño un código de señales simple, como es: rojo significa detenerse, verde que se puede pasar y amarillo precaución. Lo aprenderá a la primera y sin el menor esfuerzo. Enseñádselo ahora a cualquier anciano que acabe de llegar de la aldea y veréis cómo alguno lo olvida de inmediato, otro lo tergiversa y a todos hay que repetírselo varias veces.&lt;br /&gt;Digo esto porque talmente me parece que algunos políticos deben de andar ya escasos de neuronas, y muestran poca o nula flexibilidad y capacidad de aprendizaje. Desde hace algún tiempo me preocupa el caso del señor Arzallus; naturalmente, desde el punto de vista científico.&lt;br /&gt;Según la información a mi alcance, Arzallus, de joven, era más bien rígido y dogmático, hecho frecuente y hasta natural en una persona que abraza la religión y se transforma, por tanto, en hombre de creencias fijas e inmutables. Ahora, ya mayor, se conduce de modo desconcertante. Ya era sospechoso que -cuando cura- tuviera de director espiritual a Setién, que ya se imaginan hacia dónde podía dirigirle. No ha mucho expresó extrañas y pintorescas ideas sobre la prevalencia y distribución geográfica de un antígeno peculiar del mono Macacus rhesus, más conocido como factor Rh, y ahora, pasado ya algún tiempo, y con muchas menos neuronas por tanto, afirma todo serio que no sabe adónde va Herri Batasuna. Debe de ser él único español que no lo sabe.&lt;br /&gt;Un jefe que tuve hace ya tiempo, el doctor Obrador, además de ilustre neurocirujano era hombre tesonero, porfiado y vehemente. En uno de sus viajes a Rusia, en plenas dictaduras franquista y comunista, se le metió en la cabeza el apasionado deseo de ver el cerebro de Lenin, que estaba conservado y custodiado en algún lugar de Moscú. Pese a ser día de fiesta, logró obtener los permisos y llegar a la vitrina donde se exponía tan ilustre y distinguida masa encefálica. Al primer golpe de vista exclamó espontáneamente:     &lt;br /&gt;-¡Joder, qué atrofia tenía!   &lt;br /&gt;Otro médico español que acompañaba a Obrador empezó a temblar de miedo, pensando que si los rusos le hubieran entendido les podían haber facturado directamente a Siberia. Afortunadamente, ninguno de los rusos presentes sabía español y ambos colegas regresaron a Madrid para contarlo.&lt;br /&gt;Por todo lo que antecede propongo seriamente que a los políticos de cierta edad se les haga un escáner cerebral periódicamente, especialmente si dan respuestas incoherentes o alejadas de la más elemental lógica. Esto nos permitiría valorar su posible grado de atrofia cerebral.&lt;br /&gt;No hay que rasgarse las vestiduras. En USA, hace ya más de treinta años, hacían electroencefalograma obligatorio a los pilotos de aviones... y encontraron un 5% de anomalías. Bien sé que la historia está llena de ancianos ilustres en la política, así como en la ciencia y en las artes; pero eso refuerza mi propuesta. Un escáner o una resonancia magnética nos pueden ayudar a distinguir a los ilustres, expertos y pacíficos, de los jomeinis fanáticos. Un escáner a tiempo puede evitar disgustos, odios y a lo mejor hasta algunas muertes. O quién sabe si una guerra.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-2124606759067979968?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/2124606759067979968/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/poltica-y-escner.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/2124606759067979968'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/2124606759067979968'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/poltica-y-escner.html' title='Política y escáner'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-2245284289371720036</id><published>2007-04-04T19:52:00.001+01:00</published><updated>2007-04-04T19:52:58.842+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>De reyes, escrófulas y países</title><content type='html'>Una de las ventajas de estos días de fiestas es que se puede leer el periódico con calma y detenimiento y fijarse en los detalles y en las minucias. Tal me ocurrió a mí con el artículo del señor Gracia Noriega en el que leo: «Lástima que sólo a los reyes de Francia les correspondiera imponer las manos y curar las escrófulas». Esto, así expresado, es inexacto, pues también los reyes de Inglaterra y Escocia fueron grandes «tocadores»; incluso es probable que ejerciesen este curioso método de intención sanadora antes y con tanto o más entusiasmo que sus vecinos franceses.&lt;br /&gt;El escrofulismo era y es una forma de tuberculosis que afecta a los ganglios linfáticos, que aumentan de tamaño, se hacen visibles y pueden incluso abrirse al exterior dejando salir el pus tuberculoso. Era frecuente en la Edad Media, y en Gran Bretaña se le conocía como «mal de rey». Durante siglos, tanto en Francia como en Inglaterra, se pensaba que el rey tenía poder para curar la enfermedad por el simple tacto, de ahí su nombre. Carlos II de Inglaterra «tocó» un promedio de cuatro mil pacientes cada año.&lt;br /&gt;Como dice Bishop, refiriéndose a Gran Bretaña: «La cura era realizada solemnemente y estaba regulada por un protocolo especial comprendido en el Libro de Plegarias. Cada paciente recibía una moneda de oro o "pieza de toque", y alguien hizo notar que algunos eran curados del mal del rey, aunque no tenían otro mal que la pobreza». Quizá por la misma razón se decía en Londres, refiriéndose a esta costumbre, que  «lo que no cura el soberano, lo cura el medio soberano».      &lt;br /&gt;Esta práctica supersticioso-terapéutica tiene raíces antiguas. Plinio afirma que Pirro, rey del Épiro, tenía el poder de curar el «mal de bazo» (esplenomegalia, frecuente en enfermedades infecciosas) simplemente con tocar al enfermo. Tácito asegura que Vespasiano curó a algunos ciegos con este método, que también fue usado con éxito por Adriano en la hidropesía.&lt;br /&gt;El mundo cristiano sabe de la curación de leprosos después de ser tocados por las manos de Cristo. Si el rey lo es por derecho divino y su poder emana de Dios, quizá le corresponda al monarca algo del poder sanador milagroso referido a las manos. Tal vez sea éste el «fundamento» de tan curiosa costumbre.&lt;br /&gt;Según Santo Tomás de Aquino, esta facultad terapéutica arranca en Francia de Clovis, que «tocó» con éxito a su paje Leonicet. Los ingleses afirman que es prerrogativa suya propia y que sólo se transmitió a Francia por herencia colateral, a través de unos parientes de los reyes de Inglaterra que reinaron en Francia.&lt;br /&gt;Eduardo III el Confesor (que reinó en Inglaterra del 1042 al 1066) practicó gran número de «toques reales». El pueblo decía que a este rey, pío y virtuoso, se le había aparecido San Pedro y le había dado un anillo milagroso. Lo cierto es que el monarca hizo construir la abadía de Westminster en honor de este santo.&lt;br /&gt;Las ceremonias tenían lugar -preferentemente- tras las coronaciones reales. La mayoría de los médicos eran más bien escépticos acerca de la eficacia del procedimiento, pero casi todos registraban cierto número de curaciones reales. El gran cirujano inglés Wiseman escribió hacia 1676: «Yo mismo he sido testigo presencial de centenares de curas efectuadas por el simple toque de Su Majestad, sin ninguna ayuda de la cirugía», si bien el mismo Wiseman recomendaba el tratamiento quirúrgico cuando no había un rey disponible.&lt;br /&gt;Esta curiosa costumbre perduró hasta bien entrado el siglo XIX. El gran cirujano francés Dupuytren acompañó al rey Carlos X al Hospital Saint-Marcoul, en Reims, donde el 31 de mayo de 1825 el rey tocó a unos 125 escrofulosos, de los que cinco curaron en el curso de los tres meses siguientes.&lt;br /&gt;En Gran Bretaña el hábito decayó con Guillermo de Orange, que «tocaba» muy poco, probablemente por su escepticismo hacia el método, ya que cuando lo empleaba, decía por lo bajo al paciente: «Dios os conceda más salud y mejor juicio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-2245284289371720036?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/2245284289371720036/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/de-reyes-escrfulas-y-pases.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/2245284289371720036'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/2245284289371720036'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/de-reyes-escrfulas-y-pases.html' title='De reyes, escrófulas y países'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-323995199483032979</id><published>2007-04-04T19:51:00.000+01:00</published><updated>2007-04-04T20:28:59.406+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Recuerdo de Francisco Javier Martín Abril</title><content type='html'>Hace pocos días que la pluma de Francisco Javier Martín Abril ha quedado definitivamente seca. En los últimos años ya sólo manaba un esporádico y ocasional hilillo de tinta. Eso sí, tan fresco y entrañable como lo fuera antaño. Hilillo sutil, fino y delicado, como todo lo que salió de su pluma. Porque Martín Abril, aun en las épocas en que escribía a torrentes, en sus mejores años, que fueron todos, siempre era elegante, sosegado, pulcro, sereno. Escritor sin estridencias, sin otro orgullo que el de cuanto le rodeaba: su profesión, su familia, su ciudad.&lt;br /&gt;Su ciudad que fue Valladolid. La Valladolid (así lo escribía él, en femenino cariñoso) austera, seca, sobria, un punto áspera. La que él paseaba a diario en las mañanitas claras y soleadas y en los atardeceres trigueños, a orillas del Pisuerga y de la Esgueva. Valladolid, ciudad llana, que decía Azorín, muy apta para el paseo. Por la Huerta del Rey, por el Poniente, por la costanilla de Santa Teresa, por la Universidad o -en tiempo lluvioso- bajo los soportales de la Plaza Mayor y la Fuente Dorada.&lt;br /&gt;Martín Abril nos regaló durante años, durante muchos años, su diario artículo en «El Norte de Castilla». Era un remanso de paz. Un oasis, una excepción, un lunar. Al entrar en su artículo desaparecía la prisa, la rencilla, la ansiedad. Por su pluma fluía paz, que nos sabía transmitir. Paz y poesía. Y sosiego y buen decir, a veces con palabras muy suyas, muy castellanas, muy recias.&lt;br /&gt;Nunca crucé una palabra con él, pero la diaria lectura de sus artículos en «El Norte» constituyó durante años uno de los mejores momentos de mi vida cotidiana. Y me hizo amigo suyo aun sin conocerlo. Por eso un día le escribí y le agradecí el sosiego que daba y la serenidad que transmitía y la belleza que creaba con sus escritos. Me contestó a vuelta de correo, con una carta hermosa y noble, en la que generosamente decía que el artículo es obra de dos: del escritor y del lector, pues sin lectores de poco vale lo escrito.&lt;br /&gt;La Valladolid de ahora será un poco menos Valladolid. Martín Abril no sólo estaba y vivía en la ciudad, sino que era ciudad. Era espíritu, estilo, inteligencia de su Valladolid amada. Francisco Javier Martín Abril fue un castellano viejo y un cristiano viejo, de pluma joven y jovial con la tinta siempre fresca. Maestro de la frase delicada, de la palabra biensonante, de la concordia y de la pulcritud, tanto literaria como personal.&lt;br /&gt;Hombre de carácter templado, amante de la siesta (a la que -con Feijoo- llamaba «sueño meridiano», que decía le proporcionaba dos gozosos amaneceres al día), de la paz y de las artes; gran trabajador (a sus 89 años había escrito más de sesenta mil artículos) y periodista y poeta sencillo, sosegado, entrañable.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-323995199483032979?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/323995199483032979/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/recuerdo-de-f-j-martn-abril.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/323995199483032979'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/323995199483032979'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/recuerdo-de-f-j-martn-abril.html' title='Recuerdo de Francisco Javier Martín Abril'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-5055087168461724942</id><published>2007-04-04T19:32:00.002+01:00</published><updated>2007-04-04T19:33:16.677+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Derecho a la salud</title><content type='html'>Hace poco tiempo operé a una niña de cuatro años de un tumor del cerebelo. Era un tumor canceroso. La operación fue bien y lo quitamos casi todo. Pero el tumor es canceroso. De modo que dentro de dos o tres años se reproducirá y entonces nada podremos hacer, salvo ahorrar sufrimientos a la pobre Silvia, que probablemente tenga que pasar estos dos o tres años entre médicos. Ahora el posoperatorio; después la radioterapia, con la que perderá su cabello suave. Quedará sin pelo. Más tarde la quimioterapia. Todo para vivir unos pocos años, dos, tres, o tal vez alguno más. Pero no muchos, porque es seguro que la dama del alba, que ya ha llamado a su puerta, volverá a visitar a Silvia y querrá llevársela.&lt;br /&gt;Salía del quirófano cabizbajo (costumbre que mis amigos me critican), pensando en el porvenir de Silvia. Hablo con sus padres, y a pesar de mis pequeñas mentiras, notan mi actitud desanimada y mi tono de voz, apagado y abatido por algo más que el cansancio. Me parece que intuyen que el porvenir de su hija no será, a la larga, favorable.&lt;br /&gt;Al pasar por el vestíbulo del hospital, leo los titulares de un periódico: “Los españoles tienen derecho a la salud”. Curioso.&lt;br /&gt;¿Afectará a Silvia ese derecho?, me pregunto. Recuerdo que se apellida García, luego debe ser española. Por consiguiente tiene derecho a la salud. Ya sólo falta saber quién hará justicia y concederá a la dulce Silvia su inmaterial derecho.&lt;br /&gt;Sigo dándole vueltas al asunto. Derecho a la salud. Sorprendente. Se acabaron nuestros males. Desde ahora todos sanos. ¿Qué ocurrirá el próximo invierno, cuando miles de españoles se vean invadidos por los virus de la gripe? ¿Se castigará severamente a tan-malévolos gérmenes por conculcar derecho tan principal como es el de la salud? ¿Irán los pacientes al médico, o elegirán un abogado, al verse tan aviesamente atacados en su derecho?&lt;br /&gt;Mientras me dirijo a la sala de radioterapia, para decir que habrá que radiar a Silvia, voy pensando que -en esta misma línea- podrían concedernos el derecho a la riqueza, a la felicidad o a la hermosura. “Los españoles tienen derecho a ser guapos”, podría ser otra declaración política equivalente.&lt;br /&gt;Derecho a la salud. Ahí es nada. Recordaba vagamente la definición de salud que da la OMS "(Organización Mundial de la Salud). Dice, aproximadamente, que&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;salud no es sólo la ausencia de enfermedad, sino la situación de completo bienestar físico, psíquico y social. Y yo ahora, como buen español, tengo derecho a ello. Pleno derecho no sólo a no enfermar, sino a un completo bienestar. Fabuloso.&lt;br /&gt;En la sala de radioterapia son casi todos cancerosos. Gentes con los días contados. Viejos y no tan viejos con el color especial que da el cáncer, color pajizo; terroso. ¿Tendrán ellos también derecho a la salud? ¿Se habrían enterado que, desde el día anterior, se les concedía ese derecho?&lt;br /&gt;Mi sentido práctico, en esta ocasión un punto sarcástico, me decía que con derecho y sin derecho, con ley y sin ley, los del color terroso se irían rápidamente a la sepultura. La salud, digo yo, no está en manos de, nadie, y si con algo puede mejorarse, no es con declaraciones demagógicas, sino con investigación; estudio, trabajo, vocación, alegría y coraje. Y seguía pensando: “Estamos con epidemia de SIDA; magnífico momento para promulgar el derecho a la salud”. No pude por menos de sonreírme, imaginándome a político de turno dando un mitin en la sala de desahuciados, tratando de convencerles de que tenían derecho a la salud.&lt;br /&gt;A las tres de la mañana sonó el teléfono. Unos chicos habían tenido un accidente grave. Me visto rápidamente, arranco el coche y cruzo la desierta ciudad. Uno de los muchachos, 18 años, tiene varias fracturas de cráneo. Unas es• quintas le han seccionado los nervios ópticos. Otras las tiene entremezcladas con pelos, cristales, tierra, sangre y masa cerebral. Preparamos el quirófano. Con el alba terminamos la operación. Todo ha ido bien. Es joven y se recuperará. Pero nunca más verá amanecer.&lt;br /&gt;Antes de enfrentarme a las operaciones de la mañana abro la ventana del despacho. El aire fresco me acaricia la cara. 18 años y ciego.¿Qué querrán decir los políticos con eso del derecho a la salud?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-5055087168461724942?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/5055087168461724942/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/derecho-la-salud.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/5055087168461724942'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/5055087168461724942'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/derecho-la-salud.html' title='Derecho a la salud'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-190172982319492182</id><published>2007-04-04T19:30:00.000+01:00</published><updated>2007-04-04T19:31:46.469+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Los amigos de sus amigos (o la explicación de un enigma)</title><content type='html'>Cualquiera que haya leído la pastoral de los obispos vascos  ha de sacar la conclusión de que son amigos de Batasuna. Empiezan por condenar los actos terroristas, pero se van deslizando hacia la defensa de la paz ...que quiere Batasuna, es decir  la paz en la que unos matan impunemente y otros son matados como conejos. Es decir, defienden la paz injusta. Cualquier lector imparcial  se da cuenta de que están del lado de allá. O sea que son amigos de Batasuna, quienes, -resulta obvio-, son amigos de los asesinos. Si aplicamos la conocida frase que dice que “los amigos de mis amigos son mis amigos”, no es difícil terminar el silogismo con la conclusión de que los obispos vascos son amigos de los asesinos.&lt;br /&gt;            Dicen los prelados que la ilegalización de Batasuna es un asunto resbaladizo. Para ellos sin duda lo ha sido, pues no somos pocos los que pensamos que han dado un gran patinazo con la ¿pastoral?  Si así apacientan sus corderos, mejor cambiar de rabadanes.&lt;br /&gt;            El libelo episcopal ha motivado el distanciamiento del resto de la curia española que se ha apresurado a desmarcarse de ideas tan poco cristianas. Es lo lógico; no digo el desmarque (que también) sino el distanciamiento. Cuando un pueblo (o una parte de un pueblo) entra en el fundamentalismo, enseguida quiere tener su propia religión, que la mayoría de las veces es una simple desviación o exageración de la que tenían ( o sea parecida, pero nunca igual) . Es una constante histórica. Desde el Sah de Persia  hasta los talibanes, pasando por Enrique VIII de Inglaterra o por Jomeini. Les molesta compartir algo, aunque sea ten etéreo como la religión. Es lo que acaba de ocurrir en Vascongadas. Muchos vascos nacionalistas, incluidos los curas, se sienten diferentes      (superiores) al resto de los españoles. ¿Cómo vamos a tener la misma religión que los maquetos? se preguntarán desazonados. El primer paso es distanciarse.&lt;br /&gt;            El fundamentalismo siempre ha buscado la compañía de la religión y viceversa. Ambos comparten dogmas, ritos y moldes de conducta. Y sobre todo comparten el castigo para los que no piensan como ellos. La eta ya castiga en este mundo. Algunas religiones también en el otro.&lt;br /&gt;Al final, cuando la iglesia vasca busque también la independencia de la iglesia española (este ha sido el primer paso) va a resultar que lo de haber llamado ayatollah al padre Arzallus no iba tan descaminado.&lt;br /&gt;            Este manifiesto  episcopal nos da, por otra parte, la explicación de un enigma que me venía atenazando hace tiempo. Seguramente ustedes se habrán preguntado más de una vez por qué no hay en la historia de eta ni una sola víctima relacionada con el clero. Sólo por estadística debería de haber alguna. Hay muertos en la mayoría de los grupos sociales. A docenas en el Ejército, en la Guardia Civil y en la Policía; abundantes en la Universidad y en la Judicatura, numerosos entre políticos, guardias urbanos, sindicalistas, trabajadores diversos. Han asesinado a médicos, abogados, tenderos, niños, jueces, abogados, industriales, etc. etc. Pero jamás sufrió&lt;br /&gt;la maldad de eta un cura o un fraile, ni aún menos un obispo, a pesar de que un prelado sería un excelente objetivo para un secuestro, pues los obispos suelen tener costumbres regulares, no cambian de itinerarios, no llevan guardaespaldas y sobre todo son muy ricos y podrían pagar abultado rescate, especialmente los de Bilbao, que invierten millones en paraísos fiscales sin el menor rebozo. En Vascongadas, está muy claro que los mártires no son de la iglesia.            La explicación está ahora clara. Son amigos de sus amigos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-190172982319492182?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/190172982319492182/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/los-amigos-de-sus-amigos-o-la.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/190172982319492182'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/190172982319492182'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/los-amigos-de-sus-amigos-o-la.html' title='Los amigos de sus amigos (o la explicación de un enigma)'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-8345142362260255906</id><published>2007-04-04T19:29:00.000+01:00</published><updated>2007-04-04T19:30:33.669+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Otoño</title><content type='html'>No sólo se caen las hojas. También los paisanos, que todos somos biología y tenemos que acatar sus inextricables leyes. Noviembre es el mes con más suicidios, y también uno de los de más muertes por cualquier otra causa. No en vano empieza con días dedicados a difuntos y al dudoso más allá.&lt;br /&gt;            El hombre posee y conserva genes antiguos, sigue la ley de la Naturaleza, y parece tener un atavismo que le lleva a seguir el camino de las hojas: en Noviembre finamos y nos vamos.&lt;br /&gt;            Lo de los suicidios parece explicable. El otoño, la melancolía, los ocres, “les feuilles mortes”, la lluvia, la saudade...También hay razones biológicas. La luz es un buen estimulante de la vida, ya se ve en las plantas, y también en los animales, probablemente a través de la glándula pineal y de la cacareada melatonina. Los pueblos tropicales, inundados de luz y color, son más alegres, vitales y festivos que los polares, que viven entre grises oscuros y no salen de los tonos&lt;br /&gt;pálidos. La luz también favorece la actividad sexual. Una caribeña se hace mujer dos o tres años antes que una escandinava, y las gallinas ponen más huevos cuantas mas horas de luz tienen. Así están las cosas. Habrá que iluminarse.&lt;br /&gt;            Cuando la luz empieza a faltar, como en otoño, la vida decae, y quizá por ello Noviembre es un mes tristón y que tira algo a ciprés. Algunas veces el veranín de san Martín nos da un respiro, pero hay años que ni eso. Hasta el propio San Martín debe andar escaso de melatonina. Todos en crisis. Como siempre.&lt;br /&gt;            Decía un torero que lo mejor es acostarse mediado el otoño y no levantarse hasta la primavera, o sea hasta la temporada taurina. Una vez más parece que algo tiran nuestros genes atávicos, que tratan de acercarnos al lagarto, a la tortuga o al oso pardo, que padecen ¿o disfrutan? el letargo invernal.&lt;br /&gt;            Algunos días de otoño sí que apetece aletargarse un poco. No es mal consuelo ni mal letargo el que sigue a una suculenta fabada o a un reconfortante pote. Tampoco sería torpeza, en los fríos y lluviosos días del bien entrado otoño, dejarse llevar por el dulce letargo de la siesta, costumbre que, por cierto, ahora nos copian por doquier, después de haberla vituperado con saña.&lt;br /&gt;            Los altos ejecutivos yanquis acaban de descubrir las bondades del “sueño meridiano”, -como llamaba Feijóo a la siesta- casi al tiempo que las del jamón de Jabugo o las del vino tinto.Al final vamos a tener razón en algunas cosas. Lo que no sé es si nos la querrán dar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-8345142362260255906?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/8345142362260255906/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/otoo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/8345142362260255906'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/8345142362260255906'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/otoo.html' title='Otoño'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-736037238232304814</id><published>2007-04-04T19:22:00.000+01:00</published><updated>2007-04-04T19:23:36.719+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Del verdadero origen del fútbol en Oviedo</title><content type='html'>Por extraño que pueda parecer, el origen del Real Oviedo está muy relacionado con el genio, la rebeldía, la independen&amp;shy;cia y la pizca de mala leche que de siempre caracterizó a mi fami&amp;shy;lia paterna, especialmente a los hermanos de mi abuela, doña Luz González Rubín, más conocida por «la de Rubín».&lt;br /&gt;Mi abuela Luz tenía genio y no era difícil de cabrear, pero a los nietos nos quería mucho y siem&amp;shy;pre nos daba un duro para «los caballitos». Se había educado como las chicas bien de finales de siglo, es decir, que montaba mag&amp;shy;níficamente a caballo, y apenas sabía escribir. Cuando, ya mayor, un amigo de confianza la vio fir&amp;shy;mar con dificultad, fue y le dijo:&lt;br /&gt;-Doña Luz, usted que tiene tantos posibles, ¿cómo es que no sabe escribir?&lt;br /&gt;-Yo, gracias a Dios, Manolo, nunca he tenido necesidad...&lt;br /&gt;Mi abuela doña Luz tenía un hermano, a quien yo conocí poco, que se llamaba Pedro, pero en familia le decíamos Perico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Un tintero a la cabeza&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El tío Perico, como todos los Rubín Faes, tenía el genio vivo y la ira fácil, aunque también es verdad que se le pasaba pronto. Cuando andaba por los 12 años, es decir, hacia 1890, iba al único colegio «bien» que había en Ovie&amp;shy;do a finales del siglo pasado. Una mañana, en la clase, el profesor escribía en el encerado, de espal&amp;shy;das a los alumnos, cuando se oyó una risotada que había salido de una garganta próxima a la de Peri&amp;shy;co, y que el profesor identificó erróneamente con la suya. El diá&amp;shy;logo fue el que todos hemos escu&amp;shy;chado alguna vez en la escuela:&lt;br /&gt;-¿Quién ha sido? (Silencio).&lt;br /&gt;-¿Quién ha sido? Repitió el profesor. ¿Ha sido usted, verdad, Rubín?&lt;br /&gt;-No señor. Yo no he sido.&lt;br /&gt;-Pues si usted no ha sido, diga ahora mismo quién lo hizo.&lt;br /&gt;-No lo sé, señor profesor.&lt;br /&gt;Todo lo demás se puede imaginar. El final fue una bofetada del profesor a mi tío Perico, bofetada que tuvo la virtud de subirle la sangre a la cabeza, con lo que cogió Perico el tintero grande que tenía el profesor en su mesa, casi una botella, lo abrió, se lo tiró a la cabeza del dómine con certera puntería, y salió corriendo sin pararse hasta la calle Uría. Al maestro le salió un prominente chichón y se le estropeó el traje, y mi tío Perico fue expulsado sin apelación posible.&lt;br /&gt;El padre de Perico, es decir mi bisabuelo, era hombre sensato y estaba deseoso de educar a su hijo, pero como en Oviedo no tenía dónde, pensó en algún internado allende Pajares. Poco admirador del señoritismo presuntuoso y cortesano del Madrid de la época, mi bisabuelo, en materia de educación, se movía por esquemas simples: los varones a Inglaterra, y las chicas a Francia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El español goleador de Hampstead&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Por ello, envió a Perico a Hampstead, donde aprendió, más que nada, fútbol, llegando a ser titular indiscutible del equipo del colegio. Destacaba tanto su juego que en una visita que hizo la princesa Eulalia a la ciudad, en cuya visita presenció un partido de fútbol, se interesó vivamente por saber «quién era ese jugador que mete los goles». Al ser informada de que era español, quiso conocerlo, y le fue presentado al final del partido. De ese momento data la foto de Perico con el balón bajo el brazo.&lt;br /&gt;Cuando regresó a España, deseoso de seguir jugando, contactó con varios amigos, y juntos formaron el primer equipo y el primer club de fútbol de Oviedo, según la información a mi alcance, que viene toda por vía de la tradición oral familiar. Entre estos amigos estaban, como se ve en la foto, los hermanos Manuel y Luis Navia Osorio, que eran ambos delanteros; Enrique A. Victorero, también atacante, y Campa, Meana y Ceballos, medios volantes. En la retaguardia jugaban Ramos, De la Riva, Pelayo y Arturo Bemardo.&lt;br /&gt;Perico, en el medio de la hilera de abajo y con el balón delante de su pierna derecha, era el capitán, y jugaba más bien en la delantera.&lt;br /&gt;A pesar de su carácter vivo y vehemente, en el campo de fútbol era un perfecto caballero. Apenas hablaba, y si lo hacía era para animar a sus compañeros. Tenía un estilo bravo y viril, pero no hacía faltas y si alguna cometía involuntariamente, llevado de su arrojo, invariablemente se disculpaba.&lt;br /&gt;Ya de mayor, recordando «sus tiempos» decía: «Es más difícil saber perder que saber ganar. Para saber ganar, basta con jugar bien o con un golpe de suerte. Para saber perder hay que tener educación y dominio de uno mismo, lo que es más difícil de alcanzar».&lt;br /&gt;Aunque no era nada pusilánime (más bien lo contrario), creo que si levantara hoy la cabeza, probablemente se asustaría, no tanto por los ríos de tinta, dinero y palabras que ha hecho correr en este siglo el equipo que él contribuyó decididamente a fundar, gracias al «tinterazo», sino por la ausencia de caballerosidad y educación en tantos y tantos campos de España y de todo el mundo.Estoy convencido de que si don Pedro Rubín viera que un jugador hace una falta de las llamadas “técnicas”, es decir, a propósito, o no devuelve el balón al contrario cuando éste lo lanza voluntariamente fuera para atender a un compañero lesionado, si lo pudiera ver, digo, seguro que se le volvía a subir la sangre a la cabeza, perdería su compostura de jugador sereno y quizá se le pasase fugazmente por la cabeza –como un mal recuerdo- volver a coger un tintero grande -casi una botella- para lanzárselo al maleducado futbolista que tan villanamente se hubiera comportado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-736037238232304814?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/736037238232304814/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/del-verdadero-origen-del-ftbol-en.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/736037238232304814'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/736037238232304814'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/del-verdadero-origen-del-ftbol-en.html' title='Del verdadero origen del fútbol en Oviedo'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-5245576589643841805</id><published>2007-04-04T19:14:00.000+01:00</published><updated>2007-04-04T19:18:55.175+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Nostalgia de los “Celtas”</title><content type='html'>Mediados los sesenta, una desapacible tarde de otoño llegué a Madrid para hacer el doctorado. Iba -como tantos otros- cargado de ilusiones y rebosante de juventud, pero escaso de experiencia y menguado de posibles. Fumaba “Celtas” desde Preu --como tantos de los que ahora andamos entre los cuarenta y los cincuenta- y nunca había sentido tentación verdaderamente tentadora de cambiar la marca. Era, pues, adicto y fiel al “Celtas”.&lt;br /&gt;En el hospital en que empecé a trabajar había muchos cirujanos madrileños de postín -algunos eran probablemente de los mejores del reino- y fumaban, casi sin excepción, “rubio americano”. Cuando ofrecía mis “Celtas”, con la naturalidad del que nunca ha reflexionado sobre el asunto, me miraban con mezcla de conmiseración, lástima y sutil desprecio, aunque también con un punto de admiración, sin duda porque pensaban que se requería cierta dosis de heroísmo para acometer la ardua tarea de inhalar los humos densos y espesos de tan plebeyo cigarrillo.&lt;br /&gt;Uno de ellos -catalán de nacimiento- cuando le ofrecía tabaco de lo mío, me miraba fijamente y decía con el acento de su tierra: “Una vez me fumé un "Celtas" y cuando recobré el conocimiento...”. Todos sonreíamos y ellos seguían con su “rubio” y yo con mis “Celtas”.&lt;br /&gt;Cambiar de marca hubiera sido como traicionar una época. El “Celtas” me había acompañado fidelísimamente en momentos duros y también en otros placenteros. No podía olvidar los primeros pitillos que habíamos fumado en Preu -en el sótano del colegio de frailes- durante el recreo, escondido con los amigos en el cuarto de la caldera de la calefacción, donde soportábamos estoicamente los primeros mareos causados por la dañina nicotina.&lt;br /&gt;Después, nunca me faltó el consuelo de un “Celtas” amigo que, en silencio, sacrificaba su efímera existencia para darme unos minutos de placer. Nunca me faltó, digo, en ninguna de las muchas situaciones delicadas que se le van ofreciendo al que empieza a vivir: las primeras inquietudes y los primeros dolores del primer amor, las juveniles esperas desesperanzadas, los severos exámenes de la facultad, las destempladas noches de trabajo y de estudio, las azarosas guardias del viejo hospital y las más tediosas de la denostada “mili”.&lt;br /&gt;También había estado el “Celtas” presente en el jolgorio, en las noches de ronda, en los guateques, en las “espichas”, y en momentos más tranquilos e íntimos, como el intermedio de las películas, el café de la mañana, el vistazo al periódico, el camino del fútbol o el humilde retrete.&lt;br /&gt;El “Celtas” era omnipresente en las partidas de mus del Colegio Mayor, en las del bar de abajo y en las de la taberna de enfrente, y después de comer -estuvieses donde estuvieses- salía a relucir, sólida o sublimada, la castiza labor nacional.&lt;br /&gt;Un “Celtas” fue lo primero que nos hemos llevado a la boca después del primer beso a una mujer, después del primer revés amoroso, después de la primera muerte de verdad sentida, después del primer trabajo obtenido, de la primera oposición ganada y quizás también después del nacimiento del primer hijo.&lt;br /&gt;La entrañable “labor” viajó con nosotros en la primera salida al extranjero, nos reconfortó en los primeros viajes en coche, recién sacado el carné de conducir, llenaba el cenicero del seiscientos -en el que dejaba un olor insoportable-, y casi nos intoxica aquella noche en que tratábamos de traducir un artículo del inglés mirando palabra tras palabra en el diccionario.&lt;br /&gt;Cuando lo ofrecíamos en el extranjero, nos miraban con desconfianza y recelo. Cogían después el paquete y le daban vueltas en la mano, fijándose en la imagen del guerrero que en él se representaba y que parecía querer comunicar el valor requerido para fumarse el contenido. Los más decididos, tras mirar alternativamente el paquete y nuestra expresión amable, encendían uno con ánimo reluctante. Inmediatamente se producía el inexorable ataque de tos, que provocaba enrojecimiento vivo y aún violáceo del insensato extranjero que había osado fumarse un “Celtas”. Se le inyectaban después los ojos, en los que no podía disimular una expresión de admiración hacia el españolete que le acompañaba en la fumata, y que -impertérrito y a la vista de todos- llenaba de humo celtíbero hasta el último alveolo de sus pulmones, sin que se advirtiera en su semblante más que una plácida expresión de satisfacción y deleite.&lt;br /&gt;Ciudadanos de toda Europa y aún de América se inclinaron -en múltiples y variados ataques de tos- ante el celtíbero “Celtas”, hoy desaparecido de nuestros estancos, pero nunca de nuestro recuerdo.&lt;br /&gt;El “Celtas” fue, además, una época. Una época agridulce en la que los que entonces éramos jóvenes tratábamos de llenar una España que nos habían entregado casi vacía. Para llenarla, tuvimos que arañar, saberes, conocimientos, educación y técnica allí donde los hubiera, y para conseguirlo, no pocas veces hubimos de pasar privaciones, sinsabores y hasta humillaciones. ¡Ah!, si no hubiera sido por los “Celtas”....&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-5245576589643841805?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/5245576589643841805/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/nostalgia-de-los-celtas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/5245576589643841805'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/5245576589643841805'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/nostalgia-de-los-celtas.html' title='Nostalgia de los “Celtas”'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-3482290769427734770</id><published>2007-03-14T00:01:00.000+01:00</published><updated>2008-08-22T18:49:05.070+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Palabras que vienen y van'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>"Força al canut"</title><content type='html'>Se trata, como pueden ver, de dos palabras catalanas pero que se usan también mucho en castellano, especialmente en la muy repetida frase «salut y força al canut», que por ser generalmente malinterpretada, o al menos empleada con un significado sesgado y moderno, la traigo hoy a colación y comentario. Suele emplearse para desear a los presentes buena salud y no menor potencia sexual, aunque quizá con no mucha propiedad pues en su origen, que se remonta a finales de la Edad Media y comienzos de la Moderna, la frase tenía otro significado, que puede deducirse del de cada una de las palabras que la componen. «Salut» es la única que se traduce sencillamente al castellano, obviamente por salud, y su significado no ha variado. Es bien sabido que catalanes y valencianos tienden, incluso cuando hablan en castellano, a pronunciar la «d» final como nosotros pronunciamos la «t», es decir, con un sonido más fuerte y explosivo. Por eso suelen decir «Madrit» o «Valladolit», o al menos tienen esa tendencia y a veces así nos suena a los que vivimos aquende el Ebro. «Força» en catalán tiene dos significados, uno prácticamente idéntico al de fuerza en castellano, que es el que primero viene a la cabeza del castellanohablante, pero otro no menos usado aunque inexistente en castellano, que es el de abundancia, el que supone mucha cantidad o muchos elementos de algo. Por ejemplo, se dirá «té força diners» para referirse a quien tiene mucho dinero. El «canut», aunque el que piensa en castellano lo traduce de inmediato por «canuto» (y por analogía morfológica lo relaciona con el falo), en realidad servía para designar una pequeña bolsa de cuero que los payeses catalanes llevaban atada al cinto, bolsa en la que solían guardar las monedas más valiosas. En realidad, ningún diccionario catalán de los que he consultado la traduce por canuto, sino que en la mayoría no aparece traducción alguna, quizá porque las bolsas de cuero colgando del cinto ya no se usan. Si aceptamos que «força» es abundancia -como así es- y que «canut» era la bolsa de las monedas de oro y plata -como creo que era-, la frase cambia de significado y expresa el deseo de que nuestros amigos e interlocutores gocen de buena salud y tengan abundancia de riquezas. Sería así superponible a la castellana «salud con pesetas, salud completa», o a la ligeramente escéptica «salud y pesetas, lo demás puñetas». Hoy, sin embargo, parece olvidada la acepción original y hace fortuna la que entiendo equivocada, o -al menos- que creo no es la prístina, aunque pienso que pronto será la única conocida. Esto puede contribuir a demostrar que las frases, al estar hechas de palabras, también tienen sus cambios, sus modas y sus devaneos, es decir, que también vienen y van.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=1576_52_501406__opinion-Fora-canut"&gt;Publicado en "La Nueva España" el 14 de Marzo de 2007&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-3482290769427734770?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/3482290769427734770/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/fora-al-canut.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/3482290769427734770'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/3482290769427734770'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/04/fora-al-canut.html' title='&quot;Força al canut&quot;'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-7216108244889742326</id><published>2007-02-07T23:56:00.000+01:00</published><updated>2007-02-07T23:58:06.938+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Romances de nuestros días'/><title type='text'>La actualidad</title><content type='html'>Dice que será difícil&lt;br /&gt;larga y dura la batalla.&lt;br /&gt;Para él será imposible&lt;br /&gt;porque tiene mano blanda.&lt;br /&gt;Para vencer a la ETA&lt;br /&gt;hay que rendirla y ahogarla&lt;br /&gt;con mano firme, de hierro&lt;br /&gt;no valen las cataplasmas.&lt;br /&gt;Hay que emplear cirugía&lt;br /&gt;gubias, sierras y tenazas&lt;br /&gt;hay que cortar por lo sano&lt;br /&gt;y dejarse de pomadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más que proceso de paz&lt;br /&gt;fue proceso de bajada&lt;br /&gt;de pantalones. Algunos&lt;br /&gt;como Ibarreche y compaña&lt;br /&gt;(que cuando hablan, empiezan&lt;br /&gt;diciendo “vascos y vascas”)&lt;br /&gt;también tendrán que decir&lt;br /&gt;que fue bajada de faldas&lt;br /&gt;para que las feministas&lt;br /&gt;no se sientan olvidadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dice que tendrá coraje&lt;br /&gt;determinación y rabia.&lt;br /&gt;Es difícil de creer&lt;br /&gt;con tanta sonrisa blanda.&lt;br /&gt;Además, no hay que decirlo.&lt;br /&gt;¡Hay que hacerlo sin tardanza!&lt;br /&gt;(el perro que ladra mucho&lt;br /&gt;no suele morder con saña).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya estamos hartos de ETA&lt;br /&gt;de procesos y de gaitas&lt;br /&gt;de sonrisas, de promesas&lt;br /&gt;que siempre quedan en nada.&lt;br /&gt;El pueblo quiere justicia&lt;br /&gt;y quiere que les den caña&lt;br /&gt;a los cerdos asesinos&lt;br /&gt;separatistas etarras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No queremos más procesos&lt;br /&gt;ni sonrisitas de dama&lt;br /&gt;ni tantas declaraciones&lt;br /&gt;ni tantísimas palabras.&lt;br /&gt;Queremos que el Parlamento&lt;br /&gt;reforme lo que haga falta&lt;br /&gt;que haya cadena perpetua&lt;br /&gt;como en la vecina Francia,&lt;br /&gt;queremos que los fiscales&lt;br /&gt;soliciten penas máximas&lt;br /&gt;y que la justicia afile&lt;br /&gt;su antaño temida espada,&lt;br /&gt;que equilibre los platillos&lt;br /&gt;y ponga en fiel la balanza&lt;br /&gt;para meter entre rejas&lt;br /&gt;a los quinquis de la banda&lt;br /&gt;y allí estén íntegramente&lt;br /&gt;todo el tiempo que les caiga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya digo, no más procesos&lt;br /&gt;ni sonrisitas de dama&lt;br /&gt;queremos un par de huevos&lt;br /&gt;y acabar con los canallas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-7216108244889742326?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/7216108244889742326/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/02/la-actualidad.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/7216108244889742326'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/7216108244889742326'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/02/la-actualidad.html' title='La actualidad'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-697559987062477587</id><published>2007-02-07T00:34:00.000+01:00</published><updated>2007-02-07T23:58:41.327+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Romances de nuestros días'/><title type='text'>Romance para un rector</title><content type='html'>Ha dicho el Sr. Rector&lt;br /&gt;don Gregorio Peces Barba&lt;br /&gt;que en los planes de la Eta&lt;br /&gt;matar a gente no entraba&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No parece muy difícil&lt;br /&gt;Y a cualquiera se le alcanza&lt;br /&gt;Comprender que hubiera muertos&lt;br /&gt;Con tantos kilos de carga&lt;br /&gt;Explosiva y detonante&lt;br /&gt;Como fue la de Barajas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hace falta ser rector&lt;br /&gt;Ni tener mente preclara&lt;br /&gt;Para entender al momento&lt;br /&gt;Que con tan enorme carga&lt;br /&gt;Pudiera haber algún muerto&lt;br /&gt;Y hasta una horrible matanza&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Digo yo que si no quieren&lt;br /&gt;Que haya muertos, llantos, lágrimas&lt;br /&gt;Es fácil que se den cuenta&lt;br /&gt;Que es mejor no poner nada&lt;br /&gt;Y dejar los explosivos&lt;br /&gt;Para cohetes y tracas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y además ¿cómo lo sabe&lt;br /&gt;Don Gregorio Peces Barba?&lt;br /&gt;¿Cómo sabe que la Eta&lt;br /&gt;Esa repugnante banda,&lt;br /&gt;Con centenares de kilos&lt;br /&gt;De explosivos y metralla&lt;br /&gt;Que hace estallar de repente&lt;br /&gt;En el parking de Barajas&lt;br /&gt;Tiene sólo la intención&lt;br /&gt;De asustar a media España?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya digo que si no quieren&lt;br /&gt;Que haya ninguna matanza&lt;br /&gt;La solución es muy fácil&lt;br /&gt;Y a cualquiera se le alcanza&lt;br /&gt;Basta no usar explosivos&lt;br /&gt;Nunca jamás para nada&lt;br /&gt;¿Es posible que lo entienda&lt;br /&gt;Don Gregorio Peces Barba?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenemos unos políticos&lt;br /&gt;Que están en otra galaxia&lt;br /&gt;En un mundo de ilusiones&lt;br /&gt;De procesos y de alianzas&lt;br /&gt;Ingenuas, voluntaristas&lt;br /&gt;Propias de la edad pediátrica&lt;br /&gt;En un mundo de sonrisas&lt;br /&gt;De deseos y esperanzas&lt;br /&gt;Muy bonito para verlo,&lt;br /&gt;Pero de escasa eficacia&lt;br /&gt;Porque el enemigo es duro&lt;br /&gt;Y maneja bien sus armas&lt;br /&gt;Por eso necesitamos&lt;br /&gt;Arrojo, valor y saña.&lt;br /&gt;Hay que luchar con coraje&lt;br /&gt;Hay que ganar la batalla&lt;br /&gt;Nunca ceder al chantaje&lt;br /&gt;Jamás tratar con la mafia&lt;br /&gt;Tener los pies en el suelo&lt;br /&gt;La cabeza despejada&lt;br /&gt;Pensar como los valientes&lt;br /&gt;Y desenvainar la espada&lt;br /&gt;Y acabar pronto con eta&lt;br /&gt;Para la salud de España&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-697559987062477587?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/697559987062477587/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/02/romances-de-nuestros-das_07.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/697559987062477587'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/697559987062477587'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/02/romances-de-nuestros-das_07.html' title='Romance para un rector'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-4376074233511109386</id><published>2007-02-07T00:25:00.001+01:00</published><updated>2007-02-07T00:26:42.262+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Palabras que vienen y van'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Tamarindos y tamariscos</title><content type='html'>Fue una pequeña sorpresa comprobar que esos árboles cenceños, adustos, fuertes, que adornan los paseos de nuestras costas, que resisten la galerna y el temporal de nuestros inviernos y que retoñan en primavera como si nada hubiera ocurrido, no se llaman tamarindos, como siempre había oído decir, sino que -según indican carteles oficiales-, su nombre es tamariscos.&lt;br /&gt; Alguna sospecha ya tenía. El nombre de tamarindo lleva resonancias de Iberoamérica, quizá porque la conocida canción que se refiere a la pulpa del tamarindo suena a música hispanoamericana, y no me parecía que un árbol de por allá, es decir mas o menos tropical, se adaptase tan bien por aquí como para resistir el viento del norte, el frío del invierno y la sal de la mar. Por otra parte, nunca había visto pulpa alguna en los frutos de nuestros recios arbustos costeros, que son más bien secos y ásperos.&lt;br /&gt; Supe después que el tamarindo es originario de Asia, de zonas cálidas de la India, que se aclimató bien en América y que tiene, efectivamente, un fruto con pulpa comestible de sabor agradable.&lt;br /&gt; Caminando en invierno por el Paseo de San Pedro, en Llanes, o por el Sardinero, en Santander, donde abundan los tamariscos, resulta asombroso comprobar la resistencia de estos árboles, que son de los pocos que crecen y viven al borde de nuestros acantilados. Con frecuencia sus troncos son azotados por la borrasca, pero aún así permanecen fijos, retorcidos, anclados a la tierra, como símbolo del vigor de la vida vegetal.&lt;br /&gt; El tamarisco, tamariz o taray es nuestro árbol costero, el que lucha contra el vendaval, que parece seco en invierno, pero que reverdece en primavera, y con frecuencia retuerce su tronco como para mejor vencer a los elementos. No tiene fruto comestible y probablemente no se parece mucho al cálido tamarindo.&lt;br /&gt; Incluso las palabras tienen distinto origen: tamarindo viene del árabe y significa “dátil hindú”,  pues “tamar” es dátil, lo que hace referencia al fruto pulposo comestible, e “indo” a su país originario. En cambio tamarisco viene del latín tamariscus, que designa directamente al arbusto que adorna nuestras costas.&lt;br /&gt; Se comprende que haya dudas en los nombres y en los significados, tanto por su semejanza fonética como por referirse a árboles no muy frecuentes entre nosotros. Además, sin duda por error, en algún diccionario parecen hacer sinónimos a tamarindos y tamariscos, con lo que se puede generar confusión. Quizá algún botánico experto pudiera decirnos algo sobre este asunto.&lt;br /&gt; Por mi parte, aseguro que siempre les tuve cariño, respeto y admiración a los que creía tamarindos y son tamariscos. Por eso en una ocasión escribí erróneamente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Tamarindo desnudo del invierno&lt;br /&gt;  Tamarindo florido del estío&lt;br /&gt;  tienes el alma recia y marinera&lt;br /&gt;  y salitre en las gotas del rocío&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Con humildad resistes la galerna&lt;br /&gt;  y soportas sin queja el temporal,&lt;br /&gt;  enraizado, cenceño, retorcido,&lt;br /&gt;  siempre tranquilo a la vera del mar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad es que para los versos queda mejor tamarindo, que parece nombre más musical y eufónico, pero habrá que cambiarlo por el más propio de tamarisco. Menos mal que no sufre el metro ni la rima.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-4376074233511109386?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/4376074233511109386/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/02/tamarindos-y-tamariscos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/4376074233511109386'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/4376074233511109386'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/02/tamarindos-y-tamariscos.html' title='Tamarindos y tamariscos'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-1206099550588143936</id><published>2007-02-07T00:21:00.000+01:00</published><updated>2007-02-07T00:25:12.529+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Palabras que vienen y van'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Galácticos</title><content type='html'>Quizá algunas personas se hayan preguntado por el origen de este adjetivo que tan profusamente se usa ahora, especialmente aplicado a los jugadores de fútbol famosos y muy particularmente a los del Real Madrid.&lt;br /&gt;  La evolución de esta palabra es muy curiosa. A los que estudiamos algo de bioquímica lo primero que nos recuerda es a la leche. Leche de vaca, cabra u oveja, básicamente, ya que la galactosa es el azúcar de la leche. Con toda probabilidad eso es debido a que “galactos” significa leche en griego y como los científicos echan mano del griego para designar las novedades que descubren, al encontrar un azúcar típico de la leche le bautizaron como galactosa.&lt;br /&gt;  Por otra parte, es obvio que una de las características más notables de la leche es su blancura, por lo que también parece lógico que a los grupos de estrellas que destacan por su blanca luz sobre la oscuridad de la noche se les aplicara el mismo término y se echara mano del “galactos” (leche) para designar a estos grupos de estrellas (y especialmente al muy blanco que cruza de este a oeste los cielos de Europa) y se llamara galaxias a estos blancos grupos de estrellas.&lt;br /&gt;  Vemos pues que galáctico puede relacionarse con el azúcar de la leche y por extensión, con su blancura y con los grupos de estrellas que destacan en las noches cerradas formando una blanca estela.&lt;br /&gt;  Esta comparación de las estrellas con la blancura de la leche aparece en varios idiomas: recordemos la Vía Láctea (del latín lac-lactis=leche) en castellano, la Milky Way en inglés, la Milchstrasse alemán o la Voie Lactée francesa, todas referidas a la mayor de las galaxias, a la antes citada que por cruzar el firmamento de este a oeste también se llama en España “camino de Santiago”. En esos idiomas es la leche (lácteo, milk, milch) la referencia a la blancura de las estrellas.&lt;br /&gt;  La moderna aplicación a los jugadores de fútbol del Real Madrid puede tener varios fundamentos. El más simple puede ser el de relacionar galactos=leche=blanco con el color que habitualmente visten esos jugadores en el campo de fútbol. Pero no creo que sea esa la relación. Más bien pienso que se aplica el adjetivo por tratarse de un grupo de estrellas brillantes, lo que estaría avalado por eso que también oímos ocasionalmente de “la liga de las estrellas”. Si un conjunto de estrellas que relucen constituye una galaxia, sus componentes serán “galácticos”. Vean como el azúcar de la leche y los jugadores de fútbol de fama han venido a tener un parentesco etimológico, estando por medio la luz de las estrellas.&lt;br /&gt; La sociedad actual, si duda, valora más la habilidad con los pies que con las manos. Un jugador de fútbol que maneje bien los pies gana mil veces más que un cirujano que maneje bien las manos. Además de la habilidad con los pies, lo futbolistas tienen la habilidad de hacerse pagar bien por la afición. Seguramente gana más dinero el dedo gordo del pie izquierdo de Beckham en una temporada que los diez dedos de las manos de una instrumentista de quirófano en toda su vida. Estos jugadores deben de ser de otra galaxia...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-1206099550588143936?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/1206099550588143936/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/02/galcticos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/1206099550588143936'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/1206099550588143936'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/02/galcticos.html' title='Galácticos'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-3184833999301144331</id><published>2007-02-07T00:17:00.001+01:00</published><updated>2007-02-07T00:17:43.206+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Palabras que vienen y van'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Parafernalia</title><content type='html'>Es éste un ejemplo de cómo las palabras vienen y van, y de cómo lo suelen hacer por donde les da la gana, o mejor dicho por donde le da la gana al respetable, que es el que las usa, y las lleva y las trae, y las zarandea de aquí para allá, y muchas veces -las más- sin mucho tino ni demasiada reflexión, aunque casi siempre con instinto, con intuición y con onomatopeya.&lt;br /&gt; Esta palabra, “parafernalia”, hace veinte o treinta años no la usaban, en el lenguaje habitual, ni los abogados, pues resultba muy técnica y hasta un poco pedante. Etimologicamente la palabra proviene del griego, y su ascendencia parece clara, pues “para” en griego significa “junto a” y “ferné” es la dote que una mujer lleva al matrimonio; es decir que parafernalia es lo que va junto a la dote. Si Vds. buscan su significado en un diccionario antiguo podrán leer que la parafernalia era el conjunto de bienes que una mujer aportaba al matrimonio fuera de la dote (bienes parafernales).&lt;br /&gt;  Es decir, que la dote era lo fundamental, lo nuclear, y -además de esa dote-, la mujer podía aportar otras cosas, probablemente muchas y variadas, que en la mayoría de los casos serían de menor importancia, y que la esposa llevaba por añadidura. La palabra va tomando así un sentido de accesorio, de algo que acompaña o rodea a lo fundamental, de conjunto de muchas y variadas cosas que giran entorno de algo más importante, que es el sentido que ha ido tomando con los años, de modo que si miran el significado de la palabra en un diccionario moderno, pueden leer: “conjunto de ritos o de cosas que rodean determinados actos o ceremonias”, que es el sentido que se le da hoy día, especialmente cuando esos ritos o cosas son numerosos, variados y aparatosos, que es una nueva connotación que está tomando la palabreja viajera.&lt;br /&gt; Quizá por ello parafernalia se usa hoy día para designar algo complicado, aparatoso, alambicado, quizá ruidoso o molesto, que acompaña a algún acto o situación determinada. Estamos bastante lejos de lo que la mujer lleva al matrimonio además de la dote. El viaje, sin embargo, ha sido tranquilo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756838647656707615-3184833999301144331?l=josemariaizquierdorojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/feeds/3184833999301144331/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/02/parafernalia.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/3184833999301144331'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756838647656707615/posts/default/3184833999301144331'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariaizquierdorojo.blogspot.com/2007/02/parafernalia.html' title='Parafernalia'/><author><name>José Mª Izquierdo Rojo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00372660248266171219</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-tjKXzGY9oJw/TXZmqHd2EXI/AAAAAAAAAAM/8iB0pw8O1vo/s1600/izquierdo.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756838647656707615.post-4886090735638312382</id><published>2007-02-07T00:15:00.002+01:00</published><updated>2007-02-07T00:17:03.227+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Palabras que vienen y van'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Todos los artículos'/><title type='text'>Dos palabras inmigrantes</title><content type='html'>Son dos palabras que a mi al menos me ponen enfermo, pues me parece que las han traído los traficantes, en patera, sin papeles y sin que hicieran ninguna falta, pues estamos sobrados de otras que expresan lo mismo, pero mucho más clásicas, casti
