miércoles, 4 de abril de 2007

Pineal, melanina y melanotonina

Al hablar de la pineal es ya tópico referirse a la hipótesis de Descartes, que allí localizaba el alma, o más bien la unión del alma con el cuerpo. La pequeña glándula, del tamaño de un guisante y de un cuarto de gramo de peso, disfruta, en cambio de muchos nombres, a saber: epífisis, que quiere decir "excrecencia superior", por estar en la parte alta del diencéfalo (cerebro medio), a modo de pequeña evaginación impar y media, y en oposición a la hipófisis, glándula también impar y media, pero que se encuentra en la parte más baja del dicho diencéfalo. Pineal, que le viene de su forma de piña, más o menos cónica, de cuya palabra procede otro de sus nombres, conarium, dado por los anatómicos clásicos. Este aspecto de pequeña excrecencia impar y media, troncocónica, comparable al pene de un niño, es el responsable del más imaginativo nombre de penis cerebri (pene del cerebro), también concedido y empleado por los anatómicos clásicos.
Ya se ve que tenía razón el torero, y que "hay gente pa tó", pues donde unos ponen el alma otros ven un pene.
Pues bien, la epífisis, pineal, conarium o penis cerebri no segrega melanina, como a veces se afirma, sino melanotonina, que es una sustancia que -entre otras funciones- aclara la piel, y no la oscurece, como también a veces se afirma.
La melanina es, simplemente, un pigmento oscuro que está en la piel y que se dispersa por la acción de los rayos solares. A veces el pigmento está más concentrado alrededor del núcleo de las células de la piel, con lo que ésta es más blanca, y a veces se dispersa por toda la célula, con lo que se torna más oscura. Los negros tienen mucha melanina y dispersa, y los blancos poca y concentrada. Cuando un blanco expone su piel al sol su melanina se dispersa (para protegerle), y va tomando color moreno.
La melanotonina puede considerarse una hormona, una secreción de la glándula pineal y también de otros órganos (v.g: el intestino delgado, que la segrega durante la noche, especialmente si hemos cenado poco). Esta hormona, probablemente hace que la melanina se concentre alrededor del núcleo celular, por lo que tiende a aclarar la piel. También parece ser que frena la maduración sexual, por eso cuando a los animales jóvenes se les destruye la pineal, o un niño desarrolla un tumor de esta glándula, aparece la pubertad precoz, porque ya no tienen el freno que la melanotonina ejerce sobre las glándulas sexuales
La pineal es- muy probablemente- un órgano vestigial, un resto del tercer ojo que algunos reptiles y anfibios (como el camaleón y otros) tienen en la parte posterior de su cerebro, y que modifica el color de la piel según cambie la luz del ambiente. Es un asunto discutido, pero, personalmente, me parece la hipótesis más lógica
Es posible que algo de esto pueda suceder también en otros animales, e incluso en el hombre, pues la pineal humana tiene conexiones con la retina, y puede por tanto recibir impulsos lumínicos.
Probablemente la luz -a través de esas conexiones- inhibe la secreción de melanotonina, con lo que los rayos de sol pueden dispersar más fácilmente la melanina de las células cutáneas, y de este modo broncear la piel.
También es probable que esta inhibición que la luz ejercería sobre la secreción de melanotonina (sustancia que frena la maduración sexual) sea la causa de que las gallinas pongan más huevos cuando tienen mucha luz, y también de que hombres y mujeres maduren sexualmente mucho antes en países luminosos y soleados que en los sombríos o brumosos.
Sin duda hay otras funciones relacionadas con la pineal, como la de intervenir en los ciclos biológicos (aparición de la pubertad, ritmos circadianos como el de vigilia-sueño, envejecimiento, etc.) pero aún no están muy claros.
Lo que sí parece claro es la fascinación que la glándula ha ejercido sobre todo el que se ha acercado a ella. El asiento del alma o el pene del cerebro, tiene -sin duda- el atractivo de lo enigmático.

1 comentario:

  1. Mi querido escritor te falta decir lo mas importante de la melatonina que si bien tiene o no que ver con la pigmentación, es la de mayor importancia en la regulación del sueño y sus ciclos (sueño vigilia)y por tanto con otras tantas circunstancias como la fatiga que pueden simular cuadros de depresión... Ojala fuera vestigial, y no esta por comprobarse es un hecho...

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